Los románticos tienen razones para celebrar: a pesar de que apenas han transcurrido unos pocos días desde su estreno, la serie antológica Modern Love acaba de ser renovada para una segunda temporada. En esta se espera que se espera mantenga la misma dinámica de la primera: brindar una versión realista, íntima y profundamente emocional sobre las relaciones en nuestra época.

Basada en la célebre columna del mismo nombre del periódico estadounidense The New York Times, cada capítulo funciona como una historia independiente entre sí, que, además, se enlazan a través de la idea del amor como una emoción capaz de unir personas y situaciones distintas.

“La reacción hacia Modern Love de los espectadores ha sido increíble. Es una serie con mucha emoción y calidez: cada episodio te toca el corazón de una forma diferente”, explicó con evidente entusiasmo la directora de Amazon Studios, Jennifer Salke. Según Deadline, la cadena intentará que el resto de los episodios mantengan el ritmo y el enfoque. Justo lo que les ha cosechado elogios entre la crítica especializada, aunque también algunos señalamientos.

Vulture comentó en su reseña sobre la serie que a pesar de su insistencia en mostrar historias de amor, la serie carece de “alma”, opinión compartida por unas cuantas voces de la prensa norteamericana. No obstante, eso no parece preocupar en exceso a Salke. Siempre según Deadline, el canal por suscripción está satisfecho por el resul[tado del experimento antológico y desea muchas más “bonitas historias de romance, amistad y familia”.

El showrruner de la serie, John Carney (Begin Again), firmó un acuerdo que garantiza su participación en el futuro proyecto como director, guionista y productor ejecutivo, lo cual le convierte en el responsable de su personalidad, algo de enorme en importancia debido al popular y conocido material de origen en que se encuentra basado.

La columna ha sido una de las secciones más populares del periódico neoyorquino por quince años y cuenta con adeptos en todas partes del mundo, que también disfrutan desde el 2013 de su versión en podcast. Carney parece muy consciente de la responsabilidad que conlleva adaptar un conjunto de historias tan queridas y aseguró que trabajará para mantener el nivel de calidad y emoción que convirtieron al recién estrenado show en un éxito inmediato. “Recibir luz verde para continuar en Modern Love ha sido una gran oportunidad para seguir contando historias de amor, al mismo tiempo que abriremos la serie a nuevas ciudades y mundos. Las posibilidades son ilimitadas”, explicó, lo que abre la posibilidad que el show lleve a la pequeña pantalla sus historias más conocidas, además de un amplio archivo de extraordinarias anécdotas emocionales.

Ambientada en Nueva York, los ocho capítulos de la primera temporada lograron cautivar a los fanáticos, que convirtieron a la más reciente adaptación de Amazon Prime Video en tendencia en redes sociales y también en motivo de interés de los medios especializados. Además de su cuidado guion e inspirada puesta escena, la serie cuenta con un reparto coral que incluye a varias estrellas de Hollywood: Anne Hathaway (Los Miserables), Dev Patel (Lion), Catherine Keener (Forever), Tina Fey (30 Rock), John Slattery (Mad Men) o Cristin Milioti (Fargo) son algunos de los actores que han formado parte de la primera temporada.

Una mirada al dolor y al amor

Modern Love es una celebración al amor, sino a la diversidad, lo cual ha convertido a la serie en un curioso hito de los shows con temática romántica. Ya sea romántico, platónico o familiar, los capítulos han recorrido todo tipo de historias sobre lo que el amor puede ser, pero sobre todo sus implicaciones en la vida cotidiana. Desde una pareja gay que adopta al hijo de una mujer que toma una extraña decisión sobre su vida hasta un embarazo inesperado, el show parece decidido a crear una percepción novedosa sobre el amor, tal y como lo concebimos en la actualidad.

Se ha criticado a la serie por su amabilidad, por despojar a sus personajes de su dimensión política y además crear una visión edulcorada sobre complejas conexiones entre la identidad y la forma en que se puede concebir el amor. Pero al final, los ocho capítulos de la primera temporada cumplen su cometido: hacer un recorrido por la forma en que nuestra cultura analiza lo que nos une, separa y quizás, la forma en que la época que vivimos continúa creyendo en que las emociones siguen siendo de capital importancia para la memoria colectiva.