En lo que pasará a formar parte del Récord Guinness, varios físicos del Laboratorio Nacional Brookhaven han obtenido la materia con la temperatura artificial más elevada jamás creada, 4 billones de grados centígrados, o lo que es lo mismo, 250.000 veces más caliente que el centro del Sol.

El hito ha sido posible gracias al Acelerador Relativista de Iones Pesados (RHIC), un colisionador localizado en Nueva York preparado para colisionar iones viajando a velocidades relativistas donde los físicos tratan de estudiar la forma primordial de materia que existió en el Universo poco tiempo después del Big Bang, junto a la estructura de los protones.

El colisionador, de 2,4 kilómetros de largo, dio lugar a una energía de impacto tan intensa que los neutrones y protones dentro de los núcleos de oro se fundieron.

El resultado, según los investigadores, era obtener la materia de quarks y gluones, aquella que se cree que se dio a las pocas milésimas de segundo tras el Big Bang y la creación del Universo.

Según Mikhaíl Polikarpov, uno de los físicos de Brookhaven:

Cuando el Universo era todavía pequeño y caliente, este material probablemente existió e influyó en su desarrollo. Todo lo que encontramos ahora y podemos observar se deriva de esta sustancia, compuesta de quarks y gluones. Aunque se llama plasma, en lo que se refiere a sus propiedades es muy diferente del plasma normal.

Por su parte, Steven Vigdor, otro de los físicos, comentaba que:

Esto es sólo una entre muchas conexiones inesperadas que hemos encontrado entre la física del RHIC y otras vanguardias científicas. La unidad de la física es una cosa hermosa.

Ahora se pasará a estudiar la materia conseguida, la cual se cree que podrá aportar nuevos conocimientos sobre las propiedades del Universo primitivo. A la vez, la temperatura conseguida pasará a formar parte oficialmente del libro Guinness de los récords como la temperatura más alta jamás creada de forma artificial.