Por estas horas, Weibo, la red social más popular de China, ha puesto en práctica una medida que ya es motivo de gran controversia. Desde este jueves, la plataforma comparte públicamente la ubicación y la dirección IP de cada usuario en sus publicaciones, así como en su perfil. El supuesto objetivo de esta determinación es "reducir el mal comportamiento" de sus usuarios en internet.

La decisión se informó a través del perfil oficial de Weibo. De acuerdo con la plataforma, la nueva configuración se propone evitar que haya cuentas que "se hagan pasar por partes involucradas en temas candentes", o que divulguen "desinformación maliciosa" [sic].

Weibo es ampliamente considerado el "Twitter chino" y actualmente cuenta con unos 570 millones de usuarios activos. Y las personas detrás de cada cuenta no pueden hacer nada para evitar que se compartan públicamente estos datos sensibles, pues no se trata de una opción que se pueda activar o desactivar manualmente desde los ajustes del servicio.

Según explica Reuters, cada nueva publicación realizada en Weibo ahora muestra la dirección IP junto a una etiqueta con la provincia o el municipio de la que proviene. Y en el caso de que un post se realice desde fuera de China, se identificará el país de procedencia con su respectiva dirección IP.

"Weibo siempre se ha comprometido a mantener un ambiente sano y ordenado de discusión y a proteger los derechos e intereses de los usuarios para obtener información real y efectiva rápidamente", justificaron desde el servicio.

Como era de esperarse, las reacciones en torno a la nueva medida adoptada por Weibo han sido principalmente negativas. Y si bien se han visto comentarios de usuarios que creen que es una decisión positiva para luchar contra la divulgación de rumores y noticias falsas sobre temas sensibles, son los menos.

Weibo y una controvertida medida que agiganta la sombra de la censura china

Después de todo, existen motivos de sobra para que los internautas chinos sean mayormente pesimistas. La censura ejercida en el gigante asiático es conocida en todo el mundo, y ha provocado que muchas compañías occidentales abandonen el país. Los casos de LinkedIn y Yahoo! han sido de los más recientes, en tal sentido.

No es la primera vez que Weibo queda en el centro de la escena por la aplicación de medidas que restringen la libertad de expresión. Una década atrás, la plataforma había sido noticia tras divulgarse un listado de temas que se debían censurar entre sus publicaciones; los mismos iban desde la revelación de secretos nacionales, hasta la incitación a protestas y manifestaciones, pasando por la promoción de "malas supersticiones", entre otros.

No se sabe si la más reciente decisión de la red social ha sido influenciada por el gobierno chino, aunque no sería raro que así fuera. Al fin y al cabo, tiene toda la pinta de ser una medida de intimidación, más que cualquier otra cosa.

Conociendo cómo las autoridades de este país controlan la actividad de los usuarios en internet, es lógico pensar que Weibo ya tuviera la capacidad de registrar la dirección IP y la ubicación —sea precisa o aproximada— de cada usuario, solo que no la hacía pública. Ahora, la divulgación de esos datos parece ser una clara advertencia al público de que sus pasos se siguen de cerca.

Y mientras esto sucede en China, en Occidente la discusión sobre qué es la libertad de expresión se tuerce cada vez más según conveniencia. Solo esperemos que de este lado del mundo a ninguna plataforma se le ocurra una idea tan nefasta como la de Weibo.