Siempre que algún cineasta realiza un filme de terror con dignidad, los cinéfilos estamos de enhorabuena. Es lo que ha ocurrido con Voces, la ópera prima del español Ángel Gómez Hernández, que además nos contó en una entrevista que ha jugado a sembrar durante el metraje referencias, guiños y pistas varias sobre el cine de este género. Y, de entre su reducido reparto, han sido los actores Ana Fernández (Cuestión de sexo), que da vida a la escéptica Ruth, y el ya veterano Rodolfo Sancho (El Ministerio del Tiempo), quien interpreta al sufrido Daniel, los que han querido contestar a nuestras preguntas sobre su experiencia en esta propuesta escalofriante.

Según nos explica, Ana Fernández decidió participar en el proyecto de Voces porque se confiesa una fan muy fiel del terror como espectadora. “Y no hay tantas películas así en oferta para rodar como de otros géneros”, asegura. “Entonces, cuando te ofrecen una y, sobre todo, con una tan buena como es esta, con un guion tan maravilloso, hay que aceptarla”. Y Rodolfo Sancho dijo que sí porque el libreto le parece igual de fabuloso, y tras una reunión con el productor Juan Moreno y Ángel Gómez para hablar sobre cómo pensaban hacer el filme y enterarse del tipo de director que es este joven andaluz, no le cupo ninguna duda de que quería interpretar al pobre Daniel a sus órdenes.

Ambos profesionales coinciden en que, para papeles como los suyos, lo de mayor conveniencia es construir a sus seres ficticios “lo más humanos y lo más cercanos posible para que el espectador no diga: «Pero bueno, estos personajes, qué cosas más extrañas hacen, ¿no?», cuando van sucediendo todos los acontecimientos paranormales”, en palabras de la actriz. Y “teniendo mucha coherencia y cada uno movido por su propio conflicto emocional”. Y Rodolfo Sancho apunta que lo importante “cuando estás viendo una película de terror es que creas que eso te podría pasar a ti, que el espectador pueda sentirse identificado con ellos”. Y mentalizarse para afrontar lo que le iba a exigir la tragedia de Daniel.

“Creo que ha confiado mucho en nosotros desde el principio y que, además, hemos tenido una comunicación muy fluida”, sostiene Ana Fernández. “Y hemos confiado mucho en él, sabiendo lo experto que es en el género de terror, y yo, por ejemplo, era la primera vez que lo tocaba”. Pero ha dejado que se nutriesen mutuamente: “Con todo lo que hemos propuesto, nos ha escuchado, lo ha entendido e incluso, en ocasiones, que eran cosas tontas a lo mejor, él le daba una vuelta de tuerca y acabábamos media hora hablando de una frase. Eso es guay, y te lo permite más el cine que la televisión porque en esta, como no hay tanto tiempo, tienes que resolver tú solo”.

Como entusiasta del terror, Ana Fernández nos enumera sus filmes preferidos: “Con La señal [Gore Verbinski, 2002], la de Naomi Watts, lo pasé muy mal, me quedé muy traumatizada”, admite. “El resplandor [Stanley Kubrick, 1980] me sigue dando muchísimo miedo; las gemelas esas por el pasillo, no puedo con ellas. Y luego me parece que, dentro de la saga de Expediente Warren [James Wan, desde 2013], la de El caso Enfield [Wan, 2016] es la que más miedo me da. Y Annabelle Creation [David F. Sandberg, 2017] también me da bastante cague”. Y remata: “Además, me parece que Ángel [Gómez] se va a convertir en un James Wan. Creo que está muy centrado en eso”.

En lo que respecta a Rodolfo Sancho, afirma que le encanta prácticamente todo el cine, incluido el de terror. “Y lo que más miedo me da de este género es la pérdida del control de la mente de uno mismo”, reconoce. “Al final, los sustos, los monstruos, etcétera son algo más lejano, pero es horrible que exista la posibilidad de que algo esté manipulando tu mente para que hagas cosas que tú no has decidido hacer”. “El terror psicológico”, tercia Ana Fernández, y Rodolfo Sancho asiente, y prosigue así: “Por ejemplo, El resplandor no es una película de sustos concretos ni de miedo, pero te acaba provocando una sensación muy específica que ni siquiera sé describir”.

Y continúa con estas palabras: “Es muy distinta La señal a El resplandor: te impresiona la imagen, que va directa al subconsciente. Pero en el filme de Kubrick hay un ambiente, una atmósfera que no sé calificar del todo pero que me produce algo muy malo, muy truculento. Y creo que tiene que ver con que están manipulando la mente de alguien; ese hotel”. Y concluye: “Creo que puede que sea mi película preferida de terror”. Un género cinematográfico que, según los dos intérpretes, “hay que ver en una pantalla grande y a oscuras”. Es decir, en una sala de proyección, a la que animan al público que acudan para sufrir y disfrutar a partes iguales de Voces, la última muestra de horror fantasmal a la española.

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