star wars rise of skywalker
– Ene 10, 2020, 10:01 (CET)

La pregunta más importante que nos ha dejado ‘El Ascenso de Skywalker’

Este artículo contiene ENORMES spoilers sobre la trama y giros argumentales de Star Wars: El ascenso de Skywalker, no sigas leyendo si todavía no has visto la película.

Entre la gran cantidad de información que reveló Star Wars: El ascenso de Skywalker, una de las más sorprendentes fue la que afecta al pasado de uno de los personajes centrales de la trama. ¿Cuándo ocurrió y con quién? Analicemos un poco uno de los datos más oscuros e inesperados de la nueva trilogía de la Saga.

Hasta ahora, la mayoría de los fans tenían una imagen muy clara sobre el cruel, manipulador y poderoso Emperador Palpatine: la de una criatura pálida, cubierta de cicatrices y más parecido a un monstruo inclasificable que a un hombre después de su batalla final con Mace Windu. Pues bien, para J.J. Abrams y Chris Terrio las cosas no podían ser tan sencillas y añadieron un elemento inesperado a la mitología alrededor del clásico villano: también fue padre.

En una de las líneas narrativas más controvertidas del último capítulo de la trilogía Skywalker, el Emperador Palpatine, por cuya muerte se sacrificó Darth Vader, reaparece sin que se tenga muy claro el cómo; en medio de pequeños fragmentos de información que parecen sugerir que utilizó los poderes del lado oscuro para mantenerse con vida luego de su muerte, casi cuarenta años atrás.

Ahora bien, la historia de la película también incluye otro escenario: el hombre más maligno del Imperio, responsable de la destrucción de los Jedi y de la caída al Lado Oscuro de Anakin Skywalker al parecer también tuvo el tiempo suficiente para convertirse en padre de un hijo que le rechazó, que huyó de su lado, se ocultó y además, engendró una hija: nada y nada menos que Rey, que luego de pasar buena parte del Star Wars: Episodio VIII — El último Jedi lamentando sus oscuros orígenes, ahora se encontró en la rara posición de ser la rama más joven del retorcido árbol geneológico Palpatine.

¿Tiene algún sentido lo planteado por el guion de Star Wars: El ascenso de Skywalker? ¿Pudo Palpatine convertirse en padre —antes o después de sus heridas—, además mantener en secreto su paternidad a sus variados enemigos? La pregunta correcta parece no ser esa, sino otra más simple: ¿cuándo ocurrió? Porque si tenemos en cuenta lo narrado en las nueve películas, que de una u otra forma incluyen al Emperador y su figura, la verdadera pregunta es cómo hacer coincidir la concepción y nacimiento de ese hijo y futuro padre de Rey en el resto de las líneas cronológicas de la saga. ¿Es posible hacerlo? Hagamos el intento.

Algunos secretos en una Galaxia, muy muy lejana

Star Wars: El ascenso de Skywalker renueva la mitología acerca del Emperador Palpatine y establece nuevos elementos que permiten suponer que lo que hasta ahora se sabía sobre el villano fundamental de la saga es al menos fundamentalmente engañoso, o al menos profundiza de una manera por completo nueva en las capacidades e intenciones del personaje. Mientras que hasta ahora, las grandes aspiraciones del Emperador se basaban en la ambición por el poder absoluto y devolver a los Sith un lugar preponderante en la Galaxia, el nuevo Emperador planteado por J.J Abrams está además, más interesado en demostrar sus capacidades misteriosas y profundizar en un tipo de poder inexplicable, relacionadas —como no— con el lado oscuro de la fuerza. Un tema que se había tocado de manera tangencial en algunos puntos de las películas anteriores, pero nunca con toda la amplitud que pretendió J.J. Abrams.

Después de todo, se trata de que el emperador renació en lo que parece un atributo de los poderes Sith —al que habría que añadir el impulso de su propio odio— , y además pudo rehacer íntegramente la orden Sith, crear una armada sofisticada y con tecnología de puntas con además un batallón de Troopers lo suficientemente poderosos como para de nuevo, desequilibrar las fuerzas de cualquier contrincante por el poder. Pero en realidad, el asunto más interesante —o al menos inexplicable— alrededor del regreso del Emperador está en un dato inesperado: Palpatine tiene una nieta, a la que piensa convertir en Emperatriz de los Sith y a la que piensa controlar a través de La Fuerza y lograr un nuevo renacimiento.

El giro es lo suficientemente disparatado para confundir a los fans: ¿para qué necesita Palpatine a Rey si hasta ahora se las arregló lo bastante bien como para refundar un Imperio a la sombra con armas tan sofisticadas como para hacer estallar un planeta? Es una buena pregunta, pero más interesante aún es ¿cuándo comenzó toda esta línea familiar que en apariencia se mantuvo en secreto y tuvo un origen tan misterioso como el elaborado ritual que exige la vida de Rey a cambio del renacimiento del Emperador?

Por supuesto, en un universo plagado de clones, sentinels, fantasmas de la fuerza y avances tecnológicos asombrosos, el misterioso descendiente de Palpatine pudo ser creado por medios pocos usuales.

Pero lo que sugiere la escena —y el escaso diálogo sobre su recién descubierta paternidad— es que el hijo del Emperador le rechazó. En otras palabras, no fue una criatura creada en laboratorio y utilizada para a su vez crear un descendiente a quien luego abandonaría en Jakku. La historia en general sugiere —y muestra— que se trató de un conflicto de envergadura y que además, uno que llevó a la familia Palpatine a terreno conocido de la Skywalker: de la misma forma que Ben Solo huyó de sus padres, el hijo sin nombre de Palpatine huyó del suyo y se escondió para protegerse. ¿Analogía? ¿Simetría narrativa? No lo sabemos.

Como tampoco sabemos en qué momento ocurrió todo esta historia dramática, que todas las anteriores películas ignoraron o, al menos, dejaron en suspenso. Hasta el momento en que se revela la paternidad de Palpatine, lo evidente es que el Senador, canciller y posteriormente autócrata, siempre gobernó en solitario o se mantuvo en una discreta y conveniente soledad para lograr un plan que incluía engañar de forma convincente a una orden conocida por sus prodigiosos poderes mentales, al senado completo e incluso a sus colaboradores más cercanos. Si como Lucas lo mostró, Palpatine era un hombre solitario sin otro interés que los movimientos del poder. ¿Cuándo se convirtió en padre?

Necesariamente debió ocurrir antes que las heridas de su lucha contra los Jedi le convirtieran en un monstruo aterrador, que solo sobrevivió gracias a la fuerza. Por supuesto, mucho antes que Vader decidiera que su renacimiento y redención pasaban por asesinarle. De modo que la paternidad de Palpatine debería ubicarse más o menos durante su época como político intrigante pero por completo humano, lo que deja en una situación bastante complicada a las líneas temporales de la saga. ¿Qué edad tenía el hijo de Palpatine al escapar de su padre? ¿Y qué edad tiene Rey, concebida en el interin para luego ser ocultada en Jakku?

Un recorrido por el tiempo

Gracias al libro Diccionario Visual de Star Wars sabemos sin lugar a dudas Rey Palpatine nació en el 15 DBY, es decir, “Después de la Batalla de Yavin” en la cronología central de Star Wars y que se usa con mayor frecuencia para datar los acontecimientos de la saga. En otras palabras, el personaje nació quince años después de New Hope.

Según esa línea, Rey tenía seis años cuando sus padres la abandonaron en Jakku, que coincidiría con los 21 DBY. El Despertar de la Fuerza ocurre en el 34 DBY, y sus muertes también ocurrirían el mismo año que Rey fue abandonada en Jakku.

No tenemos una edad oficial para el padre de Rey, por lo que simplemente podríamos hacer un cálculo por cierta lógica visible: en la película, el personaje — que apenas aparece por unos cuantos segundos —  parece tener entre treinta años o un poco menos, lo que quiere decir que nació aproximadamente en el 7 ABY (antes de la batalla de Yavin). Habría que añadir a la suma que el año 0 ABY se considera y se contabiliza dentro de la cronología Star Wars. Si en realidad el hijo de Palpatine nació por esa fecha, su nacimiento coincide con todo tipo de eventos: había pasado más de una década desde el final de las Guerras Clon, la estrella de la Muerte estaba construida (o al menos en sus etapas finales), lo que quiere decir que Jyn Erso ya se estaba entrenando con Saw Guerrera para batallar en el futuro contra el Imperio.

¿Coincide este cúmulo de fechas con la cronología canon Star Wars? La verdad no tanto, y quizás por ese motivo, el nuevo Diccionario Visual Star Wars (publicado en especial para El Ascenso de Skywalker) crea una nueva cronología que utiliza la destrucción de la Starkiller para contar el tiempo. Lo único cierto en esta disparatada vuelta de tuerca de la película dirigida por J.J. Abrams es que la paternidad de Palpatine pone a prueba la solidez esquemática de una de las mitologías más detalladas y precisas, además demuestra que después de todo, incluso los personajes más conocidos, todavía tienen mucho que decir. ¿O le brindamos mucho crédito a J.J. Abrams?