– Mar 24, 2020, 9:00 (CET)

Coronavirus y cuarentena: «¿Dónde están los antivacunas? ¡Que yo les vea!»

El científico español José Miguel Mulet cargó contra el movimiento antivacunas mientras los epidemiólogos buscan una solución para frenar el virus COVID-19.

Todo el mundo está pendiente de los avances para conseguir la vacuna del COVID-19 que podría acabar con el brote de contagio y las víctimas mortales. Bueno, todo el mundo no. Los seguidores del movimiento antivacunas están sufriendo las mismas medidas de contención que todos nosotros, aunque tienen varias teorías conspirativas de por qué este virus nos está atacando y, desde su punto de vista, la vacuna responde solo a intereses económicos.

Mientras, en redes sociales, los antivacunas son los más buscados. "Qué calladitos están ahora", "A ver, que no se escondan". Estos son solo algunos comentarios de usuarios de Twitter. Pero ¿qué está pasando dentro del movimiento? ¿Esta puede ser una lección para ellos?

Desde Hipertextual hemos entrado en un grupo de Facebook integrado por personas en contra de la vacunación. La opinión generalizada es que el coronavirus es un bulo. "No se puede propagar un virus que no existe, y por el momento la evidencia indica que no se ha aislado, luego nadie ha demostrado que exista", afirma un usuario. "Hay una carrera para desarrollarla (la vacuna) en la que están grandes empresas, fundamentalmente apoyadas o financiadas por la Fundación Gates. Es un gran peligro porque se trata de una nueva generación de vacunas basadas en ingeniería genética", continuó.

Paralelamente, otra persona afirmó que en el mundo mueren diariamente miles de personas, solo que ahora se lo atribuyen al COVID-19. "Solo en España y de neumonía mueren cada semana 200 personas, súmale los casos de cáncer y demás patologías". Para otro antivacunas, China e Italia son los países donde hay más personas "infectadas" -lo escribe entre comillas- porque en estos países tienen vacunación obligatoria y también tienen implementada la tecnología 5G, otra de las teorías de la conspiración que se mueven por internet.

Sin embargo, paralelamente, los médicos y científicos explican la importancia de las vacunas en esta época sin precedente. "El coronavirus es un ejemplo más ante una pandemia así, de momento no tenemos vacuna y todo el mundo suspira por ella", dijo a Hipertextual Francisco Álvarez, coordinador del Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Asimismo, mencionó a los antivacunas y lamentó que estén reapareciendo enfermedades, como el sarampión, "por la mala información de la mayoría y por la obcecación de unos pocos que utilizan las redes sociales para mentir (...). Las vacunas salvan vidas".

Respecto a los estudios para conseguir la vacuna, Álvarez aclaró que el proceso habitual para fabricar una vacuna es lento para asegurar que sea efectiva. En este momento, la ventaja es que se conoce el genoma del virus y eso puede hacer que las cosas vayan más rápido, aunque no se espera que se consiga, al menos, hasta dentro de un año.

Al respecto, el científico español José Miguel Mulet explicó en entrevista con Hipertextual que los virus tienen la costumbre de mutar muy rápido. "Es lo que pasa con la gripe, cada año hay que sacar una vacuna nueva porque la del año anterior ya no sirve. Cuando tengamos una vacuna contra el coronavirus, estaremos todos vacunados pero seguirán habiendo brotes".

El doctor en Bioquímica y autor del libro Medicina sin engaños añadió que el COVID-19 se convertirá en una gripe estacional más, un virus que según Mulet minusvaloramos pero que todos los años mata a mucha gente. Además, la población de riesgo es la misma en los dos virus, que son aquellas personas con enfermedades respiratorias, patologías previas o de edad avanzada.

Comentábamos anteriormente las menciones a los antivacunas en redes sociales. La semana pasada, Mulet fue el autor de uno de los tuits con más reacciones el día de su publicación en el que hacía un llamamiento a las personas que forman parte de este movimiento.

A la pregunta de si los antivacunas pueden haber cambiado de opinión durante la crisis del coronavirus, Mulet señaló que un creyente es un creyente y da igual si esas creencias se basan en una religión, en si la Tierra es plana o que las vacunas son un veneno. "Pero hay momentos donde tu mensaje puede calar más o no. Imagínate que hubiéramos tenido una crisis sanitaria porque una vacuna se hubiera contaminado. Hubieras visto todo Twitter lleno de antivacunas sacando pecho". Sin embargo, continuó, "como tenemos una crisis sanitaria y estamos todos encerrados en casa en lugar de estar tirando petardos en las Fallas de Valencia, pues están callados. Pero no han desaparecido".

Mientras tanto, en el grupo de Facebook de Antivacunas, una usuaria afirma que la vacuna ya existe y ya ha sido elaborada. "¡Y ahora saldrán los héroes a rescatarnos con la milagrosa vacuna!". Se pregunta cómo la sociedad no se da cuenta de su ignorancia ni de cómo les están engañando. Del otro lado, muchas personas se preguntan cómo no se pueden dar cuenta de que una vacuna podría evitar el encierro, el estado de alarma y la grave situación económica que se avecina.

La cara antivacunas de Facebook

Justo en el momento en el que los antivacunas están en el punto de mira, la polémica ha ido en aumento de la mano de Facebook. La red social bloqueó la cuenta del luchador de artes marciales mixtas Nick Catone, quien ha denunciado a la plataforma por bloquear su cuenta y violar su derecho de libertad de expresión.

El luchador ha publicado varios posts en los que ha criticado la vacunación después de que su hijo muriera en 2017. Su padre ha escrito en varias ocasiones que las vacunas fueron las responsables de la muerte.

El 24 de febrero, Facebook decidió eliminar la cuenta dentro de sus esfuerzos por frenar la desinformación en la red social y está colaborando con organizaciones de salud alrededor del mundo para combatir el movimiento antivacunas.

Sin embargo, para Catone, Facebook está respondiendo a los intereses de las empresas farmacéuticas y ha decidido demandarles por borrar todos sus datos sin avisarle previamente y por boicotear su negocio, un gimnasio que publicita a través de la plataforma.