Como muchas personas desde que los test de antígenos llegaron a las farmacias, Carla (nombre ficticio) decidió comprar uno antes de acudir a una comida familiar. Siempre toma todas las precauciones que puede, pero se quedaba más tranquila si lo hacía. Sin embargo, nada más pedirlo en el establecimiento detectó algo raro. La farmacéutica le indicó cómo debía usarlo, explicando que debía llegar hasta la garganta con él. A ella le extrañó, porque había oído que con los autotest la muestra se recogía solo de la nariz. No preguntó, simplemente decidió llevarlo a casa y allí leer el prospecto; pero, al ir a comprobarlo, no había ninguno. Solo encontró una bolsa de zip con los componentes necesarios para realizar la prueba. Entre ellos, había uno dentro de un envase en el que rezaba: “Solo para uso profesional”.

Por supuesto, lo que le ocurrió a Carla no es algo que esté pasando en las farmacias de forma generalizada, sino más bien algo aislado. Sin embargo, es importante tener en cuenta que es una opción posible para que nosotros, como consumidores, sepamos reconocer un verdadero test de antígenos de autodiagnóstico. 

No todo vale. Aunque a simple vista no lo pueda parecer, los test de antígenos que realizan en los laboratorios y los centros sanitarios no son iguales que los que podemos usar nosotros mismos, por lo que los primeros no se pueden vender a la población general. Las consecuencias, por raro que parezca, podrían ser peligrosas.

¿Cómo reconocer un test de antígenos de autodiagnóstico?

“La farmacéutica sacó del mostrador una bolsita de zip con el palito en una bolsa individual, un bote pequeño con un líquido y un paquete en el que me explicó que estaba el test y una especie de cuentagotas”, nos cuenta Carla.

Los test de autodiagnóstico son evaluados antes de su comercialización

En realidad lo que había en esa bolsa eran el hisopo con el que se toma la muestra, el tampón en el que se debe introducir antes de pasarla al test, el cassette, similar al de una prueba de embarazo, y la pipeta Pasteur con la que se toman las gotitas de muestra a analizar. Carla pensaba que esa sería una muestra que tenían en la farmacia para explicar a los clientes cómo se usa el test de antígenos; pero, tras la explicación, en la que no sacó ningún componente de su envase individual, fue esa bolsa la que le vendió. 

Eso, junto al método de extracción, fue lo que más le extrañó. Sin duda era señal de que lo que le vendían no era adecuado. ¿Pero en qué más debió fijarse? 

“Para conocer si un producto es de autodiagnóstico debe leerse esta indicación en el etiquetado e instrucciones de uso”, explica a Hipertextual Antonio Blanes, director de servicios técnicos del Consejo General de Colegios Farmacéuticos. “Además, en ambos constará el marcado CE, seguido de los cuatro dígitos del organismo notificado que lo ha evaluado”. Esto último es importante; ya que, según narra el farmacéutico, “los test de autodiagnóstico para SARS-CoV-2 son evaluados antes de su comercialización por un organismo notificado". Y esto es algo que no sucede en el caso de los test de uso profesional.

Debemos, por lo tanto, asegurarnos de que lo que nos venden incluye ese código y, por supuesto, instrucciones. Si nos dan una bolsa con los componentes, pero las instrucciones nos las dicen porque no están incluidas en el paquete, es que algo va mal. 

Por supuesto, el farmacéutico puede explicarnos cómo se usa. De hecho, si tenemos alguna duda, es la persona indicada para informarnos. No obstante, eso no exime que las instrucciones deban acompañar al producto.

Test de antígenos adquirido por Carla

¿Qué dice la marca?

El test que compró Carla era de la marca Global Médica Plus. Si nos dirigimos a su ficha técnica, no tardamos en ver que se venden en cajas grandes, en las que se incluyen varios cassettes, hisopos y botes de tampón. Y un solo manual de instrucciones. Por eso, en este caso los vendían por separado en una bolsa de zip y las instrucciones debían darlas oralmente. Porque posiblemente abrieron una de estas cajas con las que se suministra a los laboratorios y vendieron cada kit por separado. ¿Pero puede eso hacerse?

En Sanivending, una empresa de distribución de este tipo de productos, se señala claramente que “la muestra se toma a través de un hisopo nasal no superficial, por lo que el test debe realizarlo un profesional cualificado en el ámbito sanitario”.

Además, en la ficha técnica de la marca se puede leer lo siguiente:

Este es un producto catalogado como “Diagnóstico In Vitro”, no es un producto de “Autodiagnóstico”, por tanto no puede ser vendido a personas particulares, sino a Empresas, Hospitales, Centros de Salud, Clínicas, Laboratorios, Residencias de Ancianos, Servicios Públicos o Mutuas de Prevención de Riesgos, que dispongan de personal sanitario para realizarlo y siempre que se cumplan las directrices establecidas por la orden Ministerial publicada en el BOE de 14 de abril de 2020, en el que se establece que “se limita la realización de pruebas diagnósticas para la detección de la COVID-19 a aquellos casos en los que exista una prescripción previa por un facultativo y se ajusten a criterios establecidos por la autoridad sanitaria competente”

Ficha técnica de Global Médica Plus

Es cierto que el pasado mes de julio se hizo una corrección en el BOE, en la que se añadían las pruebas de COVID-19 a la lista de test de diagnóstico que sí pueden comercializarse sin prescripción médica. En ella ya se encontraban previamente las de embarazo, las de VIH y las de autodiagnóstico de la glucemia. Por eso, esta indicación quedaría algo desfasada. No obstante, al ser esta una prueba que requiere una muestra nasofaríngea, no podría comercializarse a público no especializado como autotest. 

Test de antígenos adquirido por Carla

¿Qué puede pasar al comprar uno de estos productos como si fueran autotest?

Comprar un test de antígenos de uso profesional creyendo que es de autodiagnóstico puede ser peligroso a dos niveles. 

Por un lado, si Carla hubiese seguido los consejos de la farmacéutica habría tenido que extraer una muestra nasofaríngea, en la que el hisopo se introduce por las fosas nasales y se lleva suavemente hasta la faringe. Cualquiera que se haya hecho uno de estos test previamente notaría que al extraerle el sanitario la muestra llega con el hisopo hasta la garganta. Esto no es fácil y para hacerlo correctamente es necesaria una formación. Por eso, los test de autodiagnóstico están diseñados para obtener resultados de una muestra nasal, mucho más fácil de obtener. Si en este caso la compradora, sin formación sanitaria ni adiestramiento específico, hubiese hecho caso a las indicaciones de la farmacéutica, se habría podido hacer mucho daño, como bien ha explicado a este medio Carmen Entrala, doctora en biología y directora técnica de Lorgen.

 “Obviamente existe un riesgo de autolesión que debe ser evitado usando tests de autodiagnóstico en los que la toma de muestra está adaptada y evita este tipo de daño siempre y cuando se siga minuciosamente las instrucciones del fabricante, por ello insisto en la importancia de adquirir estos test en la farmacia e incluso pedir asesoramiento al farmacéutico como profesional sanitario que es. Por parte de los farmacéuticos, pienso que deberían velar por la seguridad del cliente y adquirir sólo aquellos test que estén adaptados y validados para autodiagnóstico”.

Carmen Entrala, doctora en biología y directora técnica de Lorgen

El segundo problema es precisamente lo segundo que cita Entrala. Los test de uso profesional no están validados para autodiagnóstico. Por eso, si Carla, que sabía que en los autotest la muestra es nasal, no hubiese seguido el consejo de la farmacéutica y simplemente hubiese introducido el hisopo en la nariz, el resultado habría podido ser un falso negativo.

No compres test de antígenos fuera de las farmacias

Tanto Carmen Entrala como Antonio Blanes insisten en que nunca deberíamos comprar estos productos en un lugar que no sea la farmacia. Es el único establecimiento donde podremos adquirir test de autodiagnóstico que hayan sido validados correctamente. 

No debemos dejar de fiarnos de los farmacéuticos porque ocurran este tipo de sucesos aislados. Siguen siendo grandes profesionales que a buen seguro nos ayudarán en todo lo que necesitemos. Pero estos casos, aun siendo aislados, nos sirven para recordar que la información es poder. Y, cuando nos jugamos la salud en ello, cuanta más información mejor.