Por norma general, la lógica de los comercios pasa por la creación de un local a pie de calle seguido de otros tantos puntos de venta en diferentes ciudades o puntos fuertes de la misma de origen. Después, el objetivo pasa por entrar en el mercado digital a través del comercio online. Algunas compañías, por contra, siguen el proceso inverso. Siendo nativas de internet, han visto en el mundo físico una nueva oportunidad para sus negocios.

Por muy bien que vaya el negocio en el comercio online, el tirón que tiene una tienda a pie de calle no supera a ninguna campaña de publicidad en redes sociales. ¿La ventaja? La marca ya es conocida por la mayor parte de su público objetivo, por lo que un comercio físico es una forma diferente entender la relación con esos clientes. El contra es que sus clientes les conocen por una forma de entender la experiencia de compra de una manera muy específica; trasladar eso al mundo físico puede ser muy complejo en algunas ocasiones. Ese es precisamente el reto de estas empresas.

Y esto lo han entendido desde el primer momento los chicos de Hawkers que, tras cuatro años vendiendo gafas de sol, han anunciado su primer punto físico que vendrá secundado por otro en Roma antes de fin de año. En pleno centro de Madrid, en la calle Carretas, la enseña de gafas estrenará en los próximos meses su tienda. O lo que ellos entienden por tienda ya que, como comentaron a Hipertextual: "Lo que haremos será tirar de imaginación y pensar cómo sería la experiencia Hawkers en una tienda física. Qué es lo que nos define y lo que no. Realmente lo descubriremos cuando la abramos." Y esa es básicamente la única aproximación que tenemos de su futuro en el mundo físico. Será una cuestión de experiencias y relaciones que nada tendrán que ver con lo que hacen las tiendas que tienen el offline como punto de partida. En cualquier caso, habrá que esperar a ver cómo entiende Hawkers la venta física.

Y junto a Hawkers ya existe otra startup made in Spain que ha traspasado la frontera de lo virtual a lo material. Muroexe, dedicada al diseño de zapatillas, también se ha estrenado con su primera tienda. Sorprendían hace unas semanas abriendo por primera vez su punto físico en la calle Fuencarral. Su experiencia hasta la fecha había sido la de vender, además de en su web corporativa, en tiendas multimarca; algo similar a Hawkers con su punto de venta fijo en Pull&Bear. Una vivencia pésima en muchos sentidos porque, además de cobrar unas comisiones demasiado altas, la experiencia de cliente dista mucho del espíritu de marca que este tipo de enseñas quieren ofrecer. El único recurso que les queda por tanto es hacer sus tiendas a imagen y semejanza.

Completamente en blanco y azul, los colores de la marca, llama la atención en una de las calles comerciales más transitadas de la capital. Román Iglesias, de Muroexe, explica que la idea siempre había estado ahí:

"Teníamos que ampliar la capilaridad del mercado y eso pasaba sin ninguna duda por abrir tiendas físicas. Estamos en 150 tiendas multimarca, pero no es lo mismo que tener una propia".

Minimalista y al grano, la tienda de Muroexe va dirigida al mismo segmento de mercado que trabajan en la web: jóvenes trabajadores de unos 30 años. La tienda física está experimentando la misma asistencia, pero se suma la de aquellos que, por lo que sea, no compraban en la web. Al final, la adquisición de ropa tiene la barrera de que muchos clientes necesitan verlo antes de comprarlo.

En cualquier caso, Román confirma la máxima del paso del mundo online al offline: "abrir una tienda tiene el mismo retorno que aparecer en la portada de un periódico de tirada nacional". Hasta el punto de que han visto duplicados su objetivos de venta para este año. En otras palabras, el inmenso coste que supone abrir una tienda se ve cubierto por los ingresos obtenidos.