Euphoria siempre ha sorprendido. Ya sea por su crudeza, apartado visual o puesta en escena. La serie de Sam Levinson se ha convertido en un icono de la cultura pop. Además, ha dado pie a una nueva forma de ver al mundo de la generación Z. Pero mucho más que eso, también es un éxito a nivel cualitativo. La serie, renovada para una tercera temporada, se ha convertido en el tema de conversación favorito de las redes sociales y medios especializados. 

¿El motivo? A pesar que buena parte de su temática se enfoca en el mundo adolescente, el programa se ha convertido en un suceso más amplio. Uno que tiene un público cautivo en la audiencia con la que se equipara la edad de sus personajes. Además, ha logrado cautivar al mundo de los adultos. 

La segunda temporada de Euphoria es todo un éxito de audiencia. Tanto como para que mientras aún se transmiten sus nuevos episodios, HBO Max haya asegurado su futuro. Euphoria tendrá una tercera temporada, y aunque por ahora no hay detalles sobre la historia o cómo se enfocara, una cosa es evidente. El éxito de la serie es algo más que un triunfo entre su público objetivo. Ya sea porque su narración se ha hecho más dura, sórdida y oscura o la forma de profundizar en su argumento más adulta. 

Lo cierto es que Euphoria se ha convertido en algo más que una serie para adolescentes. Ahora también es la serie que ha logrado cautivar a los adultos e incluso, a un tipo de público muy lejos del ámbito del programa. Con su tono cada vez más angustioso, su estilo cinematográfico y narración sofisticada, Euphoria se ha convertido en algo más. Un fenómeno que terminó por convertirse en lugar de encuentro para el debate sobre la adolescencia en la actualidad. También en la forma en la que el cine y la televisión retratan a la juventud. 

Pero más que eso, Euphoria también es la demostración más reciente de la obsesión del mundo adulto por los adolescentes. Ya sea desde versiones pesimistas como la serie de HBO Max, más emocionales como Kamikaze o cercanas al entretenimiento como la nueva versión de Gossip Girl. Euphoria es la demostración que el dolor adolescente y en especial, la mirada sobre la juventud, sigue siendo un punto de interés en la cultura pop. Tanto, como para analizar el fenómeno desde cierto punto de vista relacionado con el poder de la juventud para crear lenguajes propios en el mundo del entretenimiento.

Ser joven, libre y atormentado: una visita a las obsesiones culturales

En la serie Kamikaze de HBO Max, una adolescente en duelo pone a prueba los puntos más duros de la juventud. En Gossip Girl, la ya conocida premisa de una voz maliciosa que pone al descubierto los secretos de un exclusivo círculo de adolescentes, llega a un siguiente nivel. La serie Elite se ha convertido en la favorita del mundo online, sino también un fenómeno mundial. Hace un lustro, Por trece razones de Netflix, mostró el lado más doloroso de la juventud y se convirtió en una polémica visión del tema. La obsesión por la adolescencia se ha convertido en un punto de especial interés para las grandes audiencias. También en materia de interés para las plataformas streaming. 

Pero el fenómeno va más allá de un recorrido a través de los dolores y pesares de los más jóvenes. Sabrina, cosas de bruja de Netflix, llevó el género de lo sobrenatural a otra versión sobre el bien y el mal. Su hermana mayor en temática y narrativa Rivendell, tiene más de cinco años analizando actualizando el clásico del cómic Archie. Y haciéndolo además, a través de una serie de ideas cada vez más retorcidas y extrañas sobre los primeros años de juventud. Incluso series de mayor rango de audiencia como The Walking Dead ha incorporado personajes más jóvenes en sus argumentos. ¿El motivo? La percepción sobre la juventud como un lugar intocable, de profundo interés para el mundo adulto. 

La juventud como objeto de curiosidad de Euphoria

Por supuesto, se trata de un reflejo de lo que ocurre más allá de las multipantallas. Desde y8outubers, hasta los fenómenos de Twitch y Tik Tok. Las adolescencia parece haberse convertido en un nuevo punto de interés y poder en el mundo del entretenimiento. Como si eso no fuera suficiente, se trata de una concepción de un tipo de adolescencia salvaje y cada vez más dura que sorprende a la audiencia. En Elite, los adolescentes son pequeños adultos en medios de situaciones cada vez más complicadas. En Euphoria, la drogadicción, el sexo y problemas psiquiátricos alcanzan una nueva dimensión

Claro está, en 1990, series como Sensación de vivir e incluso Embrujadas, mostraron a los adolescentes crecer y hacerse adultos frente a la cámara. Pero más allá de eso, también la percepción sobre la experiencia de ser joven en épocas complicadas. Se trató de un juego de metaficción, en la que la juventud era una especie de terreno de experimentación y crecimiento. Pero a diferencia de las actuales, las antiguas series de adolescentes estaban enfocadas en cierto punto moralizante. 

Las actuales, son más agresivas, sexualmente explícitas y sin ningún mensaje moral. Tanto en Elite como en Euphoria, el hincapié es la noción sobre el desenfreno y la frenética percepción de la adolescencia actual. En Kamikaze, el proceso moral que sostiene un duelo a tan temprana edad. Al final, se trata de una percepción sobre el transcurrir del tiempo y el miedo. Solo que desde la obsesión de los adultos quizás, por las nuevas formas de comprender el mundo.