La relación entre las pequeñas webs de venta de productos con Amazon siempre ha sido de amor y odio. Por un lado, el gigante del comercio online era el escaparate perfecto para millones de productos. En un mundo en el que Amazon ha conquistado las ventas online, no podías no estar en su web. Por otro lado, las comisiones suponen un sacrificio para miles de empresarios. Y reducir el margen no siempre es la mejor vía. En medio de este debate, surge Byrd. Una startup de origen austriaco que se posicionó, desde su creación en 2016, como un sistema de almacenaje virtual y distribución para webs. Ahora, la plataforma ha levantado 53 millones de euros en una ronda de financiación que tiene acento español.

Byrd ha conquistado a los fondos de Mouro Capital –que cuenta con la participación de Banco Santander–, además de Speedinvest, Elevator Ventures y otros accionistas anteriores. Y no es la primera vez que Mouro pone la atención en esta compañía de origen alemán. Hace menos de un año, el fondo lideraba una ronda de 18 millones de euros con un claro objetivo: traer al competidor de Amazon a España.

Tras abrir sedes en Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y Austria, el siguiente paso de Byrd estaba al sur de los Pirineos. Ahora, y tras dos rondas exitosas con capital español, abren su sede en Barcelona. La primera de las dos que tienen pensado abrir en el país. También en Italia, donde no contaba hasta la fecha con una sede.

Lo más importante de Byrd: una alternativa a Amazon

Fundada por Alexander Leichter, Christoph Krofitsch, Petra Dobrocka y Sebastian Mach, más allá de las rondas de financiación, el objetivo de Byrd –y probablemente el motivo de su éxito– es hacerle sombra a Amazon. Aunque sea solo un poco. También a un renqueante Shopify –ahora en caída libre en los mercados públicos– y con menos presencia en Europa que la tecnológica de Bezos. Es algo que no había hace tiempo: una alternativa viable para la venta en internet.

Byrd ofrece el pack completo a las webs de venta. Por un lado, un software para la gestión de mercancías, ventas y pedidos. O lo que es lo mismo, una gestión integral de la vida online de la compañía. Esto no es una novedad, Amazon es pionera en estas lides y lleva tiempo ofreciendo estos servicios. Pero Byrd va un poco más lejos: no tiene ningún problema en gestionar también lo que ocurre bajo el ala de la compañía de Bezos. Una de sus características principales es que ofrece servicio a minoristas que, aunque sí vendan en Amazon, prefieren no usar su soporte. Porque si algo está claro en esta operativa es que el gigante de Seattle es casi invencible y sus competidores han de colaborar con él.

Saben que no pueden luchar contra uno de los productos estrella de Amazon: Prime

"No es cierto ahora y no será cierto en el futuro que Amazon sea la mejor solución. Todavía hay una gran oportunidad para soluciones independientes", explican desde Byrd en declaraciones a Techcrunch. Es, quizá una de las visiones más optimistas en Europa para afrontar la gestión del comercio electrónico en manos de una sola compañía. Y de afrontar uno de los puntos más oscuros de la gestión y actividad de la venta online: los intermediarios. Esos de los que depende la subida del precio de una venta y, a final de cuentas, que una operación termine por realizarse o no.

¿Es posible competir con los almacenes físicos de Amazon? Tras la construcción de sus macrocentros en toda la Península, la realidad es que pocos pueden llegar a este punto. Tampoco Byrd. Si su modelo de negocio original se basaba en construir su propia red de almacenes físicos en todos los países en los que operaba, la cuestión viró al software: uno que ayudaba a reducir el espacio de almacén de los clientes.

También saben que no pueden luchar contra uno de los productos estrella de Amazon: Prime. El servicio por el que los gastos de envío se abonan a través de una tarifa plana tardó años en implantarse. Byrd, aún así, quiere ir a por ese segmento que quiere luchar contra el ecosistema de Amazon y dar opciones viables a los vendedores.