– Dic 12, 2019, 9:03 (CET)

35 años desde ‘La historia interminable’: ¿por qué es una película de culto?

La historia interminable cumple 35 años, pero sigue siendo de gran relevancia en la actualidad. Estas son las razones por las que deberías volver a verla.

Hace 35 años llegaba a los cines españoles La historia interminable. La ambiciosa adaptación de la novela bestseller de Michael Ende fue un éxito en la taquilla alemana, y de forma internacional unos meses más tarde. Recibió entonces críticas muy polarizadas, que iban desde el amor absoluto a los personajes y la historia hasta el desprecio por sus efectos especiales “baratos” y el ritmo lento de los sucesos. Sin embargo, no tardó en convertirse en un verdadero clásico del cine fantástico de la década, que seguimos venerando hoy en día.

La historia interminable nos habla de Bastian, un niño que sufre bullying en el colegio y se recluye entre libros para escapar de la realidad. Pero la novela que decide leer en esta ocasión, con un extraño símbolo de serpientes entrelazadas en la portada, no es una cualquiera. Sus palabras esconden una magia desconocida que lo convierte en parte de la historia misma desde el principio.

La cinta se rodó principalmente en Múnich, pero cuenta también con una localización española. Se trata de la playa Mónsul, en Níjar. Allí es donde aterriza Atreyu al caer de lomos del dragón de la suerte cuando buscaban las fronteras de Fantasía. Al menos, a una versión de esta playa, adaptada para simular de fondo las ruinas en las que tendrá lugar su enfrentamiento con Gmork. Esta zona de Almería ha sido testigo de más de un equipo de Hollywood. Acogió a Harrison Ford y Sean Connery en el rodaje de Indiana Jones y la última cruzada en 1988, además de ser el escenario de otras películas, como el viento y el león o El bulevard del ron.

Como El principito, La historia interminable cambia según la edad del espectador. Con cada nuevo revisionado descubres detalles, implicaciones y significados que no habías detectado antes. Es por eso que, aunque sea una adaptación literaria de dudosa calidad, sigue siendo una pequeña joya del cine. La representación de las criaturas fantásticas mediante marionetas y animatronics, y el trasfondo brumoso de los paisajes de fantasía nos teletransportan a la época de Dentro del laberinto, La princesa prometida o Willow.

Cristal oscuro: La era de la resistencia demostró este verano que los clásicos ochenteros pueden recuperarse y, con algo de ayuda del factor nostálgico, seguir produciendo una buena reacción entre el público. Aunque en la actualidad podamos disfrutar de proezas tecnológicas como el remake de El rey león, seguimos apreciando el estilo artesanal de La historia interminable. Adentrarnos en Fantasía con esas primeras escenas del caracol de carreras, el murciélago, el geniecillo nocturno y el gigante de piedra provoca una sensación de extrañeza y familiaridad de la que se nutre cualquier historia de fantasía.

Del mismo modo que Cristal oscuro, esta película se dirige a un público infantil a pesar de atesorar varios puntos inquietantes en su trama. Desde la traumática muerte del caballo Artax hasta el significado profundo de los Pantanos de la Tristeza, en las que todo aquel que se deja consumir por su propia pena acaba hundido en el fango. Por no hablar de La Nada, ese vacío absoluto y metafísico que queda tras la destrucción de la imaginación y la esperanza humanas.

La película le da al público infantil una estructura fija, con un enfoque claro de quiénes son los buenos y los malos, y qué tienen que conseguir los protagonistas. Pero no trata a los niños como si fueran estúpidos, ni los priva de los aspectos más aterradores de la historia. Sin duda, se trata de uno de los grandes aciertos de la cinta.

Tres décadas más tarde, sigue erizándonos la piel con declaraciones tan crudas como esta: “Las personas que no tienen ninguna esperanza son fáciles de dominar; y quien tiene el dominio tiene el poder”, pronunciada por el lobo Gmork hacia el final. La película no solo esconde varios niveles argumentales, también varios niveles de miedo, que te llegan de forma diferente dependiendo de cuándo la veas.

La historia interminable

La historia de Bastian, de Atreyu y del universo mágico de Fantasía es, en lo más esencial, una verdadera historia interminable. Del mismo modo que Bastian forma parte de la aventura de Atreyu, nosotros, el público, tomamos parte en las vidas de ambos al leer sus historias simultáneas. Y, como nosotros, las personas que nos rodean se verán afectadas por este relato cuando les hablemos de él, cuando lean artículos como este que hablan de la película o el libro; y así hasta que haya alcanzado a gente que el primer emisor, el primer participante de la historia interminable, ni siquiera conoce. Esa es la verdadera magia de este cuento fantástico, aunque queda mejor plasmado en la novela, en la que el propio Bastian participa del relato y se da cuenta de que hay otros —los lectores— que están asistiendo como testigos a la suya.

Cada capa de la historia representa una forma diferente de narrar la fantasía. La de Atreyu es la típica estructura del viaje del héroe: un elegido emprende una expedición en busca de un objetivo misterioso y oculto para salvar el mundo. Por el camino, se enfrenta a numerosos peligros y pérdidas, se encuentra con criaturas a la vez extrañas y entrañables y se encara con la maligna bestia Gmork.

Mientras, asistimos a la lectura de Bastian, que se sumerge en las páginas del libro desde la soledad del ático de su escuela. El niño, que acaba de perder a su madre y sufre bullying por parte de sus compañeros de clase, se refugia en la lectura para evadirse de una realidad hostil. Su viaje es más metafórico que real, ya que su evolución psicológica se produce sin haberse movido del sitio, ayudada en parte por los acontecimientos del libro. Al final, vemos el cambio reflejado en su arrojo para enfrentarse a los matones —montado a lomos de Fújur, eso sí— y volver a la vida real.

La película fue un éxito, pero no para Michael Ende

En la novela de Michael Ende los hechos no transcurren exactamente así. De hecho, Bastian recorre un camino mucho más largo y difícil después de salvar a la Emperatriz Infantil. Y Fújur nunca sale de la novela, sino que es Bastian quien entra en Fantasía. Sus aventuras allí ocupan la segunda mitad de la novela del alemán, y nos muestran un futuro mucho más turbulento para Bastian: por cada deseo que pide, pierde un recuerdo de su vida pasada y se corrompe su alma. Su viaje en esta segunda etapa será para reencontrarse con quien fue y dejar atrás vicios y maldades.

Aunque muchos de los seguidores de La historia interminable hagan la vista gorda en esta cuestión, para el autor no fue tan sencillo. Ende estaba increíblemente disgustado con la adaptación, a la que se refería como “esa repugnante película”. Argumentaba que los creadores de la cinta “no habían entendido” en absoluto su novela y que “solo querían sacar dinero” del que había sido número uno en las listas de venta alemanas.

Su mayor queja estaba en relación con el desvío que había tomado la historia con respecto a su obra, algo que Wolfgang Petersen, director de la cinta, siempre negó. Ende clamaba que Petersen había desoído sus consejos sobre el guion y lo había reescrito todo borrando las partes que habían trabajado juntos. Sus críticas podrían haberse calmado con la segunda adaptación cinematográfica, que contaba lo que sucedía después de que Bastian salvara Fantasía.

Sin embargo, La historia interminable 2 fue bastante mediocre. Se retrasó varios años y la mayoría del reparto fue sustituido. Además, aunque implementaba algunos aspectos de la novela, el final era completamente distinto y, de hecho, daba pie a una tercera película. Este último intento por estirar la saga, que ya ni siquiera tomaba como referencia el libro original, fue un absoluto fracaso, tanto en taquilla como entre la crítica. Aunque Ende no volvió a pronunciarse sobre las adaptaciones, es de suponer que tampoco fueron de su agrado.

Su influencia en la cultura popular

A pesar de todo, la película convirtió La historia interminable en un fenómeno de masas y en las últimas tres décadas, ha estado presente en multitud de productos de la cultura popular. Series como Padre de familia o Los Simpsons han hecho referencia a la película y sus personajes en más de un episodio, y en el terreno musical la influencia en innegable. Solo en España, tenemos dos bandas cuyos nombres derivan directamente de la novela de Michael Ende: Vetusta Morla, haciendo referencia a la Vieja Morla, y AURYN.

Más allá de nuestras fronteras, nos encontramos con el grupo de metal americano Atreyu, así como diferentes canciones que hacen alusión a los personajes y sus aventuras. Una de las más significativas es la de la banda Korn, que tituló su decimotercer álbum The Nothing (La Nada), porque el devastador vacío que representaba la película reflejaba sus propios sentimientos tras la muerte de la mujer del cantante.

Las aventuras de Bastian en Fantasía también han inspirado a varios autores a escribir novelas basadas en el universo de Ende. La editorial alemana AVAInternacional publicó seis novelas entre 2003 y 2004 bajo el sello “Leyendas de Fantasía”. Entre ellas, encontramos La biblioteca secreta, un relato de las aventuras de Karl Konrad Koreander con La historia interminable, que nos da el contexto necesario para entender a un personaje al que la película apenas presta atención.

Cómo no, La historia interminable también ha llegado a Stranger Things. La serie de Netflix con más referencias a la cultura de los años ochenta, no podía pasar sin hacer un guiño a este clásico y, en su tercera temporada, nos regalaron esta mítica escena. En ella, Dustin y Suzie cantan a dúo el tema principal de la película, The Neverending Story, una canción interpretada originalmente por Christopher "Limahl" Hamill y Beth Anderson.

Aunque los culpables de que disfrutáramos de esta escena se encuentran en Amazon Prime. El director Matt Duffer reconoció en una entrevista que su idea original era que cantaran la melodía de los Ents de El señor de los anillos. Sin embargo, como Amazon va a producir una serie de la trilogía de Tolkien, pensaron que “no quedaría bien en Netflix”. Cuestiones ajenas a ambas series, pero gracias a las cuales, La historia interminable se ha colado en otro gran producto de masas de nuestro tiempo. Es de esperar que siga haciéndolo durante muchos años más.