El ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra e infinitas con la medicina tradicional. No importa lo mucho que digamos que las terapias alternativas, sean de la cultura que sean, están plagadas de pseudociencias. A muchas personas les siguen pareciendo algo interesante para añadir a su estilo de vida. Es el caso de la medicina tradicional india, más conocida como ayurveda, que considera que la salud y la enfermedad resultan de las diferentes combinaciones de tres aspectos de la existencia, bautizados como doshas.

Afortunadamente, cada vez hay menos personas que siguen esta disciplina en lo que al tratamiento de enfermedades se refiere. Sin embargo, sigue estando muy de moda en el ámbito de la nutrición. Se relaciona con la espiritualidad y el estilo de vida consciente, marcado por otras prácticas, como el yoga o la meditación. Lógicamente, esto no quiere decir que todos los practicantes de yoga lo hagan, ni que esta sea una pseudociencia. Como método de estiramiento de los músculos, o incluso como relajación está bien, el problema viene cuando se le quieren conferir cualidades sanadoras.

Pero, dejando esto a un lado y volviendo al tema de la nutrición, seguir la rama de la ayurveda dedicada a este tema puede conllevar varios peligros. De hecho, ya en 2019, el Colegio de Dietistas-Nutricionistas de Catalunya se comunicó con el periódico La Vanguardia, para hacer varias correcciones a las declaraciones de la nutricionista Carla Zaplana en una entrevista anterior para ese mismo medio. Varias de estas declaraciones erróneas se basaban precisamente en que estaban fuertemente vinculadas a la nutrición ayurveda. ¿Pero qué dice esta exactamente?

Nutrición ayurveda, la individualidad que no es individual

La nutrición ayurveda presume de pautar dietas personalizadas para cada persona, según cuáles sean los doshas que predominen en ella: Vata, Pitta o Kapha. 

Supuestamente el primero, que representa el aire y el éter, engloba a las personas con una gran capacidad de adaptación a los cambios. El segundo, asociado a fuego y agua, es el que contiene a las personalidades más intensas. Y, finalmente, el Kapha, relacionado con agua y tierra, representa la relajación y la estabilidad.

La filosofía ayurveda establece que todos tenemos un poco de cada uno, pero que cada persona tiene más representado uno o, como mucho, una mezcla de dos de ellos. En el caso de la nutrición, las dietas se personalizan en base a la combinación de estas cualidades. Y es aquí donde comienza el problema. Claro que es bueno personalizar las dietas. Pero en base a la actividad física, los objetivos que queramos conseguir y, por supuesto, posibles intolerancias o enfermedades. No en si somos más estables o nos adaptamos bien a los cambios.

Prohibiciones sin sentido

La nutrición ayurveda no solo establece las dietas según factores irrelevantes. También desaconseja o incluso elimina totalmente alimentos realmente saludables. 

Por ejemplo, cada dosha tiene verduras y frutas recomendadas y desaconsejadas. Estas últimas, para Vata son las manzanas, el plátano, la granada y la sandía. Los frutos secos no los desaconsejan siempre que se hayan dejado en remojo por la noche. ¿Para qué? No lo aclaran. Para Pitta se debe evitar el limón, la papaya, el mango y algunos frutos secos. Y para Kapha el plátano, los dátiles y las naranjas. Insisten mucho con el consumo de alimentos los más naturales y menos procesados posibles, pero un Kapha no podría ser realfooder, porque se perdería la costumbre de endulzar todo con dátiles.

También se desaconsejan para cada tipo algunos lácteos totalmente saludables, hortalizas o legumbres. 

La locura de eliminar el agua durante las comidas

Foto por Manki Kim en Unsplash

Otro dato curioso que demuestra que la nutrición ayurveda no cuenta con ninguna evidencia científica es que se desaconseja beber agua durante las comidas. ¿El motivo? Que supuestamente “se apaga el fuego de la digestión”.

Supuestamente beber agua durante las comidas apaga el fuego de la digestión

También es importante para ellos comer en silencio. Es cierto que comer lo más relajadamente posible es importante, sobre todo masticar sin prisas. Así nos saciaremos mejor y evitaremos ciertos problemas digestivos. Además de los atragantamientos, claro. Pero comer en calma no implica hacerlo en silencio. De hecho, una charla distendida durante las comidas puede ser muy beneficiosa a muchos niveles.

En definitiva, la nutrición ayurveda es como un saco en el que se meten un montón de bolas de muchos colores. Si las rojas tienen premio, al meter la mano puede que saquemos una de ese color y pensemos que es un buen saco. Pero si seguimos mirando veremos que hay otras muchas no premiadas.

Con este tipo de dietas pasa algo similar. Si nos fijamos en que recomiendan el consumo de determinadas verduras y alimentos saludables, podremos pensar que es una buena opción. Pero si seguimos indagando en ella encontraremos un gran número de consejos sin sentido. Un nutricionista, al menos uno que sea buen profesional, jamás recomendaría basar lo que comemos en base a nuestra personalidad. Por eso, si queremos aprender a comer mejor, solo ellos podrán ayudarnos. Las tradiciones milenarias será mejor dejarlas para las leyendas.