Quizá el suyo no venga a la mente al pensar en los grandes nombres de fundadores e impulsores de la web actual, pero Ev Williams definitivamente ha hecho mucho por el internet actual; especialmente en lo que respecta en dar herramientas para que cualquiera pudiera expresarse.

Williams fue el fundador de lo que acabó siendo primero Blogger y después Blogspot, la conocida plataforma de blogs que fue comprada por Google y que originó una fortuna de la Williams ha ido tirando después. También intentó poner en marcha Odeo, un experimento que acabó dando lugar a Twitter, de la que fue cofundador y segundo CEO. Y, por último, Williams también fundó Medium.

Medium fue durante unos años vista como una plataforma nacida para revertir los vicios que había tomado el internet de las redes sociales. La vuelta a un blog más cuidado y, de paso, el reencuentro también de parte de los medios con un contexto que entonces les estaba echando.

Medium quiso ser el lugar de los creadores, blogueros independientes, pero también de los nuevos medios digitales. Ha probado mil opciones de fórmulas tanto para ser rentable como para intentar trasladar la monetización a sus usuarios. 

Esta semana, Ev Williams anunciaba su salida de Medium, su objeto de deseo en cierto modo. Y lo hace saliendo de una plataforma que lleva tiempo perdiendo la guerra por ser ese nuevo lugar que la creación de contenidos más o menos independientes en internet parecía estar buscando. Patreon, Substack, e incluso a nivel más masivo Youtube o Twitch parecen haber dado en clavos que Medium no supo ni que estaban ahí.

Con la salida de Ev Williams, el futuro de Medium se compromete aún más

Medium

A día de hoy seguramente haya gente que se pregunte: ¿Es Medium una red de blogs, una red de portales, una publicación para bloggear que intentaba buscar dinero directo para los escritores, un CMS como Wordpress…? Seguramente, ha querido ser todo y nada de eso a la vez.

En origen, Medium se planteó como una plataforma de publicación que pretendía dividir la diferencia entre los blogs y los tuits: posts de longitud media, publicados ocasionalmente en lugar de diariamente, que buscarían responder a una pregunta: "Ahora que hemos conseguido que compartir información no suponga ningún esfuerzo", escribió Williams en 2012, "¿cómo aumentamos la profundidad de la comprensión, al tiempo que creamos un terreno de juego equitativo que fomenta las ideas que vienen de cualquier parte?"

Esta semana, a un mes de cumplirse 10 años de intentos, en su mayoría infructuosos, de responder a esa pregunta, Williams se rindió. De momento no ha dado declaraciones. 

El propio The New York Times recogía que “Medium se negó a que el Sr. Williams estuviera disponible para una entrevista. Evan Williams dijo en su mensaje que dejaba Medium porque "el cambio y la renovación son saludables", señalando que en agosto será su décimo aniversario como director ejecutivo”.

Lo único que expuso en un comunicado fue que “para ser claros, la historia de Medium está lejos de terminar", escribió Williams. Algo en lo que poca gente parece confiar.

Medium dijo que Williams dejaría su puesto de CEO a partir del 20 de julio y que sería sustituido por Tony Stubblebine, director general de la empresa de coaching online Coach.me. Williams se convertirá en presidente del consejo de administración de Medium, un nuevo cargo.

Williams dijo que seguiría siendo presidente de la junta directiva, pero que también pondría en marcha un "nuevo holding/laboratorio de investigación" para trabajar en otros proyectos.

Medium venía ya dando muchos cambios de rumbo, posiblemente, porque no acertaba con ninguno. Este mismo año anunció despidos y el cierre de varias cabeceras propias que había creado bajo el modelo de suscripción, con el que probó mil y una maneras.

Y eso que aparentemente no le iba mal. Había comenzado el año 2021 con unas 700.000 suscripciones de pago, la mayoría en Estados Unidos, ya que nunca llegó a probar buena parte de sus opciones de monetización fuera de su mercado original es. Eso suponía que estaba en camino de obtener 35 millones de dólares en ingresos por su oferta de suscripción mensual de 5 dólares. 

La idea de Medium no estaba funcionando como pretendían

Ev Williams, fundador de Blogger, Twitter o Medium. vía Wikimedia Commons

Al mismo tiempo, los datos internos mostraban que, en gran medida, no era el periodismo de alta calidad el que llevaba a los lectores a suscribirse: eran historias aleatorias publicadas en la plataforma por escritores independientes que resultaban ser destacadas por los algoritmos de Google o Facebook. No era el modelo que se habían propuesto originalmente. 

Williams vio cómo el éxito de su plataforma dependía de las redes sociales o de búsquedas en Google o Google Discover: la misma lógica de negocio que estaba deseando cambiar. 

Tampoco es que pusiera fácil monetizar ni tuviera un modelo sencillo. Como decíamos, a lo largo de la última década, pocos le han igualado en cuanto al número de cambios de dirección que infligió a inversores, usuarios y empleados.

El auge de Medium -mientras coleccionaba rondas de inversión no demasiado importantes en comparación a otras compañías pero sí grandes para la industria mediática- coincidió en 2015, el momento en el que Barack Obama comenzó a publicar en la plataforma. Hoy el perfil del presidente de los Estados Unidos sigue estando activo, con el Ejecutivo de Joe Biden retomándolo en los últimos meses. Pero en apenas este lustro, una anécdota curiosa nos ilustra sobre el rumbo que ha tomado la compañía.

En Nieman Lab, recopilaron una vez todos los modelos de monetización que probaron:

  • Pagar a freelancers para curar colecciones de historias y pagarles por clics (2013).
  • Lo mismo pero pagando por el tiempo que la gente pasa leyéndolas (2014).
  • Contratar a periodistas a tiempo completo para crear publicaciones propias
  • Publicar anuncios como contenido patrocinado, empezando por BMW (2014).
  • Alojar publicaciones de terceros, como The Ringer o Fuera de Series en España, en sus propios dominios personalizados.
  • En 2017 cerró el modelo publicitario por completo
  • Una suscripción de 5 dólares para leer todo en Medium (2017).

Y hemos reducido muchas…

Seguramente, a diferencia de Patreon o Subsatck, que sí que han conseguido ocupar ese espacio entre creadores independientes y la audiencia, pero no negando de las redes o los canales de captación, sino apoyándose en ellos, Medium haya querido ser algo que parece que sigue sin tener cabida en el internet actual.