En investigación, cuando se trabaja en un laboratorio realizando experimentos, resulta muy frecuente cometer equivocaciones. Hoy realizamos un pequeño resumen de algunos de los errores científicos más memorables, en diversas áreas como la física, la astronomía o la genética.

El Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal, además de ser un gran investigador en neurobiología, es famoso por sus escritos y reflexiones, bien sobre ciencia, bien sobre cuestiones más personales. En una ocasión, dijo que "lo peor no era cometer un error, sino tratar de justificarlo". ¿Cuáles son los errores científicos que entran en nuestro particular Top Five?

Tenemos más de 100.000 genes

Walter Gilbert es un físico y bioquímico estadounidense que recibió el Premio Nobel de Química en 1980, por su contribución a las novedosas técnicas de secuenciación del ADN. Además fue el que propuso la hipótesis conocida como "mundo de ARN" que explica el origen de la vida. Gilbert también ha sido muy polémico, al opinar en público que el VIH no era el causante del SIDA, palabras por las que la comunidad científica se echó las manos a la cabeza.

Algo menos conocido, pero también en cierto modo polémico, fue la idea que propuso Gilbert en los años ochenta. Con un cálculo "a ojo de buen cubero", como se suele decir, el estadounidense estimó que el genoma humano contenía 100.000 genes, y nadie se molestó en los años posteriores en rebatir esta afirmación. Cuando se presentó el borrador del Proyecto Genoma Humano, se creía que el número de genes rondaba los 50.000. Hoy sabemos que en total contamos con aproximadamente 30.000 genes, un tercio de lo que había propuesto Gilbert en su momento, inaugurando nuestra lista de errores científicos.

Nature apoyando la homeopatía

En junio de 1988, la prestigiosa revista Nature publicó un artículo, que debemos reseñar hoy aquí como uno de los grandes errores científicos aparecidos en las publicaciones. En él, el equipo de Jacques Benveniste afirmaba que "los medicamentos homeopáticos actuaban in vitro".

Lo increíble de los resultados difundidos fue que Nature encargó un equipo de investigación propio para confirmar o no los experimentos del científico francés, justo después de haber publicado su trabajo. Posteriormente, llovieron las críticas sobre la revista, al aceptar la difusión del artículo si los métodos y resultados no terminaban de convencer a la comunidad científica ni al equipo editorial de la propia Nature.

El escándalo no quedó ahí, sino que luego se supo que el trabajo de Benveniste había sido financiado por la multinacional de productos homeopáticos Boiron, con lo que se daban múltiples intereses económicos cruzados. La memoria del agua no pudo ser demostrada (lógicamente), y el propio Benveniste rechazó propuestas como la de la revista Science & Vie, que le ofreció un millón de francos si lograba reproducir los resultados obtenidos en unos laboratorios propios.

Una sonda de la NASA se estrella por un error de cálculo

La historia de la Mars Climate está a medio camino entre los errores científicos y el sonrojo profesional. En septiembre de 1999, la sonda se estrelló contra Marte, algo realmente sorprendente, pues había sido construida para estudiar la superficie y la atmósfera del planeta rojo.

¿Por qué había ocurrido el accidente? Según la información proporcionada por la NASA, en la construcción y programación de los sistemas de navegación hubo un problema de coordinación. La compañía Lockheed Martin Astronautics fue la encargada de diseñar y fabricar la propia sonda espacial, mientras que el Jet Propulsion Laboratory programó los sistemas de navegación.

El trabajo de ambas entidades, sin embargo, no estuvo bien coordinado. La empresa realizó sus medidas y proporcionó sus datos en el sistema anglosajón de unidades de medida (es decir, usando pies y millas). Por otro lado, el laboratorio había hecho sus cálculos utilizando el Sistema Internacional (en metros y kilómetros). Usar diferentes unidades de medida provocó que la sonda, al aproximarse a Marte, siguiera una órbita equivocada, lo que haría que cayera sobre el planeta, y finalmente fuera destruida.

El neutrino que viajaba más rápido que la luz

En 2011, una de las noticias más importantes de la física fue el descubrimiento de que, al parecer, los neutrinos viajaban más rápido que la luz. Los experimentos del proyecto OPERA sobre esta partícula que casi no interactúa con otras, parecían revolucionar la ciencia en general, y la física en particular.

Sin embargo, meses más tarde, se confirmó que los resultados obtenidos "no eran del todo fiables", ya que una fibra óptica (que formaba parte del sistema de medición) no funcionaba correctamente. Dentro de este resumen de errores científicos, por tanto, no debemos obviar la importancia que tienen las herramientas tecnológicas que utilicemos al hacer nuestros cálculos y experimentos, como en el caso de los experimentos sobre los neutrinos.

Los transgénicos producen cáncer

No podíamos terminar esta lista sobre errores científicos memorables sin citar la importancia que tiene hacer bien los cálculos estadísticos a la hora de tratar de demostrar unos resultados. Esto es lo que le ocurrió a un estudio francés que "demostraba" que un maíz transgénico producido por Monsanto generaba tumores en ratas.

La noticia corrió como la pólvora entre la comunidad científica, y sobre todo, levantó un gran rechazo en buena parte de la sociedad. Sin embargo, análisis posteriores de la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria confirmaron que el estudio científico estaba mal diseñado, ya que se había trabajado con un número de ratas muy pequeño como para dar por sentado que el alimento transgénico producía el cáncer. Además, las cepas de roedores analizadas, como comentaban diversos expertos, eran propensas a desarrollar tumores durante toda su vida, por lo que el trabajo de Seralini quedó bastante en entredicho.

Como vemos, en ciencia se cometen muchas equivocaciones y errores, pero lo importante es que los propios investigadores, como decía Cajal, sepan rectificar a tiempo.