Tal vez deberíamos asumir que los espectadores puristas nunca van a verse satisfechos con un largometraje que adapta la obra que de la que están muy enamorados, y es del todo indiferente si se trata de una novela, un cómic, un videojuego o un teatro escolar con los niños disfrazados de animales y arbolitos de su infancia. Porque no hay modo alguno de meterles en la cabeza que la fidelidad, la histórica inclusive, no es un valor artístico, ni que el triunfo estético de una película no depende de ella. Tampoco con Uncharted (Ruben Fleischer, 2022).

Cuando se traslada otro producto narrativo al cine, los guionistas y directores que se ocupan del proyecto piensan en qué forma es la más adecuada para contarnos su aventura según las necesidades del medio audiovisual; y, como las de un texto literario, por ejemplo, son diferentes, realizan modificaciones en el desarrollo. Lo que no quiere decir que estén justificadas siempre, claro. No obstante, son imprescindibles en muchas ocasiones. Las que han hecho a partir del videojuego de Naughty Dog (2007-2017) merecería un análisis, pero hay detalles agradecidos.

El cameo imprevisto pero muy oportuno de ‘Uncharted’

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Uncharted comienza in media res, es decir, “en pleno asunto, en medio de la acción” y no por el principio de la historia. A continuación, brinca hacia atrás en un larguísimo flashback y se pone a relatarnos lo que ha ocurrido antes del punto en que empieza. El propósito de esto es conseguir nuestra atención a través de la curiosidad que sentimos por las circunstancias que han llevado a Nathan Drake (Tom Holland) a encontrarse en semejante situación tan peliaguda; una situación que Ruben Fleischer y compañía aprovechan para un cameo muy llamativo.

Cuando el protagonista y Chloe Frazer (Sophia Ali) llegan a una isla del Pacífico después de estar varados en un contenedor de carga en mitad del océano, un hombre les pregunta de dónde diantres han salido para acabar allí. Y Nathan Drake, ni corto ni perezoso, le contesta que de un coche caído desde un avión. Y el otro reflexiona unos segundos y replica: “Eso me pasó a mí una vez”. Porque hablamos del actor estadounidense Nolan North, que le presta su voz al héroe en cinco de los seis videojuegos de la serie y alguno más.

Por concretar, en Uncharted: El tesoro de Drake (2007), Uncharted 2: El reino de los ladrones (2009), Uncharted 3: La traición de Drake, Uncharted: El abismo de oro (2011), PlayStation All-Stars Battle Royale (2012) y Uncharted 4: El desenlace del ladrón (2016). En lo que respecta a Uncharted: El legado perdido (2017), se enfoca en el personaje de Chloe Frazer. Y lo que responde el desconocido de Nolan North es indudablemente oportuno porque la secuencia previa de acción impresionante está sacada de los videojuegos. Algo que valorarán los gamers.