Los ojos de la industria están en el coche autónomo y eléctrico. Pero los fabricantes continúan haciendo grandes inversiones en la seguridad de sus vehículos, especialmente en aquellos formatos menos comunes como los vehículos descapotables.

La última patente de Porsche pone sobre la mesa un sistema que permite instalar airbags en el pilar del parabrisas, protegiendo el cráneo del conductor y el pasajero en caso de accidente frontal. Y es que los vehículos convertibles y descapotables son más susceptible de deformaciones en caso de accidente, al no contar con un techo que refuerce la estructura del vehículo.

Es muy probable que los próximos vehículos de la marca, como el Porsche 911 Cabrio, se nutran de esta patente y monten este sistema para elevar la seguridad de sus pasajeros. También es bastante probable que otros fabricantes adopten medidas similares para proteger a los pasajeros de sus vehículos descapotables.