Después de tener un año sobresaliente con los lanzamientos de Forza Horizon 5 y Halo Infinite, entre otros títulos que complementaron el catálogo, Xbox ha vuelto a tropezar. ¿La razón? Starfield, el juego desarrollado por Bethesda y cuyo debut estaba programado para el próximo noviembre, se retrasó hasta la primera mitad del siguiente año. Por tanto, Xbox ha perdido el único juego exclusivo triple AAA que tenía contemplado para 2022.

Evidentemente, quedarse sin un título estandarte durante todo un año no es un tema menor. La generación del Xbox Series X|S arrancó con incertidumbre porque no hubo un juego exclusivo importante que acompañara el lanzamiento de estas consolas —por el aplazamiento de Halo Infinite—. No obstante, parecía que Microsoft había vuelto a tomar ritmo en 2021 gracias a los juegos que vieron la luz durante el segundo semestre. Después de aquella racha, la plataforma se volvió a estancar.

En lo que llevamos de 2022, Xbox Game Studios no ha lanzado un solo juego. Y si hablamos únicamente de los títulos AAA, aquellos que tienen el potencial de impulsar plataformas por sí solos, el panorama se pone todavía más gris. Entre el lanzamiento de Halo Infinite y Starfield habrá pasado más de un año. Para una consola de videojuegos, cuyo periodo de vida ronda entre los 5 y 7 años, resulta inconcebible que sucedan este tipo de cosas.

El propio Phil Spencer reconoce que el retraso de Starfield es una decisión dura para la comunidad. Sin embargo, era necesario para garantizar que el juego cumpliese con los estándares de calidad esperados. "Estas decisiones son difíciles para los equipos que hacen los juegos y para nuestros fans. Si bien apoyo totalmente dar tiempo a los equipos para lanzar estos grandes juegos cuando estén listos, escuchamos el feedback. Se espera que ofrezcamos calidad y consistencia, y continuaremos trabajando para cumplir mejor con esas expectativas", expresó.

Arte conceptual de Starfield

Siendo sinceros, desde un principio sabíamos que el 2022 de Xbox no lucía del todo prometedor. Más allá de Starfield, en su calendario no figuraba otro título que causara una expectación similar —ni siquiera Redfall—; por ello era tan importante garantizar el lanzamiento de la propuesta de Bethesda.

Con lo anterior no quiero decir que Microsoft tendría que haber forzado a los desarrolladores para completarlo a tiempo. El bienestar de los empleados siempre debe ser un tema prioritario. No obstante, será inevitable que se generen dudas en torno a la capacidad de Xbox Game Studios para tener un ritmo persistente de lanzamientos AAA.

Los dirigidos por Phil Spencer, de hecho, sabían que el año en curso no era tan robusto como el anterior. Por esta razón basaron sus esperanzas en el multijugador de Halo Infinite. El problema es que este último se está enfrentando a la falta de contenido para retener a su comunidad. Su segunda temporada se extenderá por seis meses —hasta noviembre—, un hecho inédito para un juego que apuesta por el free-to-play y el formato por temporadas.

Las comparaciones son odiosas, pero…

El retraso de Starfield y la sequía en el calendario de Xbox ha hecho más eco porque, en la casa de enfrente, la situación ha sido distinta. Durante la primera mitad de 2022, PlayStation ha lanzado Horizon Forbidden West y Gran Turismo 7, por mencionar solo a los nuevos títulos exclusivos AAA. También podríamos mencionar a Sifu‌ y Uncharted: Legacy of Thieves Collection, si bien el segundo es un relanzamiento. Y si no se atraviesa ningún imprevisto, Forspoken y God of War Ragnarök llegarán en el segundo semestre.

Ojo, PlayStation también viene de un periodo en blanco. Sus consolas no tuvieron un título importante para cerrar el 2021, aunque meses atrás lograron ofrecer Returnal, Ratchet & Clank: Una dimensión aparte, Ghost of Tsushima: Director's Cut y Deathloop. Un punto curioso es que este último fue desarrollado por Bethesda y, de momento, solo está disponible en la PlayStation 5. El acuerdo de exclusividad se cerró antes de que Microsoft desembolsara 7.500 millones de dólares por Zenimax (propietaria de Bethesda).

Xbox dependerá de terceros durante más de un año

Hogwarts Legacy

Ante la complicada situación que atraviesa el calendario de lanzamientos de Xbox Game Studios en 2022, la plataforma va a depender enteramente de los juegos third-party. Afortunadamente, en camino vienen títulos ampliamente esperados como Gotham Knights (25 de octubre), Call of Duty: Modern Warfare 2 (octubre o noviembre) y Hogwarts Legacy (diciembre), sin olvidar las novedades que seguramente llegarán a Xbox Game Pass por parte de otras compañías.

Los jugadores podrán disfrutarlos mientras los estudios internos de Microsoft dedican esfuerzos para no repetir el mismo escenario en 2023. Aunque su estrategia actual está dando frutos, y prueba de ello es el enorme crecimiento de Game Pass, Xbox no puede permitirse tener un periodo tan largo sin juegos first-party, incluyendo los proyectos AAA. Los de Redmond están apostando por un servicio y esto los obliga a mantener su catálogo propio actualizado.