Tras desbancar a The Witcher, Bridgerton se ha convertido en el estreno más visto de Netflix, con 82 millones de visualizaciones durante su primer mes en el catálogo. La serie, basada en los libros de Julia Quinn, ha introducido algunos nuevos personajes, pero no sin perder a los esenciales, tanto de las novelas como de la realidad. Y es que si bien la mayoría de ellos son ficticios, también algunos existieron. Es el caso de los reyes. La trama se centra en realidad en una época en la que era la reina Carlota la que llevaba buena parte del peso del gobierno, puesto que la enfermedad de Jorge III le dejaba pocos episodios de lucidez. Y sí, eso también tiene buena parte de verdad.

El monarca comenzó a sufrir ataques continuados en 1788, 28 años después del inicio de su reinado. Además de mostrar aparentes ataques de locura, solía quejarse de fuertes dolores. Incluso llegó a experimentar convulsiones, haciendo necesario que sus pajes se sentaran sobre él para evitar que se lastimara. En un inicio se pensó que sufría porfiria. Sin embargo, un estudio científico publicado en 2017 pone de manifiesto otra teoría bastante más plausible.

Porfiria, la primera teoría sobre la enfermedad de Jorge III

Las porfirias son un grupo de enfermedades, caracterizadas por el déficit de algunas proteínas implicadas en la síntesis de una parte muy importante de la hemoglobina.

Suelen ir acompañadas de un abanico muy variado de síntomas, entre los que destacan algunos de los que experimentaba el monarca. Es el caso, por ejemplo, de los dolores, las alucinaciones, la confusión y las convulsiones.

Existen también algunas porfirias cutáneas, que causan hipersensibilidad a la luz solar, de ahí que en el pasado estos pacientes se confundieran con vampiros. Pero, sin duda, el motivo principal por el que se pensó que la enfermedad de Jorge III era esta fue el color azul de su orina. A medida que empeoraban sus síntomas este color se iba haciendo más intenso. Si bien en los pacientes con porfiria suele teñirse más de un tono amarronado o rojo, en ciertos casos puede contener sustancias que le confieren un color azul o violáceo.

Esto ha llevado a que durante años se considere la teoría principal. No obstante, hoy conocemos otra, que cuadra también con lo que hemos podido ver en Bridgerton.

Puntos en común con 'Bridgerton'

Aunque sufrió una pequeña crisis en 1765, los que entonces se calificaron como ataques de locura del monarca empezaron con asiduidad en 1788.

En Bridgerton hay un momento en el que le pregunta a la reina Carlota por su hija Amelia. Ella intenta recordarle que falleció pocos años antes, pero él no la cree y sufre otro de sus ataques. Puede parecer que se trataba de una niña, aunque en realidad Amelia, la menor de sus hijos, murió a los 27 en 1810, 3 años antes de la época en la que está ambientada la serie.

Los que sí fallecieron siendo muy pequeños fueron Octavio y Alfredo, con 4 y 2 años respectivamente. Ambos murieron después de someterse al proceso de inoculación de la viruela para prevenir la enfermedad. Cabe destacar que este procedimiento fue el que dio lugar a la vacuna, pero que era mucho menos seguro, pues no se usaban formas inactivas o leves del patógeno. Ocurrió con pocos meses de diferencia, en 1782 y 1783, pudiendo ser uno de los desencadenantes de la enfermedad de Jorge III.

Frases demasiado largas

Los síntomas que comenzó a padecer, y que hemos podido ver en Bridgerton, parecían claros de una enfermedad mental. Por eso, un equipo de científicos de la Universidad de Londres decidió analizar algunas cartas y otros documentos escritos por él, en busca de pistas de lo que podría ocurrirle.

Todo esto se sometió a un programa informático de análisis lingüístico, con el fin de localizar tendencias en los momentos en los que perdía su lucidez. Y así fue. Aquellos escritos que coincidían con ataques, en base a otros registros de la época, coincidían en contar con frases muy largas. Tanto, que llegaron a encontrarse algunas de 400 palabras y solo 8 verbos. Esto es algo común hoy en día en pacientes que experimentan la fase maníaca de trastornos psiquiátricos como el trastorno bipolar.

Por eso, estos científicos creen que es una teoría más acertada para explicar la enfermedad de Jorge III. No debemos olvidar que la porfiria es un trastorno genético y que ninguno de sus quince hijos padeció los mismos síntomas. Solo quedaría dar una explicación al color de la orina.

Fue necesario indagar en algunos informes de los médicos que le trataron para localizar la explicación. La clave estaba en uno de los medicamentos que se le prescribieron desde el inicio de sus ataques. En su composición, contenía genciana, una flor de tono azulado que se ha usado históricamente con fines medicinales y que podría teñir la orina.

Por lo tanto, si bien nunca podremos saber con seguridad cuál era la enfermedad de Jorge III, la ciencia tiene una teoría con bastante sentido. ¿Quién sabe? Quizás se mencione en las próximas temporadas de Bridgerton.

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