En Estados Unidos, cualquier inversor está obligado a notificar a la SEC –el organismo regulador– cuando se hace con –o supera– el 5% de las acciones de una compañía cotizada. Una ley que, según The Washington Post, Elon Musk incumplió durante el proceso de compra de acciones de Twitter y que le ha supuesto notables beneficios.

El magnate alcanzó esa barrera el 14 de marzo. Sin embargo, la compra no se hizo pública hasta el 4 de abril. Es decir, 21 días más tarde. La SEC da un plazo de diez días para notificar este tipo de hechos públicamente. Por lo tanto, Elon Musk se retrasó 11 días.

Lo más relevante es que, durante dicho periodo, Musk continuó comprando acciones de la compañía hasta alcanzar el 9,2% que actualmente posee. En los días previos al anuncio, el precio de la acción de Twitter oscilaba los 39 dólares. Sin embargo, tras hacerse oficial la compra de un porcentaje significativo por parte de Elon Musk, el precio de la misma subió rápidamente hasta los 50 dólares. Una franja en la que todavía permanece.

Si Elon Musk hubiese notificado este hecho dentro del plazo estipulado por la SEC, el precio de la acción de Twitter se habría disparado antes y, por consiguiente, el magnate habría tenido que pagar un precio más alto por las acciones que compró tras superar el 5%.

Resulta imposible realizar un cálculo exacto de cuánto dinero ha ganado Elon Musk gracias a este retraso, pues es inviable predecir con precisión cuál habría sido el comportamiento del mercado en dicho escenario. No obstante, varios expertos consultados por The Washington Post estiman que el magnate ha ganado 156 millones de dólares con este modus operandi.

No es lo único peculiar en la compra de acciones de Twitter por parte de Elon Musk

¿Recuerdan cuando Elon Musk consultó públicamente a sus seguidores si consideraban que Twitter respetaba los principios de libertad de expresión? ¿Recuerdan también que incluso llegó a sugerir que podría crear una red social alternativa? Pues, en ese momento, ya tenía en su poder 63,5 millones de acciones de Twitter.

Otro rasgo peculiar de esta operación es que, como indica The Washington Post, Elon Musk indicó en los documentos de la SEC que pretendía tener un rol de inversor pasivo. Una afirmación que se produjo días después de consultar si la libertad de expresión se respetaba en Twitter, asegurando que "los resultados de esta encuesta serán importantes" y pidiendo, además, que "voten con cuidado".

Poco después de hacerse oficial la compra de acciones por parte de Elon Musk, la cúpula directiva de Twitter anunció que el magnate se incorporaría a su junta. Un rol claramente activo en la compañía. El magnate, tras dicho anuncio, sí notificó a la SEC en un nuevo documento sobre el cambio de rol.