En México como en la mayoría de países con penetración decente de telefonía móvil tiene el sistema de cobro conocido como "el que llama paga", el cual, como dice su nombre consiste en que la persona que hace una llamada desde o a un teléfono celular cubre el total del costo de la llamada.

Desgraciadamente en México la COFETEL (Comisión Federal de Telecomunicaciones) lo implantó a medias, es decir solo funciona en llamadas locales. Por ejemplo: si una persona me llama desde otro país o ciudad a mi teléfono celular yo pago un porcentaje de esa llamada lo cual es sumamente impráctico y excesivamente retrógrada.

Pero seis años después de implantar este sistema de cobros se está planeando un cambio para funcionar como cualquier otro país, es decir: si me llamas desde otra ciudad o país a mi movil yo no pagaré nada, lo cual es buena noticia, pero los intereses egoístas de compañias multinacionales en vías de extinción como Avantel o Alestra se oponen a esta medida:

Con la intención de la Cofetel de aplicar la modalidad el que llama paga nacional en los celulares, se avizoran más batallas en la industria de la telefonía.

Y es que las empresas de larga distancia nacional, como Avantel, Alestra, Marcatel, Protel y Bestel, se opusieron a la instrumentación de este esquema bajo el argumento de que las tarifas para llamar a celulares desde teléfonos fijos tendrán un incremento de entre 152 y 350 por ciento para llamadas de 10 minutos, lo cual les perjudicará en sus negocios porque desincentivará el uso de sus servicios.

Pero en una excepción del típico proceder de COFETEL, la entidad hará lo correcto:

Ante esto, solicitaron a la Cofetel la suspensión de la puesta en marcha de dicha modalidad, sin embargo, el órgano regulador respondió "que no sustentan su petición en derecho alguno, por lo que dicha solicitud es improcedente".

Todo el miedo de las compañias de larga distancia se basa en que el cargo por interconexión aumenta de 1.50 a 3.50 pesos; en primera instancia pareciera que les conviene, el problema es que ellos no reciben ese dinero, sumándolo este hecho a la fuerte tendencia a la baja en el uso de estas compañias para llamadas de larga distancia e internacionales me queda clarísimo por qué tanto miedo.

En ves de quejarse de medidas que benefician a sus usuarios deberían pensar en bajar sus precios inflados y ser más competitivos.