Semanas después de iniciarse los rumores, Microsoft ha hecho oficial su Lumia 430, un nuevo dispositivo con Windows Phone 8.1 (y pronto con Windows 10) orientado a mercados emergentes y a la gama más baja del mercado actual (los dos pilares que actualmente soportan el crecimiento de Windows en el mercado móvil).

Para llegar a esos mercados, Microsoft ha decidido lanzar este Lumia 430 a un precio de solo $70, lo que le hace realmente competitivo. Eso sí, para lograr una cifra tan baja, la compañía estadounidense ha tenido que realizar diversos sacrificios en la fabricación y construcción del dispositivo.

El primero de esos sacrificios es el procesador. Microsoft ha optado por la gama más baja que actualmente ofrece Qualcomm: un Snapdragon 200 a 1.2 GHz (mismo que encontrábamos en el primer Moto E). No obstante, el rendimiento ofrecido por este SoC será más que suficiente para la gran mayoría de usuarios a los que va destinado este smartphone.

La pantalla también ha sufrido "recortes". Nos encontramos ante un panel de 4 pulgadas con 800 x 480 pixeles de resolución (WVGA), lo que otorga una densidad de 235 pixeles por pulgada. Unas cifras relativamente asequibles considerando los $70 que cuesta este dispositivo.

Poco más se puede exigir a un producto de $70En el apartado fotográfico tampoco podremos exigir: incorpora una cámara principal de 2 megapixeles (sin flash LED) y una frontal con resolución VGA. Lo justo y suficiente para hacer fotografías a un nivel súper básico.

Por otra parte, el Lumia 430 incorpora una batería de 1500 mAh, una unidad de memoria flash de 8 GB (ampliables mediante tarjetas microSD hasta 128 GB y con 30 GB de regalo en OneDrive), dos ranuras para tarjetas SIM y la última versión del sistema operativo de Microsoft: Windows Phone 8.1 con Lumia Denim (actualizable a Windows 10 cuando esté disponible).

Este smartphone estará disponible a lo largo del mes de abril en diversas regiones del mundo. El precio variará en función del mercado, aunque la cifra base son $70, una cantidad realmente baja que permite a Microsoft entrar de lleno en la guerra de los smartphones ultra-económicos.