El Cortes Inglés se ha añadido en las últimas horas a la lista de marcas que han decidido dejar de anunciarse en el vomitivo programa La Noria de la cadena Telecinco como consecuencia de la presión ciudadana a la que están siendo sometidos los anunciantes del espacio desde hace días. Así lo comunicaban vía una de sus cuentas en Twitter:

Hola a todos. Os anunciamos que El Corte Inglés ha decidido retirar su publicidad del programa "La Noria".

Con esta ya son 13 las marcas que se unen al boicot publicitario contra el reality impulsado por los ciudadanos y arrancado por el periodista Pablo Herreros. Todo inició después de emitirse el sábado 29 de octubre entrevista en La Noria a la madre del "El Cuco", uno de los condenados en el caso de asesinato de Marta del Castillo, a cambio de 10.000 euros. Tras eso, Herrero decidió identificar en un post a las firmas que se anunciaron durante el programa proponiendo que ”colaboremos para presionar a las marcas que dan su apoyo a estos contenidos” y lanzó petición en Actuable para articular esa presión y pedirle a los anunciantes de La Noria “que dejen de apoyar contenidos televisivos tan nauseabundos”. Concretamente estas son las marcas que hasta el momento han trasmitido públicamente su decisión de no anunciarse más:

  • Campofrío
  • Puleva
  • Bayer
  • Nestlé
  • Panrico
  • Milner
  • Banco Sabadell
  • La Razón
  • Reale Seguros
  • L’Oreal
  • Loterías y Apuestas del Estado
  • Bimbo
  • Vodafone

Por otro lado hay que tener en cuenta que estas 13 marcas son solamente aquellas que han hecho pública su decisión pero según los hechos serían muchas más las que habrían decidido dejar de anunciarse. Por ejemplo, la mayoría de marcas presentes en el programa donde se entrevistó a la madre de “El Cuco” no estuvieron en el del fin de semana siguiente y en ese mismo programa, que duró cuatro horas y media, solamente se pasaron 20 anuncios y en 10 de los 16 minutos de publicidad emitieron autopromociones.

Lo mejor de todo es que la iniciativa sigue creciendo en firmas y apoyo gracias a la divulgación de la misma en la red y sus efectos no se están reflejando solamente en la escapada de anunciantes de La Noria sino que también ha provocado un intenso debate entre asociaciones del sector así como entre ciudadanos y profesionales de medios de comunicación y empresas publicitarias. Por poner otro par de ejemplos, en el momento que escribo estas líneas la petición de Actuable, uno de los pilares principales del boicot, ya cuenta con más de 25.000 firmas y la Agrupación de Telespectadores y Radioyentes también se ha unido a la movilización contactando con los grandes anunciantes del país para pedirles cuentas por publicitarse en programas, cómo Sálvame que también es de Telecindo, que infringen la Ley General de la Comunicación Audiovisual al emitir contenidos de dudosa moralidad en horario infantil (de cinco a ocho de la tarde).

En resumen el boicot ha marcado un punto de inflexión. Los ciudadanos se han dado cuenta de que tienen mucho más poder del que pensaban y utilizando Internet como herramienta, pueden ejercer presión tal sobre las marcas que estas se ven obligadas a recular. En palabras de uno de los principales anunciantes de España:

Hay preocupación en Telecinco, por supuesto. Nuestro rol no es abanderar movilizaciones sociales, pero está claro lo que haremos si anunciarnos en una cadena nos enfrenta a nuestros clientes.

Para rematar la jugada resulta que aunque Telecinco es la cadena con más share de las cadenas privadas españolas, a las grandes marcar les interesa cada vez menos anunciarse en ella ya que (declaraciones de la misma fuente de antes):

A la hora de comprar, se buscan targets, afinidad. Y Telecinco se ha polarizado a una serie de contenidos, lo que hace que pierda interés. No lo están poniendo fácil.

¿Terminarán los ciudadanos con la dictadura española de la mierdavisión a base de boicots? Nadie puede responder aún a esa cuestión, pero lo que sí se puede asegurar al 100% es que:

  • La fórmula de presionar a las marcas, funciona.
  • Internet permite articular ese tipo de boicot.
  • Muchísimos ciudadanos están artos de contenidos basura.
  • Si nacen más boicots, aunque los mismos no logren tumbar ningún programa, las cadenas de televisión medirán mucho más lo que hacen.