La compra de ARM por parte de NVIDIA es uno de los grandes culebrones de los últimos años. El acuerdo que se anunció con bombos y platillos en septiembre de 2020, a cambio de $40 mil millones, aún no se ha podido concretar; e incluso se especula con que nunca se lleve a cabo. Las presiones regulatorias en Estados Unidos y Reino Unido han sido claves para el destino de una historia que parece no poder salir del atasco, y con los estadounidenses preparados para dar el portazo y dejar sin efecto su intención de compra.

Pero a esta receta caótica ahora hay que sumarle otro ingrediente. Hablamos de la presión de los políticos británicos para definir qué debe hacer ARM, si finalmente NVIDIA no la compra. Según This is Money (vía PC Gamer), el destino de la firma diseñadora de chips se ha vuelto particularmente interesante para el arco político del Reino Unido.

De acuerdo con el citado informe, varios miembros del Parlamento británico han pedido que ARM se haga pública y cotice en la Bolsa de Valores de Londres. Si esto se concretase, la empresa se convertiría en una de las más importantes en el índice FTSE 100. Sin embargo, la idea no seduciría demasiado a Softbank, la corporación japonesa que hoy es dueña de ARM, ni a la propia compañía basada en el Reino Unido.

Aún no se sabe a ciencia cierta si NVIDIA se retirará del negocio, o si quemará sus últimos cartuchos para quedarse con ARM. Lo único que se sabe hasta aquí es que la compañía norteamericana se habría dado por vencida, pero sin que exista una confirmación oficial al respecto. Sí se mencionó que, en caso de caerse la venta, Softbank analizaría afrontar una oferta pública de venta y salir a la Bolsa; aunque tampoco hubo precisiones reales sobre ello. Es más, los japoneses solo la estudiarían como una opción secundaria.

El futuro de ARM es materia de 'interés nacional' para los políticos británicos

Foto por Chris Lawton en Unsplash

Como dijimos al comienzo, Reino Unido fue uno de los principales opositores al negocio que dejaría a ARM en manos de NVIDIA. De hecho, las autoridades intervinieron la compra alegando no solo problemas de competencia, sino preocupaciones de seguridad nacional. Y las declaraciones de algunos miembros del ala más conservadora de la política británica está comenzando a mostrar la verdadera cara detrás de esta historia.

"ARM es una empresa tecnológica británica líder de importancia estratégica nacional y un importante empleador local. Si cotizara en Bolsa debería hacerlo en Londres, en lugar de Nueva York o cualquier otro sitio, para garantizar que sus intereses y los de sus inversores estén alineados con nuestro interés nacional", dijo Anthony Browne.

Por su parte, Damian Green, otro miembro del Parlamento británico, se expresó con una idea similar. "ARM Holdings es una empresa británica líder en el mundo que debería seguir siendo británica. Tengo muchas esperanzas de que si aparece listada, lo haga en [la Bolsa de] Londres", indicó.

Por lo pronto se desconoce cuál será el futuro real de ARM. Si las negociaciones con NVIDIA realmente no llegan a buen puerto, Softbank deberá prepararse para una nueva ola de presión política que intentará influenciar la definición de su futuro.