Si estás buscando un móvil por debajo de los 600 euros, es probable que pienses en compañías como Xiaomi, Oppo o Realme. Estas marcas, de hecho, cuentan con más de una opción en su catálogo por este rango de precio: desde modelos que destacan por su rendimiento y pantalla, hasta versiones que apuestan más por el apartado fotográfico. En algunas ocasiones, sin embargo, también es posible encontrar dispositivos de otros fabricantes con similares características. Está, por ejemplo, Honor, con su Honor 70; o Samsung, con el Galaxy S21 FE. Hay, además, un fabricante que en su momento reinaba en este segmento, pero que poco a poco, tras la llegada de las firmas asiáticas al mercado europeo, fue perdiendo fuerza: Motorola

La compañía, ahora propiedad de Lenovo, de hecho, lleva años lanzando modelos que le permitan competir en la gama alta, pero estos no siempre han conseguido destacar frente al resto. Aún así, Motorola, no se rinde, y prueba de ello es el nuevo Edge 30 Fusion

Este smartphone, cuyo precio se sitúa entorno a los 600 euros, ofrece prestaciones muy similares al resto de móviles de gama alta del mercado. Y, sobre todo, a los smartphones de Xiaomi. Cuenta con una configuración de pantalla similar; con un panel AMOLED ligeramente curvado a ambos lados y una tasa de refresco de 120 Hz. También con un diseño muy parecido, apostando por biseles planos en la parte superior e inferior y una trasera en cristal con un acabado mate. A nivel de rendimiento y cámara, sucede más de lo mismo. 

Ahora bien, si es tan parecido, ¿por qué iba una persona a escoger este Motorola Edge 30 Fusion antes que, por ejemplo, un Xiaomi 12T? Es, precisamente, la misma pregunta que me hice antes de comenzar a probar este terminal. Después de pasar dos semanas con él, me he dado cuenta de algunas diferencias bastante importantes no solo entre el mencionado modelo de Xiaomi; que es su competidor directo, sino también con el resto de smartphones de su segmento. Pero, ¿son suficientes para convertirse en una opción a escoger?

Las gratas sorpresas del Motorola Edge 30 Fusion

Motorola Edge 30 Fusion

Una de las primeras sorpresas —buenas sorpresas— que me he llevado de este Motorola Edge 30 Fusion es su excelente diseño. No es el móvil más bonito del mercado, ni mucho menos, pero sí uno de los más cómodos. Y lo es, por varios motivos. En primer lugar, es muy delgado en comparación con otros modelos. Apenas tiene 7,45 mm de grosor, los cuales se disimulan muy bien gracias a la doble curvatura en la pantalla, y a que la parte posterior también está ligeramente curvada en ambos casos. 

Pesa, además, 175 gramos, lo que lo hace bastante ligero frente a su competencia. Sobre todo, si tenemos en cuenta que la mayoría de smartphones con esta diagonal de pantalla superan los 200 gramos. 

El Motorola Edge 30 Fusion, por otro lado, tiene una construcción muy buena. Los marcos de aluminio son robustos, y la trasera de cristal aporta una sensación que vemos, incluso, en los móviles de gama Premium. De hecho, el acabado mate de la parte posterior, que aporta una sensación de ser ligeramente aterciopelado, me recuerda mucho al del Xiaomi 12 Pro. En mi opinión, eso sí, no es la mejor opción, pues si bien evitas que se queden las huellas, resulta bastante resbaladizo. 

Este buen diseño, además, se complementa con una pantalla que también resulta excelente para su precio. En este caso, nos encontramos con un panel AMOLED de 6,67 pulgadas. Cuenta, en concreto, con una resolución Full HD+, de 2712 x 1220 píxeles, así como una densidad de 446 ppp y un brillo de 900 nits. Todo ello, acompañado de una tasa de refresco de 120 Hz.

Esta configuración no puede hacer más que dejarnos con un muy buen sabor de boca. La calidad de los colores es muy buena, aunque los blancos son, para mi gusto, algo fríos. El brillo, por otro lado, rinde muy bien incluso en exteriores, y el cristal frontal apenas muestra reflejos. Los 120 Hz, además, ayudan a que todo se mueva con fluidez, y hacen que la experiencia de uso y visualización sea mucho más completa. 

Rendimiento y autonomía: una apuesta por Qualcomm innecesaria, pero convincente

El Motorola Edge 30 Fusion cuenta con un procesador Snapadragon 888+. Está acompañado, además, con 8 GB de RAM y 128 GB de memoria interna. Es decir, una configuración muy similar a la que veíamos en aquellos smartphones de gama Premium lanzados en 2021, y muy similar, también, a la que hemos visto en algunos modelos de gama alta a inicios de 2022. La apuesta de Motorola por este SoC, no obstante, podría ser un poco innecesaria. Sobre todo, si tenemos en cuenta el que MediaTek Dimensity 8100 es, en algunos aspectos, incluso mejor que el 888+ de Qualcomm, y presumiblemente, más barato. 

Aun así, la apuesta por este Snapdragon 888+ convence. El terminal puede moverse con total fluidez, y no hay juego que se le resista. Para un uso intensivo, tanto el procesador como su configuración de RAM es más que suficiente. Motorola, además, ofrece una excelente optimización en la interfaz. Es muy similar a la que nos encontramos en los Google Pixel, sin apenas añadidos por parte de la compañía, más que una app que permite personalizar de forma muy intuitiva algunos elementos, como la paleta de colores, la forma de los iconos, las fuentes, etc. 

Respecto a la batería, la del Motorola Edge 30 Fusion es de 4.400 mAh. Es, en mi opinión, una capacidad más que decente, pues he conseguido llegar al final del día con un uso moderado sin ningún problema. Recomiendo, eso sí, activar el modo oscuro, pues al ser un panel AMOLED, los tonos negros, en realidad, son píxeles apagados, y así evitamos, además, esos blancos tan fríos que incluso llegan a parecer azulados. 

¿Cómo son sus cámaras?

Motorola Edge 30 Fusion cámaras

No hay grandes sorpresas en el apartado fotográfico. Al menos, no en cuanto a configuración. El Motorola Edge 30 Fusion cuenta con un total de tres cámaras en su parte posterior: un sensor primario de 50 megapíxeles, una cámara ultra gran angular de 12 megapíxeles y un tercer sensor de profundidad, presumiblemente para la fotografía en modo retrato. 

Es, a priori, una configuración que promete buenos resultados, y en parte, es así. La cámara principal del Motorola Edge 30 Fusion permite capturar imágenes con buen detalle cuando hay buena luz e interpretación de los colores es correcta, aunque tiende a saturarlos cuado hay mucha luz de por medio.

La lente gran angular ofrece resultados similares, con la misma interpretación de colores y el mismo detalle en el enfoque principal. No obstante, esta lente tiende a perder calidad en aquellas zonas donde el ángulo está más alejado. Son, en general, resultados buenos, aunque no a la altura de otros smartphones de gama alta. El Realme GT2 Pro, por ejemplo, tiende a ofrecer resultados mucho más ricos a nivel de brillo y exposición. 

Lo más destacable de la cámara del Motorola Edge 30 Fusion, de hecho, no son sus resultados, sino su propia aplicación. Es, sin duda, una de las más intuitivas que he probado en un móvil. Cuenta con modos muy interesantes, como la posibilidad de capturar con diferentes lentes de forma simultánea, o un modo de color selectivo, para poder tomar una fotografía en blanco y negro exceptuando el sujeto del color previamente seleccionado. Me ha sorprendido gratamente, además, lo fácil que es acceder a los diferentes modos y ajustar algunos de los parámetros de la cámara.  


¿Es una buena alternativa a los móviles de Xiaomi?

El Motorola Edge 30 Fusion está disponible en una única versión de 8 GB de RAM y 128 GB de almacenamiento, cuyo precio es de 599 euros. Es un precio similar al que podemos adquirir el Xiaomi 12T o el Realme GT Neo. Ahora bien, ¿merece la pena este nuevo móvil de Motorola frente al resto de su competencia?

Como comentaba al inicio de esta review, el Motorola Edge 30 Fusion tiene características muy similares al resto de su competencia, pero también diferencias muy importantes. Su diseño es mucho más liviano y llamativo por sus líneas tan delgadas y esa buena construcción. La interfaz, además, es extremadamente limpia e intuitiva: tiene diferentes opciones de personalización, ajustes adicionales para adaptar el sistema a nuestro gusto, un diseño muy similar a Android puro y, además, sin ningún tipo de publicidad; algo que sí vemos en los móviles Xiaomi. 

Por tanto, y teniendo en cuenta que el resto de apartados el Motorola Edge 30 Fusion rinde de forma muy similar a su competencia, podemos considerarlo como una buena alternativa para aquellos usuarios que priorizan, sobre todo, en diseño e interfaz. Sin dejar de lado, eso sí, un buen rendimiento, una autonomía decente y una cámara que, si bien no es de las mejores, ofrece buenos resultados.

Debemos tener en cuenta, eso sí, que por 50 euros más tenemos alternativas mucho más interesantes. Entre ellas, el recién lanzado Google Pixel 7, o el Realme GT 2 Pro, cuyo aspecto también es muy llamativo; su interfaz, muy minimalista, y un procesador más potente.