Ya no quedan dudas de que OpenAI es la nueva gallina de los huevos de oro de Microsoft. Así lo ratifica el anuncio en el que los de Redmond han confirmado una nueva inversión multimillonaria en la startup que está dominando el terreno de la inteligencia artificial gracias a GPT-3.5, DALL-E 2 y ChatGPT, entre otros desarrollos.

Varios detalles del nuevo acuerdo entre las partes no se han divulgado públicamente. En las últimas semanas, se rumoreó que Microsoft estaba interesada en invertir 10.000 millones de dólares en OpenAI, pero no se dieron a conocer cifras específicas. Aunque los dirigidos por Satya Nadella sí han hablado de una apuesta que involucra varios miles de millones de dólares en un acuerdo multianual. La duración del mismo también es una incógnita, al menos de momento.

La nueva etapa de la relación entre Microsoft y los creadores de ChatGPT y DALL-E 2 está basada en tres pilares. Por un lado, los de Redmond serán proveedores exclusivos de servicios en la nube para OpenAI a través de Azure. Además, implementarán todos los modelos de inteligencia artificial de la firma dirigida por Sam Altman en todos sus productos para consumidores y empresas.

Lo anterior ya se había dejado entrever la semana pasada con el anuncio de la apertura del servicio Azure OpenAI. Pero la historia no termina allí, puesto que se rumorea que Microsoft estaría planeando integrar ChatGPT en Bing y Office 365. El propio Nadella había manifestado que, de una u otra manera, todos sus productos integrarán algún tipo de herramienta basada en IA que los transformará por completo.

El último pilar del acuerdo es que Microsoft ampliará su infraestructura de supercomputadoras potenciadas por Azure, para que OpenAI continúe entrenando a sus modelos de inteligencia artificial.

Microsoft hace all-in con OpenAI, y tiene todas las de ganar

OpenAI | Microsoft | ChatGPT

Como ya mencionamos, los detalles más importantes de este nuevo acuerdo todavía son un misterio. De acuerdo con los rumores surgidos en el último tiempo, Microsoft recibiría el 75% de los ingresos de OpenAI hasta recuperar su inversión. Y una vez cumplido dicho objetivo, quedaría como dueño del 49% de la startup de inteligencia artificial. Otro 49% quedaría en manos de distintos inversores, en tanto que el 2% restante sería controlado por OpenAI Inc., la casa matriz sin fines de lucro del laboratorio.

Si los términos realmente son estos, la unión entre Microsoft y OpenAI está garantizada por varios años. Analistas estipulan que los ingresos de los creadores de ChatGPT alcanzarían los 1.000 millones de dólares recién en 2024. Además, se estima que la empresa cerró el 2022 con pérdidas de más de 500 millones de dólares; especialmente por los costes operativos generados por los lanzamientos de DALL-E 2 y de su chatbot de IA.

El fortalecimiento de la alianza entre Microsoft y OpenAI también es un dolor de cabeza para otras grandes corporaciones. Aunque tal vez la más afectada sea Google. Los de Mountain View han tratado de llevar calma a sus propios empleados, indicando que hoy no tienen en sus planes lanzar un competidor de ChatGPT; y que tienen mucha confianza en sus progresos en el ámbito de la inteligencia artificial.

No obstante, la historia tendría matices. Si bien Google ha logrado avances notorios en la materia, especialmente de la mano de LaMDA, su modelo de lenguaje natural, la compañía teme que sus anuncios pierdan relevancia al no disponer de una herramienta de interacción directa con el público, como sí dispone OpenAI con su chatbot. En los últimos días, incluso, se conoció que la firma californiana convocó a sus fundadores, Larry Page y Sergey Brin, para que ayuden a aclarar el rumbo.

Atender la controversia

Gracias al impacto viral de OpenAI, hoy Microsoft parece haberle sacado diferencia a sus rivales en la implementación de soluciones de inteligencia artificial. Pero los de Redmond ahora también tendrán que ocuparse de la controversia que rodea a este tipo de desarrollos.

El caso más notorio es que la firma de Sam Altman se está aprovechando de la explotación laboral en Kenia para mejorar ChatGPT. De acuerdo con una investigación, la startup está subcontratando trabajadores en dicho país para que la IA sea menos tóxica. Una ardua labor que implica clasificar y filtrar manualmente contenidos relacionados con homicidios, suicidios, incesto, torturas y abuso sexual infantil. Todo por salarios de hasta 2 dólares la hora.

En el caso de DALL-E 2, en tanto, debe afrontar un panorama cada vez más desafiante en el sector. No olvidemos que, días atrás, Midjourney, una IA generativa rival, fue demandada por infringir derechos de autor. Situación que sienta un precedente que podría afectar a otras plataformas similares.


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