2020 fue un año convulso en todos los aspectos. Además de la crisis sanitaria que ha azotado buena parte de la población mundial, se están viviendo cambios en el sector de la telefonía móvil. Al golpe certero que ha sufrido la división de móviles de Huawei, y que está a punto de hacerla caer, se le une la marcha de un histórico como es LG. En paralelo a estas bajas, han entrado nuevos competidores con un portfolio de productos interesantes con el objetivo de llenar esos huecos. Ya no hablamos sólo de Xiaomi o Oneplus, sino de otras como Oppo, la recién llegada vivo y una de las que más está creciendo desde su llegada: realme.

Hablamos con Emilio Álvarez, Country Manager de realme en España sobre el pasado, presente y futuro de la compañía. Lo que está claro es que vienen a por todas y si en un principio los teléfonos móviles eran la piedra angular de su estrategia en Europa, quieren construir un ecosistema de productos con equipos de sonido, wearables y, próximamente, televisores. 

Según datos de la propia compañía, realme ha vendido más de 70 millones de dispositivos en todo el mundo, la gran mayoría en China, convirtiéndose en uno de las siete marcas más importantes de 2020 en todo el mundo. Tal y cómo se encuentra el mercado actual, el mérito no es sólo crecer, sino también consolidarse. 

realme lleva en España en torno a año y medio: ¿qué balance hace de todo este tiempo? 

La empresa lleva tiempo experimentando un desarrollo importante en Europa y, principalmente en España. El balance en todo este tiempo es tremendamente positivo. 

Esto creo que tiene más mérito si tenemos en cuenta que este año ha sido el más complejo, tanto por la competencia como por la situación sanitaria. En ese contexto el resultado es muy positivo a nivel de desarrollo de la marca.

Este crecimiento también se puede ver en los canales de venta. Cuando llegamos empezamos vendiendo exclusivamente online y ahora estamos en todo el canal. Queda mucho trabajo por delante pero hasta ahora ha ido todo muy bien.

España fue la puerta de entrada de realme en Europa, ¿cómo se comportan las ventas en el resto del continente?

España tiene como particularidad que fue el primer mercado para realme en su expansión a Europa desde China. Prácticamente desde el primer día, España es el país con más desarrollo y el que más se vende

Al margen del producto, ¿cuál crees que ha sido la clave para haber crecido tanto en tan poco tiempo?

realme venía de haber tenido éxito en otros países. Eso hizo que no fuéramos una marca que empezase de cero. Incluso antes de empezar con nuestro negocio en España, ya había personas esperando la llegada de realme y eso favoreció la acogida. La estrategia de realme es ofrecer los mejores productos al mejor precio, y eso es lo que estamos haciendo desde el primer día. Creemos que los consumidores nos ven como una marca accesible y generamos confianza. 

A día de hoy, realme apenas vende sus productos de mano de las operadoras. ¿Es una vía que está cerrada en un futuro cercano o estáis trabajando para entrar como han hecho Xiaomi y Oppo? 

No fue hasta septiembre del año pasado que empezamos a entrar en el mundo de las operadoras, de la mano de Yoigo. Durante el 2021 va a ser un foco de desarrollo importante. De hecho, en abril empezaremos con una operadora de primer nivel. 

«En abril anunciaremos el acuerdo con una teleoperadora de primer nivel»

Para nosotros es una de las áreas más importantes de desarrollo para este año. Estamos hablando de que de la mano de los operadores podemos cubrir el 30/40% de la cuota de mercado. 

La estrategia de realme para hacerse con el mercado español parece la de disparar a todas las gamas y creando un amplio portfolio de productos. Puede ser que, en ocasiones, los mismos dispositivos de realme se canibalicen entre ellos? ¿Se baraja la opción de reducir el portfolio para sacar menos productos y más completos?

Quizá eso pudo ocurrir en una primera etapa, pero ahora no tanto ya que hemos reducido el número de referencias. Por ejemplo, en torno a los 150 euros, sólo tenemos dos modelos. Aunque tenemos terminales de gama alta como el realme X50 Pro, el 80 por ciento del negocio de realme está por debajo de los 300 euros. Somos la mejor apuesta del mercado en ese rango.

«En realme seguiremos viendo terminales de gama alta pero siempre lejos de los mil euros.» 

Si me preguntas si veremos a realme con un terminal de 1000 euros, te diría que a corto medio plazo, no. Para nosotros, la alta gama no la marca el precio, lo marca las especificaciones, y ahora ya tenemos modelos de 300 euros que lo incluyen. Con la situación actual, es incluso peor como estrategia vender teléfonos de 1.000 euros. A todos nos gustaría vender terminales de 1.000 euros, pero no es lo que manda la situación actual. 

Visión del sector: la «rivalidad» con Xiaomi

El caso de Huawei en Estados Unidos tiene sus matices pero, ¿en algún momento se llegó a temer en realme por algo parecido? ¿Ha servido su caso para que el resto de marcas, en el caso de realme: no centre todo su negocio en una única área de producto y no depende completamente de terceros (Google y Qualcomm)? 

La situación de Huawei es delicada y no me quiero posicionar mucho al respecto. En cuanto a la relación con nuestros partners, fundamentalmente Google y Qualcomm, es inmejorable. Yo no creo que por montar chipsets de Qualcomm dejes de ser independiente. O por ejemplo Android. Quien demanda Google es el usuario, y si sacamos un nuevo sistema operativo es ir contra el usuario. 

Es inevitable que cuando se habla de realme se hable también de Xiaomi. Ambas compañías han experimentado un crecimiento grande en poco tiempo gracias a productos con buenas especificaciones técnicas y sobre todo por precios bajos. Desde realme, ¿es Xiaomi el enemigo a batir?

No creo que esto se trate de batir enemigos. Comparar relame con uno de los líderes del mercado es un halago. Nosotros tenemos muy claro lo que tenemos que hacer. Hemos sido los últimos en llegar, somos humildes pero conscientes de las posibilidades de crecimiento. El que sale beneficiado con la competencia es el usuario. Cada uno con sus recursos buscamos llegar al mayor público posible. 

En los últimos meses, cuesta ver grandes innovaciones en el mundo de los smartphones, y las grandes novedades se centran en mejorar los aspectos que ya existen: mejorar las cámaras, la batería, traer el 5G a la mayor cantidad de teléfonos… ¿Cuál crees que es el futuro de los smartphones? 

Las innovaciones van tan rápido que hacen que no nos demos cuenta. Si cogemos un teléfono de hace tres años y lo comparamos con uno de hace un año, nos parecería que la diferencia es de 30 años. Es algo que deberíamos tener en cuenta. A corto plazo veo dos caminos interesantes: uno es la carga rápida, que elimina uno de los temores de los usuarios. Y el segundo, a corto plazo, es el desarrollo y democratización del 5G. A medio y largo plazo pocas personas pueden saber hacia dónde va el sector. 

A corto plazo, veo dos aspectos que marcarán el futuro: la carga rápida y la democratización del 5G.

A nivel de cámara también se ha avanzado muchísimo. Pueden parecer cambios menores pero ha crecido todo mucho en sólo un año. Cuando veo de lo que es capaz de hacer terminales como el realme 8 Pro en el modo noche, me deja asombrado. Y es un terminal que no supera los 300 euros.

Futuro

Además de teléfonos, auriculares y wearables, y recientemente la cámara de seguridad, tenéis en mente dar el salto a otra gama de producto?

Antes te comentaba el foco de los operadores como uno importante y el otro es el de objetos conectados.  Además de teléfonos, relojes inteligentes o auriculares con la mejor calidad de sonido, vamos a introducir nuevas categorías. Uno de ellos, para el mercado europeo, es el televisor. Así que sí, crearemos nuevas categorías de mercado. 

La sostenibilidad es otra de las claves para las empresas de tecnología. La eliminación de cargadores o la utilización de materiales más sostenibles. ¿Qué pasos estáis siguiendo en realme para reducir el impacto medioambiental? 

Imagino que te refieres a políticas de algunas compañías como la eliminación del cargador. Nosotros estamos apostando muy fuerte por la carga rápida, y ello exige un cargador que lo pueda soportar. Si lo quitamos de la caja, el perjudicado es el consumidor. Supongo que cuando avance esta tecnología y se pueda sustituir el cargador actual por uno estándar, tendría más sentido no incluirlo, pero de momento no lo vemos. 

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