No era una idea nueva ni mucho menos; el negocio del alquiler de ropa ya ha vivido sus años dorados en el mundo analógico en el hueco de mercado de los trajes para eventos. Quizá, le faltaba la vuelta de tuerca para el mundo digital, que pronto encontraría su mejor desarrollo en el modelo de negocio del market-place.

El negocio del alquiler de ropa, venga acompañado de internet o no, se encuentra poco extendido en una década en la que el consumismo textil soportado por la moda de usar y tirar ha ocupado los armarios de millones de consumidores en el mundo. ¿Cómo cambiar un hábito ya instalado en la sociedad? La cuestión del cambio climático llegó a nuestras vidas para irrumpir, bajo la joven voz de Greta Thunberg, en todos los rincones. De esta manera, la lucha contra la industria del textil –una de las más contaminantes del planeta– ha sido básica para la activista.

Con esta combinación, y como proyecto final de carrera basado en soluciones para una economía circular, Francisco Sánchez y Pilar Olmedo encontraron un modelo de negocio que, aunque ya presente en Estados Unidos, podría tener una buena acogida en España. Pantala, versionando el modelo de Rent the Runway norteamericano, proponía precisamente sustituir las compras periódicas de ropa en las grandes cadenas textiles por el alquiler de prendas durante un mes.

Compaginando sus trabajos en otras compañías con los primeros pasos de Pantala, a principios de 2018, la primera oportunidad llegó la aceleradora de la Universidad de Navarra. "Pusimos nuestro empeño en entrar en esa aceleradora, de hecho hicimos un lanzamiento decidiendo cosas un poco sin pensar y cometiendo muchos errores, ya que pedían un nivel de desarrollo mucho más avanzado del que teníamos. Nos dijeron que iba a ser complicado entrar, pero igualmente quisimos hacerlo. Al final decidieron darnos una oportunidad de entrar y hacer un postgrado", explica Pilar.

Eso fue hace un año y, de momento, ya han probado con un piloto que verá su versión real en mayo de 2020. En noviembre se abría la lista de espera con un pago por la reserva; de la cifra esperada de 5.000 usuarias se llegaba a las 10.000 en apenas unas horas. Y lo que, de hecho, es una buena noticia, también supone una realidad para la compañía: sin capital, esas 10.000 reservas no podrían materializarse.

Y es que es la actual misión de Pantala es preparar una ronda de financiación que esperan que quede cubierta antes de mayo. Principalmente porque para poder asumir la compra de las prendas de los diseñadores seleccionados, y aún no conocidos por las usuarias registradas, necesitan poder acceder a ellas. "La idea es empezar la ronda de en febrero de este año, hemos tenido conversaciones antes, pero como no estábamos preparados les dijimos que para más adelante", explica Francisco. ¿Cuánto? De inversores nacionales, porque saben que de momento esto se queda pequeño para los gigantes internacionales, prefieren quedarse por debajo del millón de euros. Aunque aún tienen que determinar la cifra concreta.

Cómo vencer a una industria plenamente establecida

La tarea de Pantala, pese al exitoso antecedente de Rent The Runway en Estados Unidos ya convertido en un unicornio con más de 500 millones de dólares en rondas de financiación, es complicada. Y no será por concienciación social.

Al año se fabrican en el planeta unos 100.000 millones de prendas, de las cuales el 30% nunca se comercializa. Por otro lado, el concepto de propiedad está abandonando su posición hegemónica dejando hueco al transporte compartido, las vacaciones compartidas, las suscripciones para coches, cine y, ahora también ropa. Además, la idea de las suscripciones también está calando hondo en un entorno que aún está por encontrar su límite en cuanto a plataformas a las que suscribirse.

"En estados Unidos el concepto de propiedad está menos arraigado, al igual que los alquileres de pisos, muebles... Es ahora cuando el alquiler de otras cosas ha llegado a España. También nuestra generación es muy nómada y hay gente que le da mucha pereza tener el armario lleno y tener que moverlo a otro sitio", explica Pilar. Solo en el país norteamericano, este sector generó 24.000 millones de dólares en ingresos y se espera que alcance los 51.000 millones en 2013. Y es precisamente este nicho de mercado el que quieren, o al menos aspiran, conquistar. Chica a la que le gusta mucho la moda, pero que empiece a tener conciencia de las consecuencias del sector en el medioambiente.

Y que, además, tenga poder adquisitivo. Pantala no tiene aún calientas fijas, sus datos se basan en un análisis previo. De hecho, sus primeras conclusiones apuntaban a jóvenes amantes de la moda de entre 16 y 24 años. Pero la realidad es que los precios de salida de los alquileres, que oscilan entre los 60 y los 600 euros al mes –dependiendo de las peticiones– apuntan a un colectivo de mujeres con mayor poder adquisitivo y estabilidad, pero con el mismo gusto por rotar ropa.

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