Aunque compartir una imagen es ya una actividad totalmente normal, hubo un tiempo en el que esa tarea se antojaba algo difícil. A pesar de ello, los fotoperiodistas de 1970 lograban hacer llegar sus instantáneas a la redacción empleando métodos que difieren mucho de los que actualmente disponemos.

Como publica Chris Wilkins en The Dallas Morning News, durante la década de los 70 los fotoperiodistas de United Press International empleaban el UPI Model 16-S, un transmisor que conectado a la red telefónica se encargaba de enviar las imágenes allí donde los profesionales deseaban.

Andy Scott | The Dallas Morning News
Andy Scott | The Dallas Morning News

Sin embargo, el proceso no es tan sencillo como parece. La fotografía se debía colocar en un tambor giratorio mientras que un láser registraba su contenido. Según detallla Wilkins, el proceso podía tardar unos 9 minutos para enviar una foto en blanco y negro, mientras que para una imagen en color se necesitaban como mínimo 26 minutos. Asimismo, aquello se complicaba aún más si se trataba de un envío internacional, ya que podía tomar hasta una hora.

Posteriormente, la agencia de noticias AFP y Hasselblad presentaron Dixel, un transmisor de imágenes que empleaba la conexión por cable para enviar la foto. Gracias a Dixel, una instantánea se podía transmitir en unos 2 o 3 minutos. Sin embargo, el problema era que se trataba de una máquina muy frágil y difícil de transportar, ya que debía ser trasladada en un estuche de grandes dimensiones para así proteger su delicado mecanismo de los posibles impactos. Eso es lo que provocó que el UPI Model 16-S fuese empleado hasta 1991.

Sacar nuestro smartphone, tomar una foto y subirla a Twitter es, hoy día, algo que se hace de un modo casi instantáneo. Entre otras cosas, es el cambio de lo analógico a lo digital el que ha permitido a los fotoperiodistas pasar de tener una película química a un archivo comprimido dentro de una tarjeta SD, con todas las ventajas que ello conlleva.