Hay películas que, aunque no se convirtiesen en un gran éxito de recaudación en las salas comerciales, acaban haciendo escuela. Sobre todo, gracias a las reposiciones televisivas. Por ejemplo, Groundhog Day (Harold Ramis, 1993), a la que se conoce en España con el título rotundo de Atrapado en el tiempo y, en Latinoamérica, como Hechizo del tiempo o, directamente, El Día de la Marmota, es la referencia indiscutible para las tramas sobre bucles temporales en todo el mundo. Es decir, para aquellas historias cinematográficas sobre personajes que reviven el mismo periodo una y otra y otra vez. Normalmente de un modo pesadillesco, tratando de huir de tal situación.

No en vano, se hizo con el BAFTA al mejor guion original. El Instituto Estadounidense del Cine la incluye entre los diez mejores filmes fantásticos y las cien mayores comedias de su país y tiene un noventa y seis por ciento de aprobación crítica según los datos de Rotten Tomatoes. Y, por si todo esto fuera poco, el hecho de nombrarla se utiliza en las conversaciones comunes para referirse a unas circunstancias fastidiosamente repetitivas. Sin embargo, la de El Día de la Marmota no podía calificarse como una idea inédita, pues otros narradores se le habían adelantado. Primero, en la literatura como era de esperar y, después, entre los cineastas. Y no parece gratuito especificarlo.

Porque el escritor neoyorkino Richard A. Lupoff (1935-2020) amenazó a Columbia Pictures, el estudio de El Día de la Marmota, con una demanda por plagiarle el concepto. En 1973, había publicado “12:01 PM” en The Magazine of Fantasy and Science Fiction, un relato corto sobre un bucle temporal, luego adaptado como cortometraje por Kurtwood Smith (1990), con una nominación a los Oscar, y como largo televisivo por Jack Sholder (1993). Una amenaza absolutamente ridícula que no prosperó. Entre otras cosas, porque se habla de que esa premisa se encuentra en un cuento de 1904, obra de un estratega militar británico, en el que un soldado recorre la misma batalla una y otra vez en sueños.

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Fox

En 1953, el americano Richard Matheson (1926-2013) había editado su relato “La nave de la muerte”, en el que unos astronautas sufren el bucle. Y, en 1967, el japonés Yasutaka Tsutsui (n. 1934) había lanzado la novela La chica que saltaba a través del tiempo, con otra repetición temporal experimentada por una adolescente. Incluso el estadounidense Philip K. Dick (1928-1982) se rindió tras Richard Lupoff a este tipo de argumento en su relato “Algo para nosotros, temponautas” (1975). Pero, en 1961, se había estrenado el episodio “Shadow Play” (2x26) de La dimensión desconocida (Rod Serling, desde 1959). Y ese, fue solo el principio del Día de la Marmota en el cine, con un reo desesperado.

Por otra parte, el capítulo “Death Ship” (4x06, 1963) de la misma serie se basa en el cuento de Richard Matheson. En “Meglos” (18x05-08, 1980), episodio de Doctor Who (Sydney Newman, 1963-1989), hay un bucle temporal bastante ridículo. La primera de las cinco adaptaciones de la novela escrita por Yasutaka Tsutsui es The Little Girl Who Conquered Time (Nobuhiko Ôbayashi, 1983), y a la versión animada de Mamoru Hosoda (2006) se la valora bastante. Y más muestras fílmicas del mismo concepto, previas a la de Harold Ramis con un impagable Bill Murray, son Lamu Beautiful Dreamer (Mamoru Oshii, 1984) y Mirror for a Hero (Vladimir Khotinenko, 1988).

En los capítulos “Cause and Effect” (5x18, 1992) de Star Trek: La nueva generación (Gene Roddenberry, 1987-1994) y “Twas the Night Before Mxymas” (4x11, 1996), Lois y Clark: Las nuevas aventuras de Superman (1993-1997), romper el bucle supone evitar una catástrofe. La reincidencia de Corre, Lola, Corre (Tom Tykwer, 1998) es narrativa, no fantástica ni de ciencia ficción. Y no parece ningún disparate decir que “Monday” (6x14, 1999) destaca como uno de los mejores episodios de The X-Files (Chris Carter, desde 1993). Y lo del capítulo “Déjà Vu” (5x16, 1999) de Más allá del límite (Leslie Stevens, 1995-2002) se desarrolla con intrigas de laboratorio.

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Warner Bros.

Stargate SG-1 (Jonathan Glassner y Brad Wright, 1997-2007) tiene su propio Día de la Marmota en “Window of Opportunity” (4x06, 2000). Y Buffy, cazavampiros (Joss Whedon, 1997-2003), en la Caja Mágica de “Life Serial” (6x05, 2001). El meollo de la serie Atrapado en el tiempo (Day Break) (Paul Zbyszewski, 2006-2007) es el que nos interesa, como el de la película Los cronocrímenes (Nacho Vigalondo, 2007). En “Kiss Kiss, Bang Bang” (2x01, 2008), episodio de Torchwood (Russell T. Davies, 2006-2011), se revela un bucle temporal. Y eso es lo que mueve “I Do Over” (3x04, 2008) en Eureka (Andrew Cosby y Jaime Paglia, 2006-2012).

Como en el capítulo “Mystery Spot” (3x11, 2008) de Supernatural (Eric Kripke, 2005-2020). Y un Día de la Marmota terrorífico es lo que nos propone el filme Triangle (Christopher Smith, 2009), como un misterio tramposo, Código fuente (Duncan Jones, 2011). Un buen entretenimiento es el bucle futurista de Al filo del mañana (Doug Liman, 2014) y, en El hogar de Miss Peregrine para niños peculiares (Tim Burton, 2016), uno de sus múltiples elementos genéricos. Y no podemos pasar por alto aquí la secuencia cósmica de Doctor Strange (Scott Derrickson, 2016), ni la excentricidad independiente de El infinito (Justin Benson y Aaron Moorhead, 2017).

Star Trek: Discovery (Bryan Fuller y Alex Kurtzman, desde 2017) aporta su propio calvario reiterativo en “Magic to Make the Sanest Man Go Mad” (1x07). El slasher en bucle lo hallamos en las dos entregas de Feliz día de tu muerte (Christopher Landon, 2017, 2019). Por otro lado, Muñeca rusa (Leslye Headland, Natasha Lyonne y Amy Poehler, desde 2019) insiste en esta premisa como comedia dramática. Y, en el romance, Palm Springs (Max Barbakow, 2020). Como Boss Level (Joe Carnahan, 2021) la explota en el thriller de acción y constituye el último acercamiento de relevancia al Día de la Marmota en el cine reciente. Pero en el futuro seguro que habrá más.