Lo de que incluyan huevos de pascua en las películas y series del Universo Cinematográfico de Marvel hace bastante que es una costumbre establecida; como las escenas poscréditos. Lo de encontrar los guiños en cada uno de los episodios de WandaVision (Jac Schaeffer, 2021) se convirtió en un buen entretenimiento adicional al de la trama sobre el extraño mundo que se había montado Wanda Maximoff (Elizabeth Olsen) en Westview. Y parece que también lo está siendo en la reciente continuación de la saga superheroica en Disney Plus, Falcon y el Soldado de Invierno (Falcon and The Winter Soldier)

New World Order” (1x01) empieza con un recordatorio del diálogo entre el anciano Steve Rogers (Chris Evans) y Sam Wilson (Anthony Mackie) al final de Avengers: Endgame (Joe y Anthony Russo, 2019) cuando el uno ofrece al otro sustituirle como el Capitán América. Poco después, en el Museo Smithsonian de Washington, que visita el propio Rogers en El Soldado de Invierno (Hermanos Russo, 2014), se ven un montón de referencias a las aventuras de Capitán América: El primer Vengador (Joe Johnston, 2011), y otras a los desaparecidos por el chasquido letal de Thanos (Josh Brolin) en Infinity War (Russo, 2018).

La libreta de la redención de Bucky Barnes

Además, el empleado bancario relativamente entusiasta (Vince Pisani) que atiende a los hermanos Wilson asume que Tony Stark (Robert Downey Jr.) pagaba a los Vengadores, tal como dice él bromeando en La era de Ultrón (Joss Whedon, 2015): “En realidad, él [Steve Rogers] es el jefe. Yo solo pago por todo, lo diseño todo y hago que todos se vean más cool”. Y hay otra cosa relacionada con Bucky Barnes (Sebastian Stan). Si el Capitán América lleva en El Soldado de Invierno una libretita en la que apunta los filmes que quiere zamparse después de tantas décadas fuera de servicio, su compañero la usa para su redención.

Disney Plus

En la misma ha anotado los nombres de personas vinculadas a los desmanes que había perpetrado durante tanto tiempo, desde la Segunda Guerra Mundial, cuando Hydra le tenía bajo su control con el código rojo de disparadores verbales y le empujaba a cometerlos. Como la fatídica noche de 1991 en que asesinó a Howard (John Slattery) y Maria Stark (Hope Davis), padres de Tony Stark, según nos contaron en Civil War (Hermanos Russo, 2016). Y, tras enmendar de alguna forma lo que hizo, Bucky Barnes tacha los hombres. Como el personaje protagónico de la serie cómica Me llamo Earl (Gregory Thomas García, 2005-2009).

Personajes y artistas de Marvel Comics

Y es entre tales anotaciones que podemos hallar unos cuantos huevos de pascua. Si los lectores de los cómics se fijan en las iniciales y los apellidos, darán con Andrei Rostov, un ex general de la Unión Soviética al que también se conoce como el Bárbaro Rojo, que estuvo al frente de un gulag donde se encerró al Soldado de Invierno. O a Wilhelm Hauser, un oficial nazi contra el que lucharon los Comandos Aulladores, a los que pertenecían Steve Rogers y Bucky Barnes. O al doctor Kusnetsov, un científico que creó para la URSS al robot sensible Udarnik. Y hasta a Helmut Zemo (Daniel Brühl), el villano de Civil War y de la presente serie.

Pero no hay solo referencias a personajes marvelitas en lo escrito por el ex miembro involuntario de Hydra, sino también a algunos artistas relevantes de los cómics. Así, igual que en WandaVision le pusieron el nombre del dibujante Jeremy Simser a una marca de pintura, en la libreta de Falcon y el Soldado de Invierno leemos el de Len Kaminski, que ha escrito casi cincuenta números de The Invincible Iron Man (desde 1968), y el del difunto Steve Whitaker, colorista de montones de historietas, como las de What If… (desde 1977) o Super Soldiers (1993), pero también de V de Vendetta (Alan Moore y David Lloyd, 1980-2000).