Tras la polémica cancelación del NAIM, el Gobierno de México inauguró el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), el eje de su estrategia para acabar con la saturación de vuelos en el Valle de México.

Una de las características de la nueva terminal en Santa Lucía es el uso de reconocimiento facial y recolección de datos biométricos para facilitar la documentación y abordaje.

El AIFA plantea una experiencia de abordaje completamente automatizada, desde el check-in hasta el despegue. Para ello integrará un sistema biométrico en puertas y mostradores del aeropuerto, así como en una aplicación para dispositivos móviles.

Los usuarios podrán descargar la app, tomarse la foto y documentarse previo a su llegada al AIFA. Ya en el aeropuerto se dirigirán a los quioscos o mostrador de la aerolínea en caso de registrar equipaje. Los adultos mayores, o aquellos que no estén familiarizados con la tecnología, tendrán apoyo del personal de aerolíneas y aeropuerto.

Pese a que el sistema de datos biométricos en los accesos incrementaría la eficiencia operativa, su uso representa un riesgo a la privacidad y seguridad de los pasajeros. Tanto el Gobierno como la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no han detallado las medidas de protección a la información.

El AIFA está obligado a informar a los pasajeros sobre el uso que dará a sus datos biométricos

Interior del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. Foto: Claudia Sheinbaum / @Claudiashein

De acuerdo con la Sedena, el registro biométrico contempla el consentimiento del pasajero, digitalización del pasaporte, toma de fotografía y creación de un Registro Digital. La foto de nuestro rostro se asocia al pase de abordar, aunque se desconoce el tiempo que se almacenarán en la base de datos del AIFA.

Josefina Román, comisionada del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), afirma que el aeropuerto está obligado a crear un aviso de privacidad que detalle el uso de los datos biométricos y el tiempo en que estará resguardados.

Lo ideal sería ir borrando (datos) inmediatamente. Si en el aviso de privacidad se dice '¿Prefieres que se conserven si vas a ser un usuario frecuente?', ahí habría que asentarlo. Por eso es muy importante trabajar estos documentos, así como la evaluación de impacto, también el aviso de privacidad

Josefina Román, comisionada del INAI

En una entrevista con Expansión, la comisionada del INAI dijo que el sistema de biométrico de las llamadas e-Gates deberá operar apegado a las normas en materias de transparencia y protección de datos personales.

Al momento de publicación no existe un aviso de privacidad y la web del AIFA marca un error de base de datos.

La automatización a cambio de tu información

Marco López. Unsplash

El discurso de la Sedena y el presidente Andres Manuel López Obrador se ha centrado en la automatización. El Gobierno intenta resolver la lejanía del AIFA con un tiempo reducido en la documentación antes de abordar.

Funcionarios federales y personal de la empresa Apollocom — responsable de la instalación de equipos biométricos — anticipan los beneficios durante el check-in sin contacto y sin papel. El General Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, pieza clave del AIFA, mencionó en la mañanera que el aeropuerto está adaptado a las necesidades tecnológicas de un mundo post-pandemia.

Aunque el reconocimiento facial se traduzca en una mejor experiencia, el uso de datos biométricos no es la solución para el AIFA. El Gobierno de México suele minimizar los reclamos a la protección de datos personales y para muestra basta el polémico Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil.

Hace un año, el Senado de México avaló un dictamen para recabar datos biométricos al comprar un teléfono celular. La medida causó revuelo, los amparos llegaron y el INAI decidió impugnar el decreto ante la Suprema Corte. En respuesta, el presidente López Obrador cargó contra los jueces y dijo que todo se trataba de una manipulación.

México no tiene mecanismos para proteger nuestros datos personales

El presidente Andrés Manuel López Obrador minimiza los reclamos sobre la protección de datos biométricos.

El registro de datos biométricos representan un riesgo de seguridad, ya que no se puede garantizar por completo que tu información estará protegida. El AIFA no solo está obligado a informar a los usuarios, sino a implementar medidas adicionales para evitar una filtración masiva.

México tendría que analizar el caso de Biostar 2, un sistema de reconocimiento facial, que sufrió una brecha de seguridad en 2019. De acuerdo con The Guardian, investigadores accedieron a una base de datos sin cifrar con información sensible de más de un millón de personas.

El uso de reconocimiento facial también es una amenaza a la privacidad y libertad para viajar. El Gobierno y algunos especialistas en seguridad mencionan que los sistemas biométricos pueden ayudar a identificar criminales o impostores. Lo cierto es que esta tecnología tiene múltiples fallos y un error de identificación podría causar arrestos injustificados.

Tal vez la mejor alternativa sería crear un sistema de transporte eficiente hacia el AIFA con conexión gratuita al AICM. Llegar dos horas antes es más seguro que enterarte que tus datos se venden por 500 pesos en Tepito.