– Mar 18, 2020, 10:02 (CET)

Salud mental en tiempos de cuarentena

Tanto el bombardeo de información como la situación de aislamiento provocada por la cuarentena están afectando a la salud mental de las personas, fueran o no susceptibles. ¿Qué podemos hacer al respecto?

Los españoles estamos pasando por un momento que jamás pensamos que viviríamos. Un estado de alarma que nos obliga a quedarnos en casa con el objetivo de cuidarnos nosotros, pero también a aquellas personas que podrían enfermar gravemente a causa de un virus que se encuentra en todos los telediarios, los chats de Whatsapp y las conversaciones.

Esto tendrá consecuencias a muchos niveles, desde la economía del país hasta la salud mental de sus habitantes. No todo el mundo es capaz de pasar con tranquilidad un periodo de al menos dos semanas de encierro, ni de pasar el día escuchando hablar únicamente sobre un tema. Apenas llevamos unos días de cuarentena y ya muchas personas han empezado a quejarse en redes sociales de los efectos que está teniendo este encierro para ellas. Por eso, muchos psicólogos han ofrecido sus servicios por internet, mientras que otros han dado algunas pautas para superar esta situación de la mejor manera posible. Estos son muchos, aunque se pueden reducir principalmente a dos: mantener una rutina y, sobre todo, evitar la sobre exposición al tema del que todo el mundo habla.

Las personas más afectadas

No todos los individuos son igual de susceptibles a sufrir por la situación que estamos viviendo. “Claramente, a las personas que sean más aprensivas o tengan algún tipo de problema, como la ansiedad o la hipocondría, este pánico colectivo no les va a hacer ningún favor”, explica a Hipertextual Ricardo de Pascual, psicólogo conductual, doctor en psicología clínica, investigador y profesor universitario. “Es muy difícil sustraerse al miedo cuando todo lo que se oye y todo de lo que se habla es el coronavirus por todas partes. Además, se está haciendo un ejercicio de comunicación irresponsable por parte de mucha gente y de algunos medios, que más parecen estar informando del Ébola que del COVID-19”. Puntualiza que con este no quiere decir que sea algo totalmente inocuo y que no haya que preocuparse. Como bien hemos aprendido estos días, todos debemos poner de nuestra parte para evitar que se expanda el virus, por proteger a los pacientes de riesgo y por evitar que colapse el sistema sanitario. Por eso, de Pascual insiste en que sería fundamental que los medios ayudaran a las personas a encontrar ese término medio entre cuidarse y no perder por completo los papeles. “Incluso las personas que no tengan ningún problema de ansiedad, pueden verse estos días un tanto superadas por el tema”, añade. “Es recomendable distraerse, tratar de cambiar de tema y comprobar cómo van las cosas, si es que uno lo necesita, dos o tres veces al día. No hace ningún bien tener esto en la cabeza todo el tiempo”.

Las redes sociales, un arma de doble filo

Esta no es la única gran epidemia (pandemia en este caso) a la que nos hemos enfrentado los españoles, pero sí la primera que llega en tiempos de redes sociales. No es posible culpar solo a ellas del miedo general. Al fin y al cabo nos encontramos bajo un estado de alarma, una situación que solo se había declarado en democracia en 2010, durante la crisis de los controladores aéreos, pero con muchas menos restricciones.

Está claro que es un momento complicado y que también lo sería sin internet ni redes sociales, pero estas ayudan, por un lado, a intensificar el miedo de la población, que se encuentra bombardeada constantemente con información sobre este tema y, por otro, a difundir bulos que, por supuesto, tampoco hacen ningún bien a quienes los creen. Por eso, es importante que nos quedemos con la parte buena de las redes, que nos sirven para que estos días estemos en contacto con nuestros seres queridos y con el resto del mundo, pero siempre seleccionando las fuentes adecuadas si las vamos a utilizar para obtener información.

“Aquí, como en todo, las redes sociales hacen de amplificador”, narra el psicólogo entrevistado por este medio. “Creo que tienen un potencial estupendo de cuidado y atención mutuas, pero, si uno no es crítico con la información que recibe, pueden generar situaciones absurdas como lo que estamos viendo en los supermercados estos días. Es bueno, incluso en redes, seleccionar fuentes de confianza y dejarse guiar por ellas más que por el último audio o tuit viral que nos llegue”.

¿Cómo sobrellevar la situación?

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, explicaba ayer en una rueda de prensa que estos primeros días de cuarentena pueden haber sido incluso divertidos, pero que la situación con el paso del tiempo irá siendo cada vez más difícil de llevar.

Por eso es importante seguir una serie de consejos en los que coinciden la mayoría de especialistas. “Distraerse es difícil, desde luego, pero ni mucho menos imposible”, anima de Pascual. “Podemos perfectamente tener la cabeza ocupada en otras cosas la mayor parte del día, y solo preocuparnos de este tema cuando sea relevante (es decir: cuando tengamos que salir a la calle para trabajar o para cualquier otra cosa, y cuando comprobemos si tenemos síntomas). Siempre es bueno tener aficiones que se puedan cultivar en casa; este puede ser un momento para iniciarlas”.

También se refiere a la importancia de intentar llevar la situación con humor. “La situación no es normal ni agradable, desde luego, pero el humor, dentro de una medida que no lleve a la banalización completa, cumple una función importantísima de contrarrestar nuestras emociones de miedo y ansiedad más intensas”. Con ello hace referencia a todos los chistes y memes que estamos recibiendo durante estos días en relación con el coronavirus que, al menos en parte, nos sirven para quitar un poco de hierro al asunto y, sin perder de vista la importancia de la situación, sobrellevarla con menos ansiedad. También hace referencia a las cuentas virales (literalmente) que han surgido durante las últimas semanas en Twitter. La más famosa, sin duda, es la del propio coronavirus, que cuenta ya con más de 685.000 seguidores, pero también hay otras muy activas, como la de la gripe común, cuyo enfrentamiento con Covid-19 en las redes ha generado numerosos chistes, que ayudan a sobrellevar la situación con un poco menos de desasosiego.

En esto último coincide el psicólogo Francisco Javier Lastra Freige en una entrada publicada por el Colegio Oficial de Psicólogos de Cantabria. En ella también apunta a la importancia del humor y de otras estrategias, como la aceptación de los sentimientos y el uso de la experiencia. Con lo primero se hace referencia al hecho de que el miedo es una respuesta adaptativa que nos ayuda a mantenernos alerta y a tomar las medidas necesarias para minimizar riesgos, por lo que no se debe rechazar ni ocultar. Más bien, debemos aceptarlo y compartirlo con nuestros seres queridos si es posible. En cuanto a la experiencia, señala que es otra herramienta útil para gestionar la angustia y la incertidumbre provocada por la pandemia. Como prueba, recuerda una de las recomendaciones de la OMS, que animan a recordar las habilidades que ya hemos aplicado en el pasado para afrontar y manejar otras circunstancias adversas que se nos han presentado en la vida, ya que utilizarlas nos ayudará a controlar también las emociones ante este desafío.

Finalmente, la mayoría de expertos inciden en la importancia de mantener una rutina, aunque nos encontremos en una situación excepcional, pues esto también nos ayudará a evitar el desasosiego.

Busca ayuda, aunque sea a distancia

A muchas personas, cuando se encuentran tensos por una situación extrema, les basta con hablar sobre ello con amigos o familiares de su entorno. Sin embargo, otras veces es necesario recurrir a la ayuda de un profesional y eso, en un momento en el que los desplazamientos por la vía pública están duramente restringidos, parece casi imposible.

Es aquí donde entra en juego uno de los usos positivos de las redes sociales y también de las videoconferencias. Especialmente las personas que ya se encontraban en terapia psicológica deben buscar la forma de mantenerla. “Yo creo que es un momento en el que precisamente no es de eso de lo que hay que prescindir”, señala Ricardo de Pascual “Todos vamos a necesitar apoyo; con mayor motivo la gente que ya estaba siguiendo un tratamiento lo requerirá para estar bien y afortunadamente hoy en día se puede hacer”.

Muchos psicólogos ya están cambiando su terapia habitual presencial por nuevas opciones a través de skype u otras formas de teleconferencia. Sin embargo, para quienes no tenga otra opción, algunos profesionales de la psicología están ofreciendo su ayuda online a través de Twitter. Es el caso de cuentas como Rosky, Alejandro Núñez, Jorge Silva o Gabriela Ruiz, entre otros.

Finalmente, también un grupo de psicólogas valencianas ha publicado una guía en la que figura información muy necesaria en estos días, desde pautas y ejercicios para manejar la ansiedad, hasta consejos específicos para niños, niños con discapacidad, cuidadores o personal sanitario.

Es una situación complicada, pero entre todos podremos sobrellevarla, por nosotros y por nuestras personas mayores y enfermos. Quédate en casa, pero no dudes en pedir ayuda si la necesitas.