cambio climático, glaciares, Groenlandia
– Dic 3, 2019, 11:00 (CET)

Finaliza la década en la que las temperaturas han alcanzado récords de calor

Este año es el segundo o tercero más caluroso de la década, según el informe de la Organización Mundial de Meteorología presentado en la cumbre del clima en Madrid.

Este martes 3 de diciembre se ha presentado el informe preliminar Estado del Clima Mundial 2019 a cargo de la Organización Meteorológica Mundial (WMO, por sus siglas en inglés) durante la cumbre del clima (COP25) que se está celebrando hasta el próximo día 13 en Madrid.

Este informe, que es provisional ya que solo se han analizado los datos entre enero y octubre, concluye que este la temperatura global es, de media, un 1,1° centígrados más alta que antes de que empezara la Revolución industrial (1850-1900). De hecho, 2019 es el fin de una década "marcada por registros de calor excepcionales, por el retroceso de los hielos y por subidas del nivel del mar sin precedentes a nivel mundial”.

Con los datos provisionales que hay hasta el momento, WMO clasifica 2019 como el "segundo o tercero" más caluroso de estos últimos diez años. El año que más altas temperaturas registró fue 2016, que comenzó con El Niño, un fenómeno que ese año fue excepcionalmente fuerte. Además, no hay que olvidar que se están registrado cada vez más récords de altas temperaturas: "Desde la década de 1980, cada década sucesiva ha sido más cálida que la anterior", afirman desde la WMO.

Como se puede ver en la imagen de la WMO, en general las temperaturas han ido en aumento, pero en particular zonas cercanas a los polos mientras que en gran parte de América del Norte se ha producido una bajada de temperatura.

La concentración de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera también está marcando registros históricos: en 2018 se encontraba en 407,8 partes por millón, lo que supone un 147% más que en 1750. Los datos de este año se harán esperar hasta principios de 2020, sin embargo, los datos a tiempo real parecen indicar un aumento, tal y como apunta la WMO. Este gas de efecto invernadero puede durar siglos en la atmósfera. Cuando está en el océano, donde puede guardarse más tiempo que en la atmósfera, "bloquea el cambio climático". Por tanto, que se concentre en la atmósfera cada vez más CO2 es una mala noticia.

Pero no todo es el CO2, también otros gases como el metano (CH4) o el óxido nitroso (NO2) han aumentado su concentración en la atmósfera respecto a la era preindustrial (1750) un 250 y un 123% respectivamente.

Océanos y deshielo

El aumento de las temperaturas en las zonas cercanas a los polos como puede ser Groenlandia o la Antártida, han hecho que el hielo se derrita y aumenten los niveles del mar: "En octubre de 2019, el nivel medio global del mar alcanzó su valor más alto desde el comienzo del registro de altimetría de alta precisión en enero de 1993". También el Ártico está sufriendo las consecuencias del cambio climático, aunque hasta 2016 "la extensión del hielo marino antártico había mostrado un pequeño aumento a largo plazo", ahora se ha observado una "disminución a largo plazo del hielo marino del Ártico" que "se confirmó en 2019", afirman desde la WMO.

Pero el deshielo no es la única consecuencia del cambio climático: el océano es ahora un 26% más ácido que antes de la Revolución industrial, señalan desde la WMO. Esto proceso de acidificación por el que están pasando los océanos se debe a que absorben parte de las emisiones anuales de CO2. Entre 2009 y 2018 el porcentaje de absorción estuvo en un 22% y, aunque en parte esto ayuda a frenar el cambio climático, la realidad es que está afectando a "la química del océano", indican, ya que se ha encontrado "una disminución en el pH promedio de la superficie del océano global" que ha provocado un aumento en la acidez de las aguas.

Eventos climáticos extremos

Cada vez hay más eventos extremos, tal y como han señalado desde la WMO durante la rueda de prensa realizada este martes en la cumbre del clima. Se suele hablar siempre de las olas de calor, como las acontecidas en Europa entre junio y julio. Francia marcó en el termómetro el mayor registro histórico de temperatura con 46° C. También en Alemania, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo y Reino Unido marcaron récords históricos con 42.6° C, 40.7° C, 41.8° C, 40.8° C y 38.7° C respectivamente. No solo en Europa se vivió un verano "excepcionalmente caluroso", también en Australia se registró una temperatura 1° C por encima de lo normal y "enero fue el mes más caluroso registrado" en el país.

Además, el aumento de temperatura nos ha traído más incendios forestales, que son cada vez más virulentos: "Fue un año de incendios por encima del promedio en varias regiones de alta latitud, incluidas Siberia, (Rusia) y Alaska (Estados Unidos)", explican. Pero tampoco hay que olvidar que ha habido "actividad de incendios en algunas partes del Ártico donde anteriormente era extremadamente raro", indican. En Indonesia la sequía ha traído consigo una temporada de incendios "significativa" que no se veía desde 2015. "El número de incendios reportados en la región amazónica de Brasil fue solo ligeramente superior al promedio de 10 años, pero la actividad total de incendios en América del Sur fue la más alta desde 2010, con Bolivia y Venezuela entre los países con años de incendio particularmente activos".

El sudeste asiático y el suroeste del Pacífico se han visto afectados este año por una sequía "asociada en muchos casos a la fuerte fase positiva del Dipolo del Océano Índico", comentan desde la WMO. En Australia se ha vivido la época más seca entre enero y octubre desde 1902. También gran parte de Centroamérica se ha visto afectada por condiciones secas: el año ha sido "sustancialmente más seco de lo normal en Honduras, Guatemala, Nicaragua y El Salvador", hasta que el pasado mes de octubre se produjeron fuertes lluvias en la zona. El centro de Chile también se ha visto afectado por la sequía.

Otros eventos climáticos extremos que hemos tenido este año y que se deben al cambio climático son las inundaciones y los ciclones tropicales. No hay que irse lejos geográficamente para recordar la última DANA que afectó a Murcia (España) hace unos meses y que vuelve a ser un problema para la región.

Aunque los informes "preliminares" no confirman que haya una relación entre el mayor número de ciclones tropicales y el cambio climático, sí que podría existir ya que para que se produzcan los ciclones necesita que el aire esté muy caliente y debido al aumento de las temperaturas producidas por el cambio climático. No obstante, habrá que esperar a más investigaciones al respecto. Este año ha habido una actividad ligeramente superior a nivel mundial de ciclones ya que hasta el momento ha habido 66 ciclones mientras que en el mismo periodo del pasado año fue de 56. Sin embargo, "la energía acumulada del ciclón (ACE) fue solo 2% superior al promedio", señalan desde la organización. Por su parte, en el hemisferio sur esta actividad también estuvo por encima de la media con 27 de estos eventos climáticos. Uno de estos ciclones fue Idai, que afectó a Mozambique, Madagascar, Zimbabue y Malaui.

El viernes 6 de diciembre se va a celebrar una manifestación internacional por el clima en Madrid, sobre las 17 horas. Se espera que Greta Thunberg, una de las organizadoras del Fridays for Future no solo participe sino que, además, dedique algunas palabras a los líderes políticos que se reúnen en la COP25.

La cumbre del clima se está celebrando en Madrid después de que se cambiara la sede de Chile a España. Están participando 198 países que cooperan en el proceso del Convenio Marco de Naciones Unida Sobre Cambio climático.