Pixy, el dron inteligente de Snap diseñado para capturar fotos y vídeos y compartirlas en Snapchat, parece haberse topado con un abrupto final. Según reporta The Wall Street Journal, la compañía dirigida por Evan Spiegel ha decidido discontinuar el desarrollo del pequeño dispositivo.

Según el informe, fue el propio CEO de Snap quien informó a los empleados sobre el final de Pixy. De acuerdo con la información disponible, la decisión se tomó para "repriorizar" los recursos de la empresa. De todos modos, aún no se ha dado a conocer ningún anuncio oficial sobre el tema.

La citada publicación indica, además, que Snap continuará vendiendo la versión actual de Pixy. De hecho, el dron todavía aparece disponible en su tienda en línea oficial. Sin embargo, se desconoce si la idea es acabar con las unidades que queden en inventario, o simplemente sostener los pedidos por un tiempo determinado hasta que se cancelen formalmente.

Lo verdaderamente llamativo de esta historia es que ni siquiera han pasado cuatro meses desde que el dispositivo se presentó ante el público. A fines de abril pasado, Snap sorprendió al anunciar el lanzamiento de Pixy, un dron tan pequeño que podía despegar desde la mano del usuario y detectar sus movimientos de forma inteligente para capturar fotografías y vídeos. El dispositivo incluso contaba con algunas funciones de realidad aumentada, destinadas a generar el contenido más acorde para su posterior publicación en Snapchat.

Snap habría tirado la toalla rápidamente con Pixy

Snap Pixy

Los interesados podían conseguir el dron en su versión estándar a cambio de 230 dólares, o en una variante que también incluía un cable de carga USB y baterías recargables por $250. Desde un comienzo, Snap manifestó que las ventas de Pixy serían limitadas debido a que solo se había producido una cantidad determinada de unidades por los problemas en la cadena de suministros. Sin embargo, la compañía mantenía la esperanza de expandir la disponibilidad con una segunda versión. Una opción que ya ha quedado descartada, si el reporte de WSJ es certero.

Si la determinación de Snap finalmente se confirma, no causará demasiada sorpresa; es que si bien la introducción de Pixy hizo algo de ruido en un principio, estuvo lejos de convertirse en pasión de multitudes. A esto hay que sumarle que los resultados financieros que la empresa presentó en julio no fueron demasiado benévolos, presentando el trimestre de ventas más flojo desde que la compañía cotiza en la Bolsa.

El apartado publicitario de la compañía también se ha visto afectado desde la introducción de App Tracking Transparency en iOS. Al no poder acceder a los datos de los usuarios para mostrar publicidad dirigida, su modelo de negocios ha sufrido un duro golpe. Hoy en día la acción de Snap cotiza en 12,60 dólares, un 82,5% menos de lo que llegó a valer hace un año.

Queda claro que Snap nunca pensó a Pixy como un producto que revolucionaría la industria de las redes sociales. No obstante, su aparente cancelación a solo 4 meses de lanzarlo da a entender que su impacto fue incluso menor al esperado.

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