Hay personajes televisivos a los que uno, cuando sus aventuras concluyen, acaba echando de menos. Es lo que nos pasó a algunos con el protagonista de Dexter (James Manos Jr., 2006-2013), el asesino en serie imaginado por el estadounidense Jeff Lindsay para ocho de sus novelas (2004-2015). El final de su adaptación, que se dedicaba a brindarnos el más difícil todavía respecto a la libertad de Dexter Morgan (Michael C. Hall), no satisfizo a buena parte de los espectadores; si bien a otros nos parece lo desolador que merecía una tragedia tan obvia como la suya.

En cualquier caso, tal vez para resarcirse del mal sabor de boca que les quedó a los que no lo entienden así, el que fuera analista forense de salpicaduras de sangre en el ficticio departamento de policía de Miami-Metro, regresa para la miniserie Dexter: New Blood (2021-2022) con Clyde Phillips, showrunner de la original tras el mismo capítulo piloto, al frente.

Su trayectoria también incluye la creación de Parker Lewis nunca pierde (1990-1993) con Lon Diamond, De repente, Susan (1996-2000) de la mano de Steven Peterman y Gary Dontzig, Asuntos de familia (1999-2000) y Feed the Beast (2016). Además, escribió los guiones de cuatro episodios de la primera serie y varios para Nurse Jackie (Liz Brixius, Evan Dunsky y Linda Wallem, 2009-2015).

Los elementos familiares de ‘Dexter’

Showtime

El capítulo inicial, titulado Cold Snap” (1x01), renuncia a ofrecer un comienzo impactante con el que los que añorábamos a Dexter Morgan podamos flipar en colores por la narrativa nueva. En lugar de ello, Clyde Phillips tira de los elementos familiares: el control de los impulsos, el mimo en la disposición concienzuda de las herramientas, el íntimo diálogo con algún desaparecido próximo, la cercanía a las fuerzas de la ley, el empeño por integrarse y hasta los sobornos dulces. Y nos figuramos que nos debemos contentar con todo eso.

Una de las grandes diferencias estriba en el entorno, por otra parte; el traslado de la populosa, soleada y costera Miami a un nevado pueblecito de la América profunda. Pero también tememos que en Dexter: New Blood se haya perdido la oscura densidad dramática, que solo surge en algunas escenas, y los montajes más elaborados de su predecesora. Al menos, en la mitad de este episodio. Y los enigmas son como pequeñas pinceladas en la rutina común de nuestro homicida retirado, que parece tener un método novedoso para dominarse.

De hecho, ese era el problema central de las ocho temporadas de Dexter, la forma de vivir con arranques psicopáticos y darles salida de un modo provechoso. Pero suponemos que el amenazador individuo que ahora se esconde bajo la identidad del afable Jim Lindsey, tan afable como el Dexter Morgan a la luz en Miami, consideraría un estrepitoso fracaso sus intentos de compaginar su fachada de normalidad y sus mortíferas necesidades tal como acabó la experiencia.

Nuestros temores se esfuman en ‘Dexter: New Blood’

Showtime

Sin embargo, las tentaciones no se esfuman por completo, y gracias a las mismas y a una inesperada intervención, nuestro interés sube como la espuma en el último tramo del estreno de Dexter: New Blood porque ambas cosas nos deparan escenas potentes, sean oníricas, las del crimen preparado que tan bien conocemos o con interlocutores invisibles, compuestas eficazmente a las órdenes del neoyorkino Marcos Siega, que no duda en el uso de una cámara lenta ocasional, de planos cenitales y otros detallados.

Este productor ejecutivo ya se encargó de nueve episodios de Dexter, aparte de otros para Caso abierto (Meredith Stiehm, 2003-2010), Crónicas vampíricas (Kevin Williamson y Julie Plec, 2009-2017), The Following (Williamson, 2013-2015), Blindspot (Martin Gero, 2015-2020), You (Greg Berlanti y Sera Gamble, desde 2018) o The Flight Attendant (Steve Yockey, desde 2020).

Tal vez también echamos de menos los sugerentes títulos y la jugosa voz en off del protagonista, en cuya piel vuelve a introducirse Michael C. Hall con una facilidad asombrosa una década más tarde. Pero esa voz reemprende su monólogo en determinado momento crucial y uno sabe que esta noche es la noche y que nuestro asesino en serie favorito ha regresado.