Tras la polémica sobre el cambio de los contratos predoctorales de más de 10.000 investigadores, el Gobierno mueve ficha para revertir una medida realizada sin aviso y de forma retroactiva. El Ministerio de Empleo comunicó hace unos días la rectificación de la modificación de la nomenclatura, en respuesta a la petición de las universidades españolas, que solicitaron la suspensión temporal de una medida que había provocado ampollas en la comunidad científica.

La Tesorería General de la Seguridad Social ha anunciado que todos los contratos predoctorales firmados a partir del 16 de marzo de 2017 serán incluidos bajo el epígrafe 401, asociado a los contratos de obra y servicio, y no con el código 420, relacionado con los contratos en prácticas. La medida se produce como consecuencia de un nuevo criterio de la Dirección General de Empleo, que ha ordenado que todos los contratos predoctorales sean anotados "con la clave de contrato 401 y la Relación Laboral de Carácter Especial 9921".

El Gobierno también ha aclarado que en los próximos días también se producirá una conversión automática de la nomenclatura de los contratos predoctorales ya firmados, que pasarán de tener el código 420 a la clave 401 que inicialmente presentaban. "En adelante cualquier actuación relativa a dichos trabajadores ante esta Tesorería General de la Seguridad Social deberá identificarse con la nueva clave", aclaran desde el Ministerio de Empleo. Ante la interpelación del Grupo Parlamentario Socialista, Íñigo Méndez de Vigo, portavoz del Gobierno, reconoció que "uno a veces se equivoca". El también ministro de Educación explicó en el Congreso que "cuando los representantes de las universidades nos dicen que la decisión que solicitaron no ha dado los resultados esperados, pues rectificamos y no pasa nada".

El cambio de código de los contratos predoctorales, que había provocado problemas en el acceso a la tarjeta sanitaria europea y mucha incertidumbre sobre el futuro laboral de los 10.000 afectados, ha sido rectificado después de que estallase el escándalo, adelantado por Hipertextual. Sin embargo, el problema sobre esta modalidad contractual está lejos de ser solucionado. Hace unos días, la Cámara Baja pidió por unanimidad al Gobierno de Mariano Rajoy que desarrollase el Estatuto de Personal Investigador en Formación, tal y como establece la Ley de la Ciencia, para evitar la "precarización laboral" de los investigadores y completar la normativa que regule los polémicos contratos predoctorales.