Ford es uno de los fabricantes de vehículos más preocupados por cómo será la movilidad del futuro, cómo nos desplazaremos e interactuaremos con el vehículo y éste con la ciudad. Para conseguir descubrir la respuesta a estas preguntas Ford colaborará activamente en proyectos relacionados con la investigación de movilidad y vehículos autónomos.

El Centro de Innovación e Investigación Europeo de Ford en Aachen (Alemania) y el Instituto de Tecnología y Gestión de la Innovación de la Universidad RWTH Aachen lanzarán el proyecto de Innovación de Experiencia Personal de Movilidad. Esto significa que se investigarán las características, tecnologías, servicios y soluciones que pueden condicionar la movilidad del futuro.

Este proyecto se basa en cuatro tendencias que cambiarán la forma en la que entendemos la movilidad en la ciudad:

  • Urbanización: Se calcula que de aquí a 2030 habrá 41 megaciudades con poblaciones de más de 10 millones de habitantes en comparación las 28 actuales, sometiendo a una gran presión y creando necesidad de vehículos, ciudades y carreteras más inteligentes.
  • Crecimiento rápido de la clase media global: Los expertos sugieren que la clase media global doblará su tamaño hasta alcanzar 4.000 millones en 2030. Gran parte de esta pujante clase media aspirará a tener un vehículo en propiedad, creando una obligación para que los fabricantes de automóviles busquen solución a un potencial colapso global de la circulación.
  • Problemas de calidad del aire: El creciente número de vehículos crea la necesidad de que los fabricantes de automóviles busquen solución a los problemas de calidad del aire mediante la fabricación de motorizaciones alternativas más eficientes.
  • Cambio de las actitudes de los consumidores: Las generaciones más jóvenes tienen distintos hábitos de movilidad, especialmente en Europa, donde los sistemas integrados de tránsito urbano ofrecen una alternativa creíble a tener un vehículo en propiedad.

Ford considera a Apple y Amazon como ejemplos de empresas a seguir, puesto que se han convertido en compañías que ofrecen un ecosistema completo de hardware, software y servicios, cuando hace pocos años solo ofrecían esto último. Esta pista es muy importante para comprender todo lo que cambiará la industria del automóvil en los próximos años. No solo compraremos coches, sino que formaremos parte de un ecosistema de la marca o de asociaciones de marcas.

Y es que un cambio en las condiciones de la movilidad significa acometer profundos planteamientos sociales y tecnológicos. Por ello, la compañía también apoyará proyectos como Autodrive, en Reino Unido, que está investigando cómo se pueden integrar los coches conectados y sin conductor en la vida cotidiana.