Apple es otra de las compañías que sufre por las duras medidas de confinamiento ante el más reciente rebrote de la COVID-19 en China. Nikkei Asia indica que Pegatron y Quanta, dos importantes proveedores de la compañía californiana, han tenido que suspender la producción de sus dispositivos. Los principales afectados por esta medida son el iPhone y los MacBook Pro y Air.

En el caso de Pegatron, se ha visto obligada a frenar los trabajos en sus plantas situadas en Shanghái y Kunshan. Y no se trata de un dato menor, ya que son las únicas instalaciones de la compañía que se dedican a fabricar el iPhone, y de allí sale del 20 al 30 por ciento del total de unidades del smartphone de la manzana.

Sobre este tema, Bloomberg añade que Pegatron había logrado mantener sus plantas en actividad a pesar de los bloqueos anteriores por las medidas sanitarias. Esto se debía a que las autoridades locales permitían que los trabajadores de la firma se movilizaran a su lugar de trabajo siguiendo estrictos lineamientos bajo formato "burbuja" que reducía las posibilidades de contagio. Sin embargo, como ya no se permite dicha modalidad, el fabricante taiwanés no ha tenido más opción que cumplir con el cierre de sus instalaciones.

Aún se desconoce por cuánto tiempo estarán cerradas las fábricas que se dedican a producir el iPhone en nombre de Pegatron. La firma indicó en un documento bursátil que la reanudación del trabajo dependerá de futuras notificaciones gubernamentales.

Y en el caso de los MacBook Pro y MacBook Air la historia parece todavía más complicada. Es que Quanta, la firma que los fabrica en Shanghái, ha informado que la línea de producción se encuentra detenida desde comienzos de abril. A eso hay que sumar el efecto sobre otras compañías proveedoras que también se ven golpeadas por las medidas de confinamiento, y que impactan tanto directa como indirectamente sobre Apple.

El iPhone sufre las restricciones chinas por el coronavirus

Los problemas en la línea de suministro no son nuevos para el iPhone y otros productos de Apple. Ya en 2021 se conoció que la fabricación del smartphone se había detenido por primera vez en una década por la escasez de chips. La medida había impactado tanto a Foxconn como a Pegatron durante la Semana Dorada de China, que es donde habitualmente se acelera la producción de estos dispositivos de cara a las fiestas de fin de año.

Si bien no se mencionó durante cuántos días se suspendieron los trabajos, fueron suficientes para que se hablara de que Apple recortaría las estimaciones de producción en 2021, tanto para el iPhone 13 como para modelos anteriores. Eso, sumado al estrés previo en China por las restricciones al uso de energía.

El confinamiento vigente en Shanghái y zonas aledañas no solamente afecta a Apple, por supuesto. Tesla ha sido otra de las empresas que se ha topado con inconvenientes por las medidas que impiden el desplazamiento de los habitantes; el fabricante de coches eléctricos ha tenido que lidiar con el cierre de la Gigafactory instalada en la citada ciudad china, donde se producen muchas de las unidades que vende en Europa.

Volviendo a Apple, será interesante ver cómo afectan estas restricciones en China a sus proyecciones para el iPhone y los MacBook en 2022. El próximo 28 de abril, la compañía dará a conocer los resultados del segundo trimestre del año fiscal; allí podríamos tener una visión más clara sobre cómo afrontan este inconveniente los dirigidos por Tim Cook. No olvidemos que los de Cupertino vienen de romper su récord de ingresos en el período anterior, pese a la crisis de semiconductores.