alzhéimer

Meritxell García (Flickr)

El mal de Alzheimer es considerado como uno de los trastornos neurodegenerativos más crueles. Los pacientes que sufren esta enfermedad están condenados al olvido, por culpa del apagado progresivo de las conexiones nerviosas.

Aunque la investigación aún no ha podido identificar la causa que subyace al desarrollo de este trastorno mental, lo cierto es que los factores genéticos determinan en buena parte la aparición del alzhéimer. Además del papel de nuestro ADN en este problema neurodegenerativo, estudios recientes también apuntaban al epigenoma como otro factor clave.

Lo cierto es que, a pesar del avance indudable de la ciencia, aún no contamos con tratamientos que logren frenar el avance del alzhéimer, lo que supone un grave problema médico. Sin duda alguna, el trabajo diario de miles de investigadores logrará que en el futuro podamos tener una cura para esta enfermedad, como demuestra los resultados exitosos en ensayos preclínicos realizados en ratones hace solo unos días.

Nuevo avance contra la enfermedad del olvido

Un estudio publicado ahora en la prestigiosa revista Nature Genetics identifica 11 nuevas regiones genómicas asociadas al desarrollo del mal de Alzheimer. Este trabajo, realizado por el consorcio del International Genomics of Alzheimer’s Project, ha realizado dos meta-análisis completos de estudios de casi 75.000 personas afectadas por alzhéimer, revelando nuevas dianas terapéuticas, que podrían acelerar la investigación de una cura para esta enfermedad. Primer estudio donde participan los mejores investigadores en genética del alzhéimer

Tal y como explica Núria Jar en la agencia SINC, el estudio supone un punto de inflexión científico muy importante en la investigación del alzhéimer.

Esto se debe a que es la primera vez que todos los expertos en genómica de esta enfermedad colaboran de manera conjunta en un solo trabajo, lo que supone un "primer paso para lograr mejores tratamientos y diagnósticos", asegura la investigadora María Jesús Bullido a SINC.

La identificación de estos nuevos genes asociados al alzhéimer abre las puertas al desarrollo de innovadores medicamentos, ya que entre las novedosas dianas terapéuticas descubiertas, se hallan regiones del ADN no relacionadas con el alzhéimer hasta ahora.

Los resultados del consorcio de investigación suponen, sin lugar a dudas, un gran avance científico, en el que la ciencia tendrá que apoyarse para así lograr una terapia contra esta terrible enfermedad. Es por tanto notable el desarrollo de este tipo de trabajos multidisciplinares, en los que medicina y genética van de la mano.

Estos esfuerzos conjuntos garantizan que, en un futuro próximo, podamos contar con tratamientos personalizados, en función de nuestra información genética, y quizás también posibiliten el desarrollo de una cura definitiva del alzhéimer.