En publicaciones recientes de Twitter, la cantante y modelo Nicki Minaj mostró sus reticencias hacia las vacunas del coronavirus por dos motivos. El primero que, según ella, todavía es necesario investigar más al respecto. El segundo, que por culpa de la vacunación un amigo de su primo había sufrido impotencia y una gran hinchazón de testículo que, al menos en el momento de la publicación, seguía sin resolverse.

La artista trinitense tiene más de 22 millones de seguidores en Twitter. Por eso, sus declaraciones en la red social disponen de un altavoz inmenso, que puede llegar a ser muy peligroso. Porque ninguna de sus dos afirmaciones tiene fundamento. La primera no lo tiene con total seguridad, la segunda con una alta probabilidad.

Pero entonces, ¿qué sabemos sobre la investigación detrás de las vacunas del coronavirus y sobre sus posibles efectos en los testículos?

Muchísima investigación detrás de las vacunas del coronavirus

Nicki Minaj no espera que la comunidad científica investigue las vacunas del coronavirus. En realidad, lo que ella dice es que no se vacunará hasta que ella sienta que ha investigado suficiente. 

Investigar está bien, pero hay que saber elegir las fuentes

Y eso en parte está muy bien. Antes de formarnos una opinión sobre cualquier tema es muy importante que nos informemos sobre él. Por supuesto, también es necesario con todo lo relacionado con el coronavirus. El problema es que con este tema está habiendo un bombardeo de información inmenso y, si no sabemos discernir qué fuentes son fiables, puede conducir a errores. Por eso, lo que debemos hacer es fiarnos de lo que dicen los científicos. Pero prestando atención a su especialidad. Nos debemos centrar en aquellos que han trabajado con el virus y sus vacunas. Con los que han realizado los ensayos clínicos. Unos ensayos clínicos en los que han participado millones de personas antes de que se comenzara con la vacunación.

Gracias a ellos sabemos cuáles son los efectos secundarios, y también su eficacia. Lógicamente, la investigación no ha terminado. Se siguen monitorizando posibles efectos secundarios, como ocurrió con los trombos al principio de la campaña de vacunación. También se estudian los efectos de las vacunas del coronavirus en nuevos grupos de población. Por ejemplo, los primeros ensayos clínicos no incluían a personas embarazadas, pero más tarde se realizaron otros específicos, que permitieron comprobar que la vacuna es segura e igualmente eficaz para ellas y para sus bebés. También se estudiaron los efectos en adolescentes de 12 a 16 años y ahora se está haciendo lo mismo con los menores de 12. De hecho, si todo va bien, pronto podría comenzarse la vacunación con ellos. 

En definitiva, hay una investigación constante, por la que debemos ir a vacunarnos con tranquilidad. El miedo a lo desconocido, como el que siente Nicki Minaj, es lógico. Pero, con el tiempo que se llevan investigando estas vacunas, ya deberíamos empezar a contemplarlas como algo bastante conocido.

El amigo del primo de Nicki Minaj

¿Por qué triunfan las pseudoterapias? En realidad lo hacen por muchas razones, como la promesa de curar fácilmente patologías para las que la medicina convencional no tiene soluciones sencillas. Pero también por el boca a boca: “Al vecino de una amiga de mi tía le funcionó”. Como decía recientemente Raquel Sastre en una entrevista para Hipertextual, la gente solo cuenta cuándo las pseudoterapias le van bien, a veces por simple casualidad.

Y, curiosamente, en el caso de las técnicas con evidencia científica, pasa lo contrario. Nos quedamos con los casos anecdóticos en los que a alguien le pasó algo negativo con ellas. Posiblemente también por una simple casualidad. Además, no siempre son casos cercanos. No estamos hablando de hermanos o amigos. “Un amigo del primo de Nicki Minaj”.

La inflamación de los testículos no se encuentra en la lista de efectos secundarios de ninguna de las vacunas del coronavirus. Por eso, lo más simple es pensar que lo que le ha ocurrido a este hombre en realidad haya sido una casualidad, que no tiene que ver con la vacunación. Aunque por un momento pareciera que el mundo se paró por la pandemia, las enfermedades nunca lo hicieron. Se siguieron dando casos de cáncer, ictus, infartos o sepsis. Ahora muchos antivacunas se empeñan en relacionar todo esto con la vacunación. Pero las casualidades no han dejado de existir con la aparición de la COVID-19.

Los testículos se pueden agrandar por multitud de razones, que van desde algunas enfermedades de transmisión sexual, hasta el cáncer, pasando por la hernia inguinal o la torsión testicular. El amigo del primo de Nicki Minaj debería ir al médico cuanto antes para esclarecer cuál es el motivo. Si se llegara a relacionar con la vacuna, debería informarse para investigarlos, pero es altamente improbable que así sea.

Testículos, vacunas y coronavirus

Se ha hablado mucho de la relación entre la fertilidad masculina y las vacunas del coronavirus. En realidad, se ha hablado de la fertilidad en general.

Muchos antivacunas están convencidos, precisamente por el bombardeo de información en fuentes inapropiadas, de que son una maniobra para esterilizar a la población. Dejando a un lado que es una afirmación que huele a conspiración desde el primer momento, hay otras razones por las que no tiene fundamento.

No hay indicios de que las vacunas del coronavirus afecten a los testículos, pero la COVID-19 sí

Y la primera es que muchas personas han tenido ya hijos después de vacunarse. No olvidemos que los ensayos clínicos comenzaron hace mucho más de nueve meses. Además, la vacunación de trabajadores esenciales comenzó en España a principios de este año. Aún no han nacido muchos bebés de padres vacunados, pero sí que ha habido bastantes embarazos.

Además, se han realizado estudios dirigidos a comprobar si la fertilidad se ve afectada por las vacunas del coronavirus, con resultados que indican que no. Ahora bien, por lo que sí se ve afectada es por la COVID-19.

De hecho, al analizar los testículos de pacientes fallecidos por coronavirus se han encontrado conteos muy bajos de espermatozoides. Incluso en uno se encontraron aún restos del virus, pues al parecer también puede introducirse en las células de este órgano.

Además, en pacientes infectados se han detectado síntomas como las lesiones testiculares, las infiltraciones inflamatorias y los parámetros de semen alterados. Y también se detectó la inflamación de un testículo o de los dos en algunos pacientes. ¿Quién sabe? Quizás el amigo del primo de Nicki Minaj contrajo el coronavirus antes de que la vacuna llegase a hacer efecto. Puede parecer algo rebuscado; pero, sin duda, es mucho más probable que lo que ha afirmado la cantante.