El más reciente capítulo de Euphoria de HBO Max fue algo más que una mirad a la ardua adolescencia actual. También, y como ya viene siendo costumbre en el programa, todo un experimento visual a una escala por completo nueva. Durante las últimas semanas se ha celebrado su puesta en escena, gracias al uso del film y un cuidado apartado fílmico casi cinematográfico. En esta ocasión, Sam Levinson decidió llevar la versión de la serie sobre el amor a una peculiar dimensión. Y lo hizo creando un asombroso homenaje a varias de las obras de arte, fotográficas y de cine más emblemáticas de la historia.

Para la ocasión, las actrices Zendaya y Hunter Schafer protagonizaron una curiosa muestra de arte. Se trató de recreaciones cuidadosas que fueron desde una versión de una obra de Botticelli, hasta una escena del film Brokeback Mountain de Ang Lee. Incluso, Levinson incluyó una corta animación que celebra la clásica Blancanieves de Disney, Titanic y Ghost. Se trató de un experimento visual de Euphoria, de enorme detalle y que sorprendió por su inteligente uso de los recursos narrativos y visuales. 

El episodio de Euphoria titulado “Tú que no puedes ver, piensa en los que pueden” es uno de los más curiosos de la temporada. En especial, porque rompe el ritmo estructural de la narración en pantalla y dedica varias de sus escenas principales a la exploración de la libertad, el miedo y el amor. De hecho, el episodio comienza por una reflexión de Rue (Zendaya), sobre lo mucho que ama a Jules (Hunter Schafer), su novia. “No creo que entiendas cuánto amo a Jules”, explica la voz en off de la primera. Y es entonces cuando las imágenes comienzan a narrar la profundidad emocional de Rue, a través de una secuencia para la historia de la televisión. 

Cuando el arte habla de amor 

La primera escena muestra a Schafer posando como Venus de El nacimiento de Venus de Sandro Botticelli (1485). La cámara contempla el cuerpo desnudo de la actriz desde un plano cenital. El resultado visual tiene cierto parecido con la ya clásica escena de American Beauty de Sam Mendes. La siguiente secuencia, incluye un fotograma homenaje a Los amantes de René Magritte (1928). A continuación, aparece un primer plano de Schafer imitando al Autorretrato tehuana (1943) de Frida Kahlo. Se trata de uno de las pinturas más emblemáticas de la pintora, en la que su rostro aparece con una imagen de su esposo Diego Rivera en la frente. En Euphoria, en lugar del pintor, se puede ver una miniatura del rostro de Rue. 

Las siguientes escenas de Euphoria incluyen la icónica fotografía de Annie Leibovitz que muestra a Yoko Ono y John Lennon. Finalmente, la secuencia cierra con una recreación de una de las tomas más conocidas de la película Brokeback Mountain.

El rápido recorrido a través de obras de arte y cinematográficas, parece celebrar uno de los puntos medulares de esta temporada del show. El amor, como fuente de dolor, belleza, asombro y desconcierto. En un apartado más técnico, también es una demostración de la madurez discursiva del programa. 

A la vez, se trata de una reflexión sobre la identidad de género y la orientación sexual. Cada una de las imágenes, jugó con los símbolos y brindó la oportunidad a Schafer (una mujer trans), de avanzar a través de cualquier estereotipo. Otro triunfo para un programa que ha tomado el tema como uno de sus puntos de interés desde su estreno. 

Euphoria, un nuevo tránsito hacia la excelencia visual 

Sam Levinson ha comentado durante los últimos años, que Euphoria es un gran experimento visual. Lo ha sido en sus dos capítulos especiales estrenados en el 2021 y en especial, en un temporada grabada en film. La decisión, permitió al director, jugar con texturas e iluminación. De hecho, el apartado visual de la serie se ha convertido en uno de los grandes puntos de debate del programa.

Con su versión extravagante y fuerte acerca de la adolescencia, Euphoria llega a una cierta madurez temática. Una que puede analizarse a través de su extraordinario apartado visual.