La versión preliminar de Windows 11 para desarrolladores apenas lleva unos días activa. Sin embargo, esta versión ya está dejando ver algunas características que Microsoft no anunció en su último evento pero que pueden resultar interesantes para muchos. Una de ellas es el cambio de color de la clásica pantalla azul de la muerte de Windows, como recoge The Verge.

La pantalla azul de la muerte (BSoD), que suele aparecer cuando hay un error que impide iniciar el sistema, se introdujo en Windows 1.0. Si bien ha ido cambiando de tonalidad a lo largo de las versiones del sistema operativo, hasta ahora, siempre se había presentado con un tono azulado. En Windows 11, sin embargo, el fondo del pantallazo es negro. Conserva, eso sí, la cara triste que la compañía incluyó en Windows 8, el texto en blanco y el código QR que permite obtener más información al escanearlo a través de la cámara.

Hay otro cambio interesante en la pantalla azul —o negra— de la muerte. En Windows 11, la palabra "Your PC" (en español, "tu PC"), se ha sustituido por "Your Device" o "Tu dispositivo". Una modificación que podría hacer referencia a todos aquellos equipos convertibles, como la Surface Go 2.

¿Llegará la pantalla azul de la muerte a Windows 11?

Imagen: The Verge.

La pantalla negra de la muete, recordemos, ha aparecido en la developer preview de Windows 11. No está claro si Microsoft la cambiará definitivamente por este nuevo tono en la versión final, o bien, mantendrá el clásico color azul. El tono negro coincide con la estética minimalista del nuevo sistema operativo. De hecho, la pantalla de arranque también tiene un fondo oscuro.

Más allá de la pantalla negra, Windows 11 incluye novedades muy interesantes. El sistema operativo permitirá ejecutar aplicaciones de Android, que se podrán descargar a través de una renovada y más abierta tienda de aplicaciones. La nueva versión llega, también, con un nuevo diseño en toda la interfaz y se añaden funciones que pueden ayudar a la productividad, como una opción para organizar las ventanas.

La nueva versión de Windows comenzará a llegar a finales de este año. Será gratuita en aquellos equipos que ya cuenten con Windows 10. Antes de actualizar, los usuarios deberán tener en cuenta los nuevos requisitos, como la compatibilidad con TMP 2.0.