Quién iba a pensar hace algo más de cinco años en que una web de ramos de flores a domicilio daría tanto de que hablar. Era el momento en el que los e-commerce de todo tipo comenzaron a germinar. Ahora, en 2022, algunos de ellos pasaron a mejor vida, pero otros han triunfado. Colvin ya está en el panorama de las empresas del sector que más éxitos se ha granjeado. Con una pandemia a cuestas, los meses del confinamiento fueron un soplo de aire fresco. Ahora que la compañía acaba de anunciar su desembarco en Francia a través de la compra de Monsieur Maguerite, la startup de ramos de flores pasa al momento de la consolidación.

Las cuentas al cierre de 2021 aún no están listas, de momento solo ofrecen los resultados consolidados de 2020. 15 millones de facturación que tienen previsto aumentar para la facturación del nuevo curso.

Pese a todo, los datos de Colvin del año pasado son buenos. Fue el año en el que lograron su mayor ronda de financiación: 45 millones de euros de un fondo francés. Una operación que tenía como objetivo financiar la expansión por Europa. Una que terminó con la compra de su par francés.

Hablamos con Andrés Cester sobre el balance de Colvin para 2021 y lo que le espera a la compañía de ramos de flores este año.

De momento, la consolidación de la parte de clientes de Colvin

Foto por Han Chenxu en Unsplash

Crecer de forma orgánica o entrando por la puerta grande a través de adquisiciones. Colvin ha probado los dos modelos hasta la fecha. En Italia o Portugal, el modelo orgánico ha traído grandes éxitos a la compañía. Para Francia, uno de los principales mercados de flores con una larga tradición detrás, la idea venía por otro lado. Y por un motivo muy simple: Francia tiene mucho celo por sus marcas locales. Tenía sentido empezar fuerte.

"Nos encontramos con Monsieur Maguerite hace 6 meses y nos dimos cuenta de que compartíamos ambición y enfoque de trabajo. Parecía que íbamos a poder trabajar muy bien con ellos. Tenía sentido unir fuerzas y así ha terminado siendo".

De momento, y pretenden que así siga siendo en el tiempo, las marcas permanecerán independientes bajo una misma dirección. De nuevo, la preferencia por las marcas locales explica la decisión estratégica. Tampoco compartirán materia prima. Monsieur Maguerite lleva al extremo el concepto de las flores locales. Solo venden producto de la zona y de temporada hasta agotar existencias. La firma española rehusa, al menos por lo pronto, a exportar los productos de la francesa o incluso ofrecer materia prima no francesa al exigente cliente galo.

Con todo, el objetivo de Colvin es, de momento, afianzarse en los cinco mercados en los que ya opera y dejar que los usuarios crezcan a lo largo de 2022. Todo bajo su intención de convertirse en la web de venta online más grande de Europa.

"Es momento de regar y cuidar lo que hemos construido estos años de una forma más sostenible. Empezar a ir llevando ese negocio hacia la adultez, de consolidar lo que hemos construido desde que comenzamos en casa de mi madre".

Andrés Cester

No más verticales ni rondas de financiación, por ahora

"A corto plazo vamos a decir que no", apunta Cester. Lo que no quiere decir que no estén en contacto con ellos. Tras la entrada de los 45 millones, Colvin se ha puesto en la diana de los inversores. Principalmente internacionales. De momento los mantienen en stand by. Levantando el teléfono cuando llaman, pero sin ningún cierre de acuerdo la mesa. Ahora bien, esta es la previsión para un corto espacio de tiempo y 2022 aún tendrá que ver cómo se torna para la compañía de ramos de flores online.

Tampoco hay intenciones de seguir ampliando las verticales de los negocios que contactan directramente con los usuarios. Tras los ramos de flores frescas y los de flores secas, Colvin Jungle cerraba el círculo de las plantas a domicilio. La tendencia de las plantas vivas, una invasión en los hogares desde la pandemia, también conquistó el negocio de los ramos de flores. "Es un sector que funciona mucho mejor que hace unos años", explica Cester, "y donde aún tenemos mucho margen para crecer". También para competir con Monstera o HomyJungle, líderes ahora mismo en este ecosistema.

Con la idea de investigar el sector de las popup stores, a fin de acercarse al comercio físico al igual que ya hiciese Singularu, Hawkers o Pompeii, su lista de pendientes no tiene previsto grandes cambios para este año. Y mucho menos en lo que a expansiones geográficas se refiere.

El B2B, donde está el verdadero margen de Colvin

Foto por Ellicia en Unsplash

Tras la fachada de ramos de flores, Colvin esconde al verdadero monstruo: el gigante del negocio de las plantas en el que se puede convertir. El B2B, menos llamativo pero más rentable, es ahora mismo la obsesión de la compañía. Si para el sector a cliente no hay grandes movimientos previstos, el de profesionales no puede decir lo mismo. Es el motor que mueve ahora mismo a la firma.

"El negocio B2B es el nuevo  motor de crecimiento, estamos trasladando las tesis de digitalización al mundo de los profesionales. Ha funcionando muy bien en España y ahí sí que tenemos planes de expansión internacional".

Andrés Cester

Sin determinar qué regiones tienen en cartera, asumen que llevar la digitalización a los profesionales es mucho más escalable que el de clientes. "El cliente particular francés es diferente al italiano, lo mismo con el portugués. Mientras las floristerías de los países aunque compren diferente, funcionan igual", analiza. Con comercios, intermediaros y productores con los mimos problemas a nivel internacional, Colvin ha visto el filón de crecimiento para los próximos años.

Un ecosistema en el que aún "hay que currárselo"

Si bien es cierto que la respuesta sigue siendo que no a los que intentan seducir a Colvin tras el éxito de estos dos últimos años, la startup ha notado una tendencia que se repite en todo el ecosistema al sur de los Pirineos: el dinero extranjero. "Hay mucho inversor americano en Europa que cuando buscas dinero ya tienes que empezar a recurrir a ellos", apunta Cester.

Solo en 2021, la inversión de fondos –principalmente europeos y norteamericanos– supuso el grueso de la operaciones nacionales. Casi el doble de lo que los fondos nacionales invirtieron en talento patrio.

Idealista, Wallapop, Jobandtalent, Travelperk, Glovo, Capchase, UserZoom, Belvo, Lingokids o Impress, la mayor parte de ellos unicornios al cierre del curso, lograron sus megarrondas gracias al intensivo capital foráneo.

Con todo, Cester es "super optimista sobre la evolución del ecosistema". Y no es para menos, según datos de El Referente, España ya cuenta con 9 unicornios y 20 que están en camino de serlo en los dos próximos años. Y con el caso de Traverlperk sobre la mesa –primer unicornio de 2022–, que nacía casi a la par que Colvin, apunta a las posibilidades que se abren de aquí a 5 años. "El ecosistema está creciendo y en los últimos dos meses hay muchos movimientos, imagina dónde podemos estar si nos lo curramos". Con énfasis, por cierto, el lo de currárselo mucho.