La memoria de las bacterias

Hasta el organismo más pequeño supone una obra de ingeniería impresionante. Y es que los hasta las bacterias y microbios nos enseñan que también ellos son capaces de hacer cosas increíbles. Como tener memoria. Y no la memoria individual que se escribe en el material genético de todo ser vivo. Sino una memoria colectiva, entre todos los miembros de la colonia, como si de una especie de cerebro colectivo se tratase. Un reciente estudio muestra cómo los microorganismos acometen esta tarea importantísima en su extraño día a día. Y es que gracias a ella pueden sobrevivir.

Así funciona la memoria bacteriana

Y ¿qué necesita recordar una bacteria? Las necesidades de un microorganismo pueden parecer muy distintas a la de un animal, por ejemplo. Sin embargo, al final, se reducen a lo mismo: sobrevivir. Así, una bacteria necesita recordar un evento que pone su vida en peligro. Por ejemplo, cuando a una bacteria se le somete a un estrés salino, es decir, aumentamos la cantidad de sales que le rodea, ésta reacciona de inmediato. Lo primero que hace es detener sus funciones menos inmediatas y prepararse para sobrevivir. De pronto, el estrés se va y la bacteria vuelve a su vida normal.

Las necesidades de un microorganismo al final, se reducen a lo mismo: sobrevivirSin embargo, ya no es la misma, una serie de moléculas han cambiado en su interior, grosso modo, de forma que cuando vuelve a ocurrir el problema de estrés, la bacteria está preparada para la contingencia con una serie de medidas especiales que le permiten sobrevivir un poco más. Estas medidas, estas moléculas que recuerdan el peligro dejan una impronta en el material genético y la maquinaria molecular de la bacteria. Son su propia memoria. Y este mecanismo se conoce desde tiempo atrás.

Memoria bacteriana

Sin embargo, los investigadores del Eawag y el ETH de Zurich, han demostrado por primera vez que esta memoria va mucho más allá de los individuos solitarios. Se refleja en colonias completas y cómo reaccionan estas ante el peligro. De esta manera, la colonia completa puede sobrevivir mucho más y mejor. Aunque los mecanismos exactos tendrán que ser estudiados, se ha observado que la sincronización del ciclo bacteriano juega un papel importante en la memoria bacteriana colectiva. Toda célula y bacteria vive en un ciclo en el cual se alimenta, recoge nutrientes y se divide (simplificándolo mucho). Cuando ocurre algún peligro las células que se encuentran reproduciéndose, por ejemplo, detienen la acción y al final la colonia al completo funciona al mismo tiempo. Otro factor importante es la situación de la bacteria en la colonia. Eso sí, ahora habrá que investigar por qué ocurre así exactamente.

¿Por qué nos importa?

Para poder llegar a la conclusión, sin lugar a dudas, los investigadores prepararon unas placas especiales donde estudiaron el comportamiento en solitario y en grupo de las bacterias ante distintos tipos de estrés. Los resultados muestran la enorme diferencia entre la memoria bacteriana colectiva y la memoria bacteriana individual en la supervivencia. Esto demuestra que existe una manera de recordar el peligro más efectiva cuando se está en grupo que por separado. Pero, ¿por qué estamos tan interesados en ello? ¿Cuál es la importancia en todo esto? Actualmente las bacterias son las mayores responsables en las infecciones e intoxicaciones que vivimos. Especialmente en los alimentos. También en los materiales y su deterioro. Las bacterias son los organismos vivos más persistentes que existen.

Bacterias en tuberculosis

No hay medio que no hayan colonizado. Su sencillez y su resistencia son legendarios. No por nada fueron el primer tipo de vida que existió en la Tierra y, probablemente, sean las últimas que queden cuando todos nos hayamos ido. Por eso, cualquier detalle que nos ayude a combatirlas es necesario. No por las bacterias inofensivas e, incluso, necesarias. Sino por las infecciosas. Estamos en una época en la que las enfermedades nosocomiales (provenientes del ámbito sanitario) están rompiendo barreras. Hace unos meses saltaba la alarma sobre la capacidad de resistir que tienen a todas nuestras armas. Ante tal panorama, que anuncia epidemias pandémicas y sin solución, toda ayuda es poca. Tal vez este nuevo mecanismo nos ayude en un futuro cercano a combatir el peligro.

Por otro lado, en biología, este descubrimiento puede suponer un hallazgo importante que nos ayude a entender mejor como se comportan los microorganismos. Es una investigación llamada "básica" que nos abre puertas en el conocimiento de la vida. Las respuestas nos ayudarán en el futuro a mejorar técnicas, diagnósticos, tratamientos, sustancias y metodologías, así como a abrir nuevas puertas. Y, por supuesto, también es una investigación que nos cuenta un secreto más, alimentando nuestra curiosidad. Porque, ¿quién nos iba a decir que incluso las minúsculas bacterias tienen una memoria bacteriana colectiva?

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