GoPark. Fotografía: Hipertextual

Siguiendo la estrategia de Ford para pasar de ser una compañía de automóviles a una compañía de movilidad -smart mobility-, se ha presentado en la London Technology Week una serie de aplicaciones que tienen por objetivo recopilar información sobre los hábitos al volante de los conductores. Estos, siendo tratados mediante técnicas de Big Data nos permitirán tanto a los propios conductores como a las empresas de movilidad obtener una información vital para diferentes usos.

La manera en que la gente cree que conduce y lo hace realmente cambia mucho¿No sería genial que el propio coche nos dijera como conducimos? Bien, por el momento no será el mismo vehículo, pero sí una aplicación -en fase de pruebas- que podremos llevar en nuestro smartphone. Gracias a todos los sensores que tiene este, podremos medir hábitos tales como: aceleraciones, frenadas, movimientos bruscos del volante, cambios de marchas, etc. Con todo ello, se podrá generar una serie de consejos a seguir para mejorar nuestra conducción y hacerla más segura y eficiente. Con estos datos, no solo ayudaremos a mejorar la salud de nuestro bolsillo a la hora de repostar, sino que servirán de guía para, por ejemplo, aseguradoras, servicios de carsharing, o de transportes públicos.

Así, compañías de carsharing conocidas como Uber, Blablacar, etc. Podrían incorporar esta información a los perfiles de sus conductores para que el cliente pueda realizar una mejor decisión a la hora de realizar sus trayectos. ¿Maravilloso, verdad? O, servir como medida de evaluación para empresas de transporte público en diferentes ciudades, una especie de segundo carnet de conducir sin competencias legales.

El mismo equipo de este proyecto ha estudiado cómo afecta el estado emocional a la conducción, sometiendo a un grupo de conductores londinenses a situaciones de estrés en entornos reales, como el de encontrar aparcamiento, ¡bendito suplicio! Para esta misma tarea, se ha implementado otro sistema denominado GoPark. Un hardware portátil que pronto estará conectado a los vehículos participantes en estos estudios. El pequeño objeto identificará la ubicación del vehículo y permitirá mediante un potente algoritmo probabilístico conocer las posibilidades de encontrar una plaza de aparcamiento en el destino elegido.

La industria no solo se centra en innovar en torno al vehículo conectado, sino también en la ciudad del futuro. Nuevos sistemas de transporte, gestión de tráfico, semáforos y vías conectadas, e incluso hogar conectado, que tengan por objetivo resolver los problemas actuales del transporte: tráfico, polución, ruido y accidentes.

Todas estas nuevas herramientas podrían ser incorporadas al sistema de Ford Pass, que si bien en su presentación durante el NAIAS 2016 no parecía tener demasiadas ventajas para el conductor, con el paso de los meses está acelerando en este campo.