A medida que la tecnología de reconocimiento facial se va haciendo cada vez más avanzada, van surgiendo nuevas críticas por su potencial para invadir la privacidad de los individuos. Sorprendentemente, Snapchat estaría prestando atención a las críticas, ocupándose en desarrollar avances en estas tecnologías que pretenden, quizá a contracorriente de las tendencias dominantes, contribuir a proteger la privacidad de sus usuarios.

Snapchat no tiene un buen historial en lo que respecta a la privacidad, y en apariencia está haciendo un esfuerzo para cambiar eso, presentando una solicitud de patente para una tecnología capaz de modificar una fotografía y restringir su distribución en la plataforma de acuerdo con las configuraciones de privacidad de las personas que aparecen en la imagen.

Mientras que la tecnología de reconocimiento usada en los filtros de Snapchat solamente utiliza algoritmos para interpretar las características de los objetos en una imagen (para permitir a los usuarios añadir efectos y sonidos en tiempo real), ésta sólo puede reconocer que una nariz es una nariz, y no diferenciar un rostro de otro: en cambio, la nueva característica de reconocimiento facial permitiría identificar rostros específicos, con lo cual se podría otorgar a los usuarios la capacidad de decidir dónde y cómo pueden aparecer imágenes de sus rostros.

En teoría, al momento de tomar una fotografía, Snapchat la verificaría para determinar si alguno de los rostros que aparecen en ella pertenecen a un usuario del servicio, y de ser así, corroboraría sus configuraciones de privacidad. En caso de que este usuario lo haya determinado así, su rostro o su cuerpo serían alterados automáticamente de acuerdo con las configuraciones de privacidad preestablecidas. Igualmente, la fotografía sólo podría ser compartida de acuerdo con las preferencias del usuario, por ejemplo, sólo con sus amigos en el servicio.

Ahora bien, para que esta tecnología pueda funcionar, Snapchat necesitaría almacenar en sus servidores imágenes de todos los usuarios que se suscriban al servicio, ya que el reconocimiento facial sólo funciona a través de la comparación de imágenes previamente establecidas. Evidentemente, este tipo de recolección masiva de datos personales presenta su propio conjunto de problemas en términos de privacidad, y habría que ver con mucho detalle en qué términos Snapchat almacenaría y manejaría esa información.

Si bien la posibilidad de que esta tecnología realmente llegue a existir resulta sumamente intrigante, es importante que recordemos que las grandes compañías de tecnología frecuentemente solicitan patentes que, aunque sean concedidas, nunca llegan a ser utilizadas. Sin embargo, esto sugiere que Snapchat está, en efecto, trabajando en nuevos usos posibles para la tecnología de reconocimiento facial, en lo que podría ser un intento de ponerse a la cabeza del desarrollo tecnológico junto con compañías como Google.

Aunado a esto, no podemos olvidar que las grandes cantidades de información sobre los usuarios que estas compañías acostumbran amasar suele ayudarles a monetizar los servicios (por ejemplo, a través de la venta de anuncios personalizados). Avances como éstos podrían permitir a Snapchat identificar con mayor precisión a sus usuarios, así como las relaciones y conexiones entre ellos, información que, por supuesto, puede permitirles vender publicidad con mayor precisión. El texto de la solicitud de patente contempla esta posibilidad, señalando:

Las operaciones de reconocimiento facial podrían también ser usadas para añadir contenido, como una calcomanía, texto o anuncio, que no necesariamente protejan u oculten la identidad, pero que proporcionen una imagen mejorada".

Esto, en el mejor de los casos, es una combinación extraña de motivaciones, puesto que en apariencia la patente podría usarse simultáneamente para ocultar la identidad de los usuarios que así lo requieran, o para utilizar su información personal como una forma de mostrarles publicidad personalizada. Si, como dice Evan Spiegel, CEO de Snapchat, la empresa está tratando de evitar "ser horripilante", lo está haciendo de una manera muy extraña.