– Dic 25, 2019, 18:01 (CET)

10 videojuegos que han marcado la década

Fortnite y Minecraft han sido los grandes juegos de la década por cómo han sacudido el mercado y la industria, pero 10 años dan para muchos, y sobre todo, para lanzar grandes videojuegos.

Esta última ha sido una década tremendamente fructífera en lo que videojuegos se refiere. Un cambio generacional por medio, nuevas consolas, y la consolidación del digital como vía de acceso a los videojuegos, la incipiente llegada del streaming, peor sobre todo el multijugador y el mundo abierto han abanderado esta nueva era de los videojuegos que ha tenido en sus 10 años momentos imprescindibles y otros grandes olvidados.

Aunque hemos querido quedarnos con 10 títulos que marcaron cada uno de estos diez años, los protagonistas absolutos de la década han sido sin ninguna duda Fortnite y Minecraft, dos juegos que han cambiado no solo el mercado y la industria, también al propio jugador y el acceso a los propios videojuegos.

Fornite y Minecraft representan los juegos de la década, pero también hemos tenido obras que o bien han cambiado los propios videojuegos, o bien han aportado algo tan diferente, que lo harán en el futuro.

2019 - Death Stranding

A pesar de que el premio de mejor juego del año se lo ha llevado Sekiro, lo cierto es que Death Strading, por las implicaciones de su multijugador asimétrico, y por la forma de hilar el escenario con la historia, se merece sin duda, el nombre del mejor juego del año este 2019.

La vuelta de Kojima a la industria ha venido de la mano de un juego terriblemente polarizante, con una gameplay totalmente diferente a lo que estábamos acostumbrados y con una historia que se traspone en una infinidad de capas diferentes bajo la simpleza del clásico recadero en mundos abiertos. Si dentro de diez años echamos la vista atrás, estamos seguros que, todos aquellos que hayan pasado más de las 40 horas que dura su campaña compartiendo el camino con Sam Porte, nunca olvidará la experiencia. Y de eso se trata.

2018 - Red Dead Redemption 2

Para muchos, Red Dead Redemption 2 fue el juego de 2018 incluso antes de su lanzamiento. No solo por el cuidado de cada uno de sus detalles, sino por la forma en la que esta vez nos han contado la historia y la belleza y hostilidad del mundo que le rodea. Rockstar ha sabido guardarse un as en la manga para aportar un giro de tuerca que va más allá de lo que la compañía ya mostró en 2010.

Aunque 2018 fue un año de tremendos éxitos y de juegos con un valor de producción sobresaliente, ninguno ha sabido aportar el buen trabajo y la línea del estándar que ha supuesto Red Dead Redemption 2 para los juegos de mundo abierto, para el público adulto y para pone sobre la mesa lo fácil que mantener el hilo de la historia en un mundo abierto cuando las cosas se hacen con mimo y cariño.

2017 - The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Si la Nintendo Switch ya supuso una revolución, el juego que la iba a acompañar en su lanzamiento estaba destinado, al igual que la consola a cambiar el concepto de los mundos abiertos y golpear el imaginario de lo que hasta ahora era el universo de Link y Zelda.

Breath of the Wild supo replantear la franquicia con un juego en el se le daba toda la libertad del mundo al jugador pero no por ello cada minuto en el juego estaba medido hasta el extremo, ofreciendo un sinfín de detalles y opciones que descubrir dentro del juego, haciendo que cada jugador tuviera una experiencia única e irrepetible en sus horas de juego.

2016 - Firewatch

videojuegos vs otras formas de entretenimiento
Firewatch

Una de las obras más introvertidas pero más aclamadas de la década. El título de Camposanto destila cariño por cada poro, con una historia impactante se tendrá que ir descubriendo jugador con el paso de los días. Sin duda, un juego que no deja indiferente a nadie y desde el primer minuto enamorará por sus paisajes y enganchará por su forma de contar historias.

2015 - Bloodborne

Si 2019 ha sido el año en el que Sekiro se ha llevado el GOTY, 2015 fue sin duda el año de Bloodboure, la obra de Miyazaki que, pese a ser exclusivo de PS4 supo convencer a todos los jugadores y fans de la saga Souls que podía irse un paso más allá, replantear parte de la jugabilidad y la historia y mantener intacta la esencia de los souls-like.

Bloodborne, igual que Sekiro, no es u un juego para todo el mundo, pero sin duda todo aquel que le ha dado una oportunidad ha disfrutado enormemente del desafío y exigencia que plantea su jugabilidad y de esa historia ocultan que esconden los rincones de los escenarios del juego.

2014 - Destiny

Quizás no fue el juego para 10 años que muchos esperábamos, pero la obra de Bungie en 2014 cambió la industria del videojuego y empezó a dar fuelle al juego como servicio en esta generación de consolas. Si bien se fue desinflando conforme sus DLCs no daban lo que prometía, por sí solo Destiny supo crear un universo tremendamente rico y una jugabilidad que todavía sigue siendo la envidia de muchos títulos.

El modelo de DLC de pago casi trimestral, y la actualización anual de juego completo fueron algunos de los escollos para mantener la base de jugadores, errores que también repitió su secuela en el lanzamiento pero que en Bungie están dispuestos a solucionar.

2013 - The Last of Us

No podemos obviar el 2013 sin mencionar The Last of Us, para muchos la obra cumbre de a década por la influencia en otros títulos y en el propio catálogo de PlayStation. Un juego en mayusculas que puso de manifiesto que las grandes obras para un solo jugador pueden cambiar, como en el pasado los títulos de Valve, la forma de hacer videojuegos para consolas.

Bonus: GTA V, en sí mismo, solo es una evolución de lo que ya había: más grande, mejor jugabilidad y gráficos. No obstante el cambio generacional reside sin duda en el lanzamiento de GTA: Online. Llevar la inmensidad del mundo de GTA al multijugador con sus detalles y sus locuras es un hito al alcance de unos pocos elegidos. GTA: Online ha supuesto un hito sin precedentes para los mundos multijugador persistentes con una comunidad tremendamente comprometida y unas expectativas de futuro muy halagüeñas.

2012 - Journey

Al igual que Firewatch, cada poco tiempo un de estas obras cortas supone un antes y un después en la industria. Journey supo ofrecer una obra diferente para lo que había en la época, en la que un viaje, nuestra soledad y la interacción con el medio suponen sus puntos de personalidad.

El impacto de Journey ha sido tal que está disponible en todas y cada una de las plataformas móviles, en todas las consolas recientes y en todos los sistemas de escritorio. El mayor imprescindible de esta lista.

2011 - The Elder Scrolls 5: Skyrim

Para muchos Skyrim ha supuesto para los videojuego lo que Juego de Tronos para las series. Un obra tremendamente compleja, tremendamente grande y tan exitosa que ha sido portada a todos los rincones de los videojuego a todas las plataformas. Para muchos, junto con New Vegas, representa lo que tienen que ser los juegos de mundo abierto de aventuras en las que los tintes RPG y su fusión con el escenario y su historia son los ingredientes del éxito sin precedentes, que tiene en Skyrim uno de los máximos exponentes.

2010 - Red Dead Redemption

Aunque para muchos es el primer Red, lo cierto es que la segunda entrega de la franquicia dinamitó las bases de la industria en el arranque de la década. Rockstar se sacaba de la manga una obra tremendamente compleja con el mismo concepto que GTA pero mucho más madura.

Red Dead Redemption volvió a poner sobre la mesa el western en los videojuegos, pero sobre todo remarcó el buen hacer de los títulos de mundo abierto de Rockstar. No se puede valorar lo que vino después obviando la influencia de Red Dead.