Varios sistemas se usan en la actualidad para generar energía de manera limpia, desde los más conocidos basados en paneles solares o molinos de viento hasta otros no tan afamados como por ejemplo aquellos que se nutren de vibraciones.

Un ejemplo de este tipo de sistema (implementado recientemente y aún en pruebas) lo podemos encontrar en el estadio de fútbol Misaki Park Stadium de Kobe (Japón), sede del equipo Vissel Kobe, el cual aprovecha las vibraciones producidas por la afición para generar energía. ¿Lo qué?

Me explico. Lo que han hecho es instalar una serie de placas especiales situadas a los pies de los aficionados capaces de recoger la energía generada por sus saltos y otros movimientos (por ejemplo un pisotón de enfado provocado por una tarjeta roja) la cual se almacena para su posterior uso. Los números que han obtenido en las primeras pruebas no están nada mal, en lo que duró un partido produjeron 8.400 vatios por segundo de media y a la finalización del mismo el flujo continuó, se produjeron 2.320 vatios por segundo.

Aunque no es la solución definitiva me parece una idea estupenda, están aprovechando la energía que la propia afición genera con sus vibraciones para alimentar con la misma el estadio y reducir así los consumos de energía generada de otras maneras menos respetuosas con el medio ambiente. A ver si con suerte el ejemplo es copiado por otros países del mundo hombre.

Vía: Gizmología