Cuando Top Gun se estrenó en 1986, no solo catapultó a Tom Cruise al estrellato internacional, sino que convirtió al F-14 Tomcat en el máximo ícono de la aviación naval de Estados Unidos. Pero también generó un mito en torno al misterioso MiG-28. Pintada de color negro y con una estrella roja como único distintivo, la aeronave era la gran preocupación de la Armada norteamericana, que poseía información limitada sobre ella. Lo que muchos fanáticos de la película de Tony Scott se enteraron recién varios años más tarde fue que, en realidad, el MiG-28 nunca existió, sino que se utilizó el Northrop F-5 y se lo "disfrazó" para la ocasión.

El caso del Northrop F-5 es bastante peculiar. Al tratarse de un caza ligero, pequeño y económico, pero con capacidades supersónicas, se ha ganado un espacio importante no solo dentro de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Desde su introducción en 1962, ha sido exportado a prácticamente una veintena de países y ha evolucionado en un amplio listado de variantes, siendo incluso fabricado bajo licencia en el extranjero. Eso no es todo, puesto que también ha servido de "inspiración" para el desarrollo de tres modelos no oficiales a las órdenes de Irán.

Pero si nos detenemos exclusivamente en su historial operativo en Estados Unidos, no sorprende que haya sido elegido para ponerse en la piel del ficticio MiG-28 en Top Gun. Es que, si bien vio acción en combate durante la Guerra de Vietnam como parte de la flota de la Fuerza Aérea norteamericana, su uso más importante ha sido en escuadrones agresores durante ejercicios de combate. Por años fue una de las opciones predilectas para simular las capacidades de aeronaves de países enemigos y las tácticas de sus pilotos; no solo para la USAF, sino también para la Armada y el Cuerpo de Marines.

Northrop F-5, un caza ligero de interesantes prestaciones

Northrop F-5 | MiG-28
Crédito: U.S. Navy photo by Toiete Jackson

La producción de Northrop F-5 comenzó en 1959 y se extendió hasta 1987, período en el cual se estima que se fabricaron unas 2.600 unidades. Con un largo de 14,6 metros y una envergadura que podía alcanzar los 8,5 metros si llevaba misiles en las puntas de sus alas, se destacó rápidamente por ser bastante más compacto que otros cazas de su época.

Dotado con dos motores General Electric J85 con sistema de poscombustión, el F-5E Tiger II de 1972 podía alcanzar una velocidad máxima de Mach 1.63 a 11.000 metros de altura. En cuanto a armamento, presumía dos cañones revólver de 20 milímetros y siete puntos de anclaje que le permitían cargar una variada configuración de misiles aire-aire o aire-superficie, bombas de caída libre o con guiado láser, y lanzadores de cohetes.

A nivel internacional ha operado en Noruega, España, México, Venezuela, Brasil, Corea del Sur y Singapur, entre muchos otros países. En Estados Unidos, la Fuerza Aérea lo utilizó para ejercicios de entrenamiento en combate aéreo disimilar, o DACT, entre 1975 y 1990; en tanto que los Marines lo sumaron para el mismo fin a partir de 1989.

En el caso de la Armada, si bien su uso no fue exclusivo de TOPGUN, sí se lo aprovechó especialmente para perfeccionar a sus mejores pilotos en técnicas de combate aéreo cercano —dogfight— mientras la Navy Fighter Weapons School funcionó en la Estación Aeronaval de Miramar, California, antes de mudarse a Nevada en 1996.

De F-5 a MiG-28

Northrop F-5 | MiG-28
Crédito: Dave 'Bio' Baranek (topgunbio.com)

Si aún te preguntas por qué se usó el Northrop F-5 como el ficticio MiG-28 en Top Gun, en lugar de alguna aeronave enemiga real, la respuesta es sencilla. La película se rodó y estrenó en plena Guerra Fría, por lo que era imposible —e impensado— contar con unidades operativas de cazas soviéticos para la producción. Además, Maverick, Iceman y compañía combatían contra un rival sin nombre, puesto que nunca se hacía mención a quién operaba los MiG-28, más allá de ciertas referencias (sutiles y no tanto) que apuntaban a la URSS.

Por otra parte, la utilización del Northrop F-5 en escuadrones agresores de la Marina lo hacían ideal para el rol. Después de todo, las fuerzas armadas estadounidenses lo habían utilizado en ejercicios de combate aéreo para emular al MiG-21, debido a sus similitudes de rendimiento y tamaño. Esto les permitía a los pilotos darle un toque más realista a su participación en el largometraje, ya que disponían del conocimiento sobre las técnicas y el estilo de vuelo realmente utilizado por los pilotos de la Unión Soviética.

¿Y por qué el nombre MiG-28? Nunca se ha dado una explicación fehaciente sobre él. De todos modos, es posible que haya sido simplemente para no hacer todavía más obvia la elección del enemigo, por más que no se lo nombrara directamente. Vale destacar que ya por entonces los soviéticos disponían del MiG-29, que había entrado en servicio en 1982 y era considerado un rival directo del F-14 Tomcat y otros cazas estadounidenses de cuarta generación, tales como los F-15 y F-16. Aunque esa aeronave no se parecía en nada al F-5.

El 'engaño' de Top Gun

Ahora bien, también es interesante mencionar que en Top Gun los guionistas decidieron utilizar un pequeño truco para diferenciar al Northrop F-5 del MiG-28. Y no fue solo a través del esquema de pintura elegido para representarlos. Cuando se introduce formalmente a Charlotte "Charlie" Blackwood (Kelly McGillis), la nueva instructora de TOPGUN trata de marcar distancia entre las dos aeronaves.

"Utilizaremos los F-5 y A-4 como simuladores del MiG. Sin embargo, como la mayoría de ustedes sabe, el F-5 no tiene la misma relación empuje a peso del MiG 28. Y tampoco pierde velocidad aerodinámica debajo de los 300 nudos como el MiG-28", dice en una parte de su discurso repleto de palabrerío técnico, como parte del engaño argumental que buscaba "ocultar" que, en efecto, eran la misma aeronave.

Lo curioso es que la tremenda influencia de Top Gun convirtió al MiG-28 en un ícono del cine bélico, aunque muchos aún desconozcan su verdadera identidad.