Con este calor que ya empieza a cernirse sobre el hemisferio norte, aumentan las ganas de beber agua. Es lógico, debemos reponer la que perdemos al sudar. ¿Pero cuánta agua es suficiente? Existen ciertas aproximaciones que dicen que debemos beber dos litros u ocho vasos de agua. Esto último, para muchas personas, es fácil de medir llevando con ellas una botella de agua de ese volumen. Sin embargo, como para tantas otras cosas en la vida, no hay una cifra exacta.

Cada persona es diferente y tendrá unas necesidades distintas. Estas dependen de factores como la actividad física o el entorno, pero también de situaciones como el embarazo o la lactancia. Por lo general, todos contamos con la sed como indicador para detectar cuándo debemos beber agua. Pero, ya sea por la edad o por determinadas enfermedades, este no es del todo efectivo en algunos individuos. Por eso, no está de más saber algunas cosas más.

¿Por qué debemos beber agua?

Entre el 50% y el 70% de nuestro cuerpo está compuesto por agua. Esto es así porque la necesitamos para un gran número de procesos vitales. Por ejemplo, nos ayuda a excretar sustancias de desecho, pero también interviene en la regulación de la temperatura basal, amortigua las articulaciones y protege determinados tejidos sensibles. 

El agua nos ayuda a eliminar sustancias de desecho y mantener la temperatura corporal, entre otros factores

Por esto, es muy importante que tengamos un aporte adecuado, que dependerá de los factores antes mencionados. Lógicamente, a la hora de beber agua, una persona que hace mucho ejercicio necesitará más cantidad que alguien sedentario. Aunque también la persona sedentaria debería animarse a hacer algo de ejercicio, pero esa es otra cuestión.

También influye el lugar en el que nos encontremos y la época del año. Alguien en reposo, pero al aire libre, tendrá que beber más agua en agosto en Écija, que una persona que está en enero en Santiago de Compostela.

En cuanto a las embarazadas y mujeres dando el pecho, necesitarán un aporte mayor para mantenerse hidratadas.

¿Cuántos vasos de agua debemos beber?

La cantidad de dos litros u ocho vasos de agua en realidad es una estimación basada en varios factores.

Buena parte del agua que debemos tomar procede de los alimentos

Por un lado, según explica el tecnólogo alimentario Miguel Ángel Lurueña en su libro Que no te líen con la comida, la cifra parece tener su origen en una mala interpretación de una guía dietética elaborada en 1945 por la Junta del Consejo Nacional de Investigación, Alimentación y Nutrición de Estados Unidos. En ella, se indicaba sin justificar que la cantidad recomendada de agua para un adulto es de unos 2 litros y medio al día. Además, se citaba que buena parte de ella se obtiene de los alimentos. Sin embargo, esto es algo que no se suele recordar cuando se hacen recomendaciones sobre beber agua. 

Por otro lado, el Instituto de Medicina de la Universidad de Tribhuvan, en Nepal, recomienda una cantidad diaria de 2'7 litros para las mujeres y 3'7 litros para los hombres. Son cifras similares a las de las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, que aconsejan un consumo de 2,5 litros para mujeres y 3,5 litros para hombres. 

Todas estas son estimaciones. No hay una cantidad idónea, pero sí algunos consejos.

Foto por Thomas Kinto en Unsplash

Lo que sí deberías hacer

Llevar siempre una botella de agua encima puede ser una buena idea, ya que así la tendremos a mano cuando la sed nos indique que debemos beber.

Para el ejercicio, es importante beber agua antes, durante y después del mismo

También podemos aprovechar para beber agua durante las comidas y, por supuesto, antes, durante y después del ejercicio. 

Comer alimentos ricos en agua, como la sandía, y consumir otras bebidas, como la leche y las infusiones, puede ser otra buena vía. No debemos olvidar que no todo el aporte de agua lo obtendremos bebiéndola directamente.

De cualquier modo, no debemos obsesionarnos, pues sabremos cuándo necesitamos beber. Eso sí, a los niños y a las personas mayores sí que hay que prestarles más atención y comprobar que se hidraten adecuadamente, también en consecuencia a los factores que hemos mencionado. 

¿Cuánta agua es demasiada?

Por lo general, una persona no beberá tanta agua como para llegar a tener problemas de salud.

El problema de salud derivado de un consumo excesivo de agua se llama hiponatremia

Sin embargo, sí que existe un problema derivado de beber demasiada, pues los riñones no dan abasto para deshacerse de la que sobra. Como consecuencia, determinadas sustancias de la sangre, como el sodio, se diluyen en exceso y quedan en concentraciones muy bajas para ejercer su función en el organismo.

Este fenómeno se conoce como hiponatremia y puede incluso llegar a poner en riesgo la vida de quien lo padece. Afortunadamente, es muy difícil que una persona en condiciones normales llegue a beber agua en una cantidad suficiente para provocarlo.

Sí que puede ocurrirle a los deportistas, cuando en su afán por hidratarse y compensar la pérdida de sudor llegan a diluir demasiado su sangre. Pero tampoco es algo que deba obsesionarnos. Como en todo en la vida, debemos buscar un equilibrio. Nuestro cuerpo es sabio. Respondamos a sus peticiones y actuemos en consecuencia.